Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Camino hacia el progreso. Leonor Filardo

Las libertades crean empleo y fomentan la productividad y el progreso, que es lo que Europa pide
La crisis europea es lo suficientemente grave para tener un impacto adverso en los mercados internacionales. Lo paradójico es el debate sobre las soluciones propuestas por líderes de los países en crisis y economistas de diferentes tendencias ideológicas (intervencionismo versus no intervencionismo estatal), especialmente su animadversión a las políticas que genuinamente conducen a la disciplina y, por ende, al progreso. Aunque estén en la ruina, esos líderes siguen inclinándose por el populismo y el mercantilismo, causa de la ruina económica de esos países.

Después de la I Guerra Mundial, la mayoría de las naciones que integran la Unión Europea no se deshacen del lastre de su victimización y de sus políticas de concesión de privilegios. La redistribución los lleva a un intervencionismo de Estado ilimitado, incurriendo en déficit fiscales y deudas que exceden el valor de su producto. Sus políticas monetarias y financieras llevan a sus bancos a incurrir en riesgos inimaginables. Tratan de salvarse induciendo a sus bancos centrales a financiar los déficit imprimiendo dinero de la nada.

Además de que los privilegios son muy costosos, el Estado agobia al sector productivo, cuando son los empresarios, con su inventiva y creatividad, quienes crean empleo.

Para salir de esa trampa, generar progreso e incorporar los individuos al bienestar, hay que procurar que sean el trabajo y la productividad los que lo hagan. De otra manera, el Estado otorga privilegios indebidos a grupos de presión. Existen múltiples ejemplos exitosos -como Hong Kong y Singapur- que, a pesar de la crisis de los desarrollados, crecen, generan empleo, poseen una inflación baja y un sector externo fuerte, por su disciplina fiscal y monetaria y por las libertades económicas que promueven, las cuales delinean el camino hacia el progreso. Esta ruta es la siguiente:

1. Respeto a la propiedad privada. El individuo debe quedar protegido de confiscaciones e invasiones de acuerdo con la Constitución y la Ley.

2. Lucha contra la corrupción. Existencia de un Poder Judicial independiente del Ejecutivo, insobornable, capaz de defender con fuerza, transparencia, eficiencia y rapidez, la propiedad privada y el cumplimiento de los contratos, y apto para castigar a quienes ilegalmente confiscan la propiedad privada.

3. Regulaciones eficientes y flexibles con libertad y facilidades, por ejemplo, para comenzar un negocio y operarlo, pero también para liquidarlo si no funciona.

4. Gobierno limitado que proteja la propiedad privada, los ciudadanos, el territorio, y vigile el cumplimiento de la Justicia. No debe ser empresario, ni prestar servicios de electricidad, agua, teléfono, salud, educación o incluso, de infraestructura. Las empresas de producción y de servicios deben ser privadas.

5. Libertad laboral: competencia en función de méritos, eficiencia, experiencia, productividad y movilidad; renuncia o despidos de mutuo acuerdo.

6. Libertad monetaria y financiera. Los gobiernos, mediante los bancos centrales, han generado crisis financieras continuas y ciclos económicos pronunciados: recesiones, depresiones y prosperidad económica artificial. Un ejemplo reciente es lo que ocurre desde 2008 en Estados Unidos y en Europa. Las políticas adoptadas son erradas. El único camino para solucionar la crisis es regresar a lo que fue un verdadero éxito, el patrón oro clásico, que prevaleció en los siglos XIX y principios del XX. Retornar a un sistema bancario y financiero donde se les exija a los banco mantener un coeficiente de reservas de 100% para los depósitos a la vista y se permita el desarrollo de un mercado de intermediación a través de productos (bonos, acciones, certificados, papeles comerciales, etc.) con calificaciones de riesgo genuinas. Esto llevaría a un mercado dinámico y eficiente. Dicho sistema respondería a normas y principios tradicionales del Derecho, evitaría las crisis económicas, bancarias y financieras, muy comunes después de que se abandonó el patrón oro.

7. Un país que busca generar empleos y progreso, adicionalmente, está obligado a la apertura de los mercados de bienes, inversiones y capitales. Los individuos y las empresas deben tener la libertad de movilizar sus recursos de acuerdo con sus objetivos, sin restricciones, ya que estas son las que generan desempleo y corrupción. Por el contrario, las libertades crean empleo y fomentan la productividad y el progreso, que es lo que Europa pide a gritos.

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LEONOR FILARDO | EL UNIVERSAL
lunes 3 de septiembre de 2012 12:00 AM