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Baja del petróleo ¿beneficia o perjudica? Luis Pazos

La baja internacional del precio del barril de petróleo y de sus derivados, entre ellos la gasolina, es visto por el gobierno mexicano como un mal, pero debería verse como un beneficio si se manejan bien las finanzas públicas y no sólo se consideran los ingresos gubernamentales, sino los de todas las empresas y trabajadores.

La tendencia a la baja del precio del petróleo es porque hay más oferta que demanda. En los años 60 había 17 países productores de petróleo, actualmente hay 137. En Estados Unidos (EU), de los principales consumidores de crudo, aumentó la producción interna debido en gran parte a la disminución de regulaciones en el sector petrolero. Hay expectativas de que en unos años se convierta de importador de crudo a exportador. La producción en aguas profundas en el Golfo de México, de aproximadamente un millón de barriles diarios, es un factor importante en el aumento de la producción de petróleo en EU.

La baja del precio del barril de petróleo se tradujo en una reducción de los precios de la gasolina en EU, lo que incrementó el poder de compra de los americanos e impulsó la economía a crecimientos de alrededor de 3.5 por ciento. Ese crecimiento beneficia al sector exportador mexicano, cuyo principal mercado es EU. Las exportaciones petroleras sólo significan 11.5 por cinto de las exportaciones totales (enero-septiembre de 2014), 88.5 por ciento son no petroleras: autopartes, productos industriales y agrícolas, que se exportarán más con la reducción de los precios del petróleo. Pero debido al monopolio estatal y a la ineficiencia de Pemex, importamos 45 por ciernto de las gasolinas que consumimos. Y aunque con la baja de precios le costará menos a Pemex importarlas, seguirán subiendo los precios para los consumidores, pues el gobierno necesita más dinero para solventar su creciente gasto.

La baja del precio del petróleo debería beneficiar a todos los mexicanos si redujeran los precios de las gasolinas al mismo ritmo que las petroleras privadas en EU, pero en México las políticas expansivas de gasto público repercuten no sólo en un menor crecimiento sino en gasolinas más caras para la mayoría, en aras de que el gobierno disponga de más recursos para un gasto en gran parte improductivo.

LUIS PAZOS | WWW.PAZOS.COM
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