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A otro chino con ese cuento

Sólo en el 2011 el flujo de caja de Pdvsa se verá afectado en más de 18.430 millones de dólares

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece en su artículo 314: “No se hará ningún tipo de gasto que no haya sido previsto en la ley de presupuesto… “.

El diputado Miguel Ángel Rodríguez ha presentado una denuncia gravísima. Me refiero al caso del presunto Punto de Cuenta Nº 062-11 de fecha 15-4-2011 en relación con el Banco de Desarrollo Chino, presentado por el presidente de Pdvsa al Comandante Presidente.

El presidente de Pdvsa admite el uso de un “excelente mecanismo” para burlar el art. 314 de la Constitución, mediante la creación de un fondo paralelo a través del cual se utilizan los recursos del fondo sin aprobación de la Asamblea Nacional (pág. 6):

“Por haberse constituido como un fondo, tiene una administración separada del Tesoro Nacional, lo cual permite la asignación de recursos por parte del Ejecutivo Nacional para proyectos de infraestructura y de interés social”.

Y más adelante añade:

“El uso de estos fondos para proyectos sólo requiere la aprobación del Ejecutivo Nacional, simplificando los procedimientos administrativos de aprobación”.

A confesión de parte, relevo de pruebas; dice un axioma jurídico. Me pregunto si no es una burla a la ley evadir la aprobación de un financiamiento de esta magnitud por la Asamblea Nacional, enmascarándolo bajo la forma de un Fondo Chino, que debe pagar Pdvsa -aunque los recursos no sean para ella- y cuya utilización “sólo requiere la aprobación del Ejecutivo Nacional”.

¿Qué pensarán los chinos?

El China Center del Brookings Institution -reconocido Centro de políticas públicas- presenta un estudio elaborado por Erika Downs acerca de los negocios que en el área energética ha llevado a cabo el Banco de Desarrollo Chino en diversos países.

Al referirse a Venezuela -pág. 49-, el estudio comienza con la siguiente frase: “El gobierno de Venezuela es el mayor deudor extranjero del Banco de Desarrollo Chino”.

En la página 51 del informe se puede leer:

“En agosto del 2010 el Banco de Desarrollo Chino, Bandes, Chinaoil y Pdvsa formalizaron un ‘préstamo a cambio de petróleo’ por más de 20.000 millones de dólares … este es el mayor financiamiento extranjero jamás aprobado … Consiste de tres acuerdos; un préstamo a Bandes -no a Pdvsa- por 10.000 millones de dólares regido por leyes inglesas; un préstamo de 70.000 millones de RMB (US$ 10.600 millones) a Bandes -no a Pdvsa- regido por leyes chinas y un contrato entre Pdvsa y Chinaoil… “.

La parte en dólares (49%) que se prestan a Bandes servirá para financiar proyectos en Venezuela -en violación al art. 314 de la CRBV- y la parte en RMB (51%) será utilizada para financiar proyectos conjuntos o para financiar proyectos bilaterales en China (2 satélites entre otras fruslerías). El RMB chino no es una moneda convertible. Pdvsa es simplemente la paganini de préstamos que no son para ella, entregando 430.000 b/d por 10 años. Sólo en el 2011 el flujo de caja de Pdvsa se verá afectado en más de 18.430 millones de dólares.

Se nos dice ahora que Pdvsa ha contratado un nuevo préstamo por 6.000 millones adicionales para invertir en la Faja del Orinoco y se afirma con inigualable desfachatez que en apenas dos años la producción de ese proyecto alcanzará a 1.100.000 barriles diarios. Los desarrollos en la Faja son largos y complejos. Hay que perforar pozos, construir oleoductos por donde fluya petróleo que hay que calentar porque es muy denso y después construir grandes instalaciones para procesar ese crudo de mala calidad y transformarlo en crudos sintéticos, además de puertos. ¿2 años? A otro chino con ese cuento.

Por otra parte, China debería supervisar el gasto de los recursos provenientes del préstamo; sin embargo de acuerdo con fuentes venezolanas -pág. 52- “los chinos están incómodos porque 8.000 millones de dólares desaparecieron sin que fuesen sometidos a la consideración de China”.

Para mitigar los riesgos políticos, los chinos insisten en un “accountability” más severo en el uso de los fondos. Quieren que sus préstamos sean percibidos como un “beneficio para Venezuela como un todo -y no sólo para Chávez-, ante la creciente posibilidad de un gobierno post Chávez que pudiera renegar del acuerdo de préstamo”.

De la lectura del documento se deduce que los chinos están preocupados: (www.brookings.edu/~/media/Files/rc/papers/2011/0321_china_energy_downs/0321_china_energy_downs.pdf)

pepetoroh@gmail.com

@josetorohardy

El Universal

Martes, 29 de noviembre de 2011