Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Balance de daños. Orlando Ochoa P.

Nadie puede esperar soluciones de quienes causaron grandes daños sin escrúpulos.

Lo sucedido en Venezuela desde 2002 requerirá un detallado análisis histórico de acciones, reacciones, consecuencias y responsables. Hay daños tangibles: económicos, petroleros, pasivos financieros medio ocultos por todo el sector público; corrupción cambiaria y el reemplazo de la producción nacional por importaciones; fuga de talento venezolano al exterior en cientos de miles de profesionales y técnicos; empresas estatizadas que ahora producen menos y contribuyen a la escasez.

Hay otros daños menos visibles pero igual de graves: degradación de instituciones y entes estatales (Poder Judicial, finanzas, banca pública, Pdvsa y FAN) para servir a un plan político, no al interés nacional; muchos empresarios enriquecidos con Cadivi, con empresas diminutas al lado de sus pares colombianas y peruanas; un alto funcionariado, en su mayoría mediocre, servil a un proyecto ideológico fallido; una cultura de robo, violencia y crimen organizado, impune. Es triste, pero hay que decir tres cosas positivas: se evitó la guerra civil, el apego democrático prevalece y cada nación tiene reservas morales para levantarse del fracaso.

Si hubo un esfuerzo por ayudar a los pobres, combinado con una red clientelar partidista que ha usado todos los recursos de Estado y un aparato de propaganda. Como la inflación, la sobrevaluación del bolívar, el enriquecimiento ilícito impune y las frecuentes campañas que exigían mucho más gasto público, se decidió tomar masivos recursos de la tesorería de Pdvsa, causando un enorme deterioro operacional y dejando pesadas cargas financieras. Lo mismo sucedió con el BCV y se inundó el país de papel moneda, vía distintos medios de financiamiento monetario del déficit fiscal y de Pdvsa. Sabían que al tomar estos recursos socavarían el valor del bolívar, elevarían los precios, faltarían divisas, habría escasez y se derretirían el poder de compra del salario real. Entre el ánimo de revancha política, darle legitimidad electoral al proyecto socialista-chavista y los delirios de liderazgo global, se destruyeron los balances económicos. Chávez y su elegido para continuar esta trayectoria, Maduro, son los responsables junto a los ejecutores principales: Rafael Ramírez, Jorge Giordani y Nelson Merentes. Nadie puede esperar soluciones de quienes causaron grandes daños sin escrúpulos ni sensibilidad social.

ORLANDO OCHOA P. ― EL UNIVERSAL
@orlandoochoa
www.pensarenvenezuela.org.ve