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Antonio Ledezma: Ética y Política. Emeterio Gómez

Alguna idea hay que tener de la profundidad de la Crisis Moral que vive la Civilización Occidental

De todo se me dijo en el mail contra mi artículo anterior, Álvarez Paz: Ética y Política. Exagerado, necio, tremendista, etc. Todo ello referido a mí, por supuesto. Incluidas dos críticas básicas: Una, que si todo lo que yo digo sobre la debacle moral que vive la Humanidad fuese cierto; que si fuese verdad que para la Civilización Occidental ¡¡nunca ha existido la Ética!! que si no se tratase tan solo de que -como yo niego- “se están debilitando los Valores”… el Mundo viviría una crisis horrenda. ¡¡Como si no fuese eso, precisamente, lo que desde siempre hemos vivido!! Esa degradación que el famoso tango Cambalache resume magistralmente: “Que el mundo es y será una porquería, ya lo sé, en el 506 y en el 2000 también”.

La segunda crítica a mi enfoque fue mucho más acertada: “Usted no puede pedirle a los políticos que, además, sean filósofos; que estén al tanto de lo que, según usted (y me temo que sólo usted), es la Quiebra Radical de la Filosofía Occidental y, por si algo faltara ¡¡del Pensamiento Racional!! Al margen de que todo ello sea verdad o no, sería necio que los políticos se metieran en ese rollo. “Está bien”, le contesté a mi crítico; ¡¡pero igualmente necio es que un líder del más altísimo nivel, uno que pretenda ser Presidente de un país y, más aún, codearse con los más grandes estadistas del mundo, no esté -aunque sea superficialmente- al tanto de los problemas que se plantea el Pensamiento más avanzado de su época. Para eso, precisamente, estimado señor, están los asesores.

Cualquier político que desee, aunque sea medio en serio, asomarse a la Crisis Financiera y Económica que hoy vive el Mundo, cualquier líder (Ledezma, por ejemplo) que crea que debe familiarizarse con ese paquete, tiene que estar al tanto de que -evidenciada la radical inviabilidad del Comunismo- la única oportunidad que tiene la Humanidad, como fórmula económica, es el Capitalismo. ¡¡Por mucho que éste haya sido satanizado por la Izquierda Mundial!! Pero para impulsar al Capitalismo, hay que insuflarle forzosamente un fuerte contenido ético. Y para lograr esto, alguna idea hay que tener de la profundidad de la Crisis Moral que viven la Civilización Occidental y en general la Humanidad.

Y tiene el candidato a Estadista que estar al tanto de que, para asomarse a todo ello, es vital saber que la Filosofía Occidental nunca pudo establecer una conexión sólida entre la Razón y la Moral, es decir, entre la Lógica y la Ética, los dos componentes básicos que conforman Lo Humano. Tiene que saber que es una tontería eso que decimos con tanto orgullo, cada vez que confrontamos un problema: “Hay que apelar a la Razón”. ¡¡Como si los problemas morales -de lejos y sin la menor duda los más importantes- pudieran resolverse apelando a la Razón!!

Cualquier político del más alto nivel tiene que (o al menos, debería) estar al tanto de que entre esas dos dimensiones cruciales de los Seres Humanos (esos a los que él pretende liderar), la Lógica y la Ética, esto es, repetimos, la Razón y la Moral, ¡¡no existe conexión alguna!! Tiene que estar al tanto de que la Humanidad y la Filosofía han fracasado en sus intentos para lograr esa conexión. Tiene que familiarizarse con la idea de que el Hombre es una Dualidad muy difícil de conciliar; dos mitades que no le permiten consolidar su Psiquis. Una disociación que -en alguna pequeña medida- hay que intentar resolver. ¿Qué cómo se puede resolver? Lea, aunque sea una lejana aproximación a todo ello, en nuestros dos próximos capítulos (perdón, artículos) dedicados a Leopoldo López y María Corina.

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