Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Cada vez somos más esclavos. Andrea Rondón García

Es sorprendente como poco a poco nos hemos acostumbrado a este estado de cosas. Independientemente del grado de instrucción o el nivel cultural que se tenga. Desde la perspectiva de una abogada que ejerce Derecho Mercantil, que es una disciplina en la que debe predominar la autonomía de la voluntad de las partes, pero que en Venezuela dicha autonomía se ve cada vez más disminuida y comprometida por la constante intervención del Estado, ya no se habla de fusiones, adquisiciones, inversiones, planificación patrimonial, etc.Tomemos como ejemplo una mañana cualquiera en la que he compartido con varios colegas diversos “asuntos legales” de interés.

En primer lugar, pueden sentirse tranquilos, porque la inscripción en el Registro Único de Personas que Desarrollan Actividades Económicas (RUPDAE) es muy sencilla. Recordemos que este es otro de los múltiples registros que existen para poder ejercer cualquier actividad económica de su preferencia. La afirmación no cuestiona que este es un obstáculo más para ejercer una de las manifestaciones de la libertad como es la libertad económica.

Esa afirmación fue seguida de otra no menos importante. La afirmación fue más o menos así: “recuerden que este registro es muy importante porque sin él la empresa no podrá operar”. La afirmación tampoco cuestiona que ahora no solo hay que pedir permiso para ejercer la actividad económica a través de la inscripción en este Registro, sino que sin él no podrá ejercerla.

Lamentablemente este tipo de informaciones ya ni siquiera va precedida de una advertencia sobre la inconstitucionalidad del Decreto Ley que establece este Registro y que este Registro es una forma de control (previo) más sobre el ejercicio de libertades.

La mañana continuó con otro de los temas que parece encantar a los abogados, el control de cambio. Esa maravilla que ha pasado por un sinnúmero de transformaciones que pueden comprobarse con solo recordar algunas de las denominaciones empleadas como CADIVI, SITME, SICOTME, CENCOEX, SICAD I, SICAD II, o por el intrincado régimen legal y sub-legal como la derogada Ley contra los Ilícitos Cambiarios, los Convenios Cambiarios y las providencias de CADIVI (todavía vigentes).

La discusión en boga es a qué tasa de cambio se deben contabilizar los bienes si para la Administración (cambiaria, tributaria, aduanera, etc.) solo existe una tasa de cambio que sería Bs. 6,30 por dólar de los Estados Unidos de América cuando posiblemente el bien fue adquirido a través de SICAD I o SICAD II con las notables diferencias que las tasas de ambos sistemas representan respecto de aquella tasa de cambio. Esta discusión no incluye el horror que representa para las empresas no poder tener control de su contabilidad; no saber cómo reflejar su realidad económica; etc. Sin estar claros en esto, cómo puede pedírseles que operen adecuadamente; que mejoren los servicios y bienes que ofrecen; que inviertan.

Mi intención no es que se niegue esta realidad. Pero sí debo manifestar mi preocupación y hasta alarma cuando se discuten estos temas como si estuviésemos hablando de los requisitos para constituir una compañía o las formas de disolución de una compañía según el Código de Comercio. Básicamente de lo que se está hablando aquí es cómo cada día nos estrangulan más y eso también hay que ponerlo sobre el tapete.

ANDREA RONDÓN | NOTITARDE