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Angel Soto: Caso chileno no fue un milagro

El historiador Ángel Soto explica cómo Chile logró posicionarse como un referente latinoamericano a nivel político y económico.

En Chile transitar de una dictadura militar a vivir en democracia fue un proceso paulatino. No fue de la noche a la mañana y se tardó varias décadas. Un proceso que también estuvo acompañado por entender que la libertad de los individuos es una sola, en la cual convergen la libertad política y la económica.

El historiador y director de Programas de la Fundación para el Progreso de Chile, Ángel Soto, en su visita a Venezuela para participar en el Encuentro Internacional llamado América Latina: La libertad es el futuro, conversó con Dinero y explicó que  “lo que ocurrió en Chile no fue un milagro. Todo lo contrario. Fue gracias a la decisión de hombres y mujeres comprometidos con el progreso a través de la defensa de la libertad individual”. A su juicio, Chile se convirtió en un referente latinoamericano cuando, después del régimen militar, logró combinar la libertad política con la económica.

AngelSoto

Es así como en las últimas décadas, Chile se alzó como el primer país de América Latina en acercarse más al desarrollo, tener un ingreso per cápita que bordea los 20 mil dólares y lograr consolidar instituciones democráticas a través de elecciones universales, directas y secretas. Es por esta razón que para Soto es tan importante promover y defender las sociedades libres en las cuales “prive el individuo como centro de acción”.

Soto aseguró que uno de los principales aprendizajes que dejó la dictadura militar fue entender que para la construcción de una sociedad nadie sobre. “La política no se puede plantear en términos de blanco y negro, y mucho menos en pensar que o están conmigo o están contra mí”. El académico explica que fue justamente ese tipo de planteamiento que llevó a Chile a vivir años de dictaduras militares, violación de derechos humanos y represión contra los disidentes.

Aunque Soto prefiere no inmiscuirse en la política interna de Venezuela, destaca que ve con preocupación cuando existen “climas de enfrentamiento y polarización porque lo que eso genera es violencia verbal, agresión física que termina con un golpe de Estado y una dictadura tremenda”.

Elegir entre libertad económica o no

El historiador destacó que “cada país (Venezuela) tiene la libertad de decidir si quiere tomar un camino de libertad económica o no”. Pero resaltó que el diálogo es como los bailes: “se necesitan dos”.

El director de Programas de la Fundación para el Progreso de Chile destacó que se debe tener claro que “no se puede ver al que piensa contrario como un enemigo, sino como alguien que simplemente me contradice y con quien confronto las ideas porque los gobiernos necesitan oposición”.

Justicia en la medida de lo posible

Otro de los aprendizajes de Chile, que el historiador Ángel Soto comparte con Venezuela, es que una vez que se derrocó a la dictadura militar “no se podía actuar con venganza”. Explicó que Patricio Aylwin, primer presidente de la Concertación, aseguró en su momento que se debía implementar la “justicia en la medida de lo posible”.

Para Soto esta aseveración podía ser acusada de ser el resultado de un pacto con la dictadura, pero “yo le quiero preguntar a la gente qué es lo que se debía hacer entonces: ¿tomar a todos los militares y llevarlos a las cárceles automáticamente para que se revelaran como ocurrió en Argentina?”.

A su juicio, esta visión del ex presidente Aylwin en Chile fue la correcta “porque los gobiernos no se pueden regir por el espíritu de revancha”. Sin embargo, Soto resaltó que tampoco se trata de pasar la página. “Eso es lo peor que pueden hacer los países porque siempre hay que recordar lo que se vivió para no volver a repetir los errores”.

Otro de los aspectos que destacó Soto es la importancia de fijar la mirada en el futuro. “Lo que no puede pasar es que sigamos 25 años después en la discusión de estos temas. Dejen esa discusión a los historiadores y que los tribunales de justicia hagan su trabajo, pero no podemos vivir en el pasado. Quien hoy tiene 24 años nació cuando termino la dictadura y seguramente hoy está terminando la universidad. Entonces: ¿Vamos a seguir con eso?”, concluye.

MARISELA CASTILLO APITZ | DINERO.COM.VE

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