Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Carta empresario de hoy. Adolfo Chacón

En Venezuela los últimos años ser empresario se ha vuelto una  labor titánica, al más puro estilo de los héroes animados que en nuestra niñez manifestábamos  tener preferencia, lo que les ha tocado vivir sin ninguna duda debe servir como lección histórica, de esas que no se olvidan.

La  cultura empresarial históricamente se puede dividir en dos. Aquella que podemos denominar  mercantilista, en donde a través de contactos , grupos de poder o el cabildeo consiguen favores de los  gobiernos de turno para posicionarse de forma más ventajosa en el mercado, y la de los verdaderos empresarios que tienen una idea, la desarrollan con esfuerzo y logran que sea competitiva en el mercado. El empresario mercantilista, cazador de favores, es consecuencia del sistema socialista o en el mejor de los casos intervencionista de la economía, que ha imperado en nuestro país en mayor o menor medida en nuestra historia política económica.

 Lamentablemente la situación actual del empresariado en el país es crítica, cada vez son menos los que están dispuestos a arriesgar parte de su tiempo, su capital, su esfuerzo y dedicación en sacar el país adelante, han sufrido como lo ha hecho toda la sociedad venezolana, los vejámenes de un sistema que no cree en la propiedad privada, donde los controles impiden que se pueda llevar una empresa eficientemente, donde el Estado supervisa qué, cómo, cuando, a quién y en qué precio se venden los productos, cuidando que sea el precio justo, so pena de expropiación o prisión  sumado a ello tienen que vivir con el estigma social de acaparadores, usureros, especuladores, pitiyanquis, golpistas, y todos los epítetos que estamos acostumbrados a escuchar bien sea desde las esferas del poder en una cadena de radio y televisión, o  el día a día donde la envidia, el resentimiento y la crítica ligera se ha apoderado de la mayoría de nuestra sociedad

Ser empresario en la Venezuela que tenemos exige compromiso como pocos  en cualquier lugar del mundo podrían estar dispuestos a asumir hoy en día, en un país donde el derecho a la vida es cuestión de una ruleta rusa, donde tienes que convivir con el socialismo, un sistema que todo aquello que sea productivo lo acaba en cuestión de tiempo, donde el capital más importante que puede tener un país que es su gente está escapando de la miseria en la que nos hundimos, donde parece haberse instalado una especie de desesperanza aprendida que lleva a muchos de los que aún quedamos a decir “Esto no parece que va a cambiar”. Es de admirar que empresarios que hicieron fortuna en base a trabajo  y esfuerzo de décadas sigan creyendo en esta tierra que los ha vilipendiado tanto, donde organismos del Estado pueden llegar a fiscalizar más de 40 veces en un mes como si ejercer la actividad empresarial fuera un delito, para ellos sería muy sencillo cerrar operaciones e irse con el dinero  que han forjado a otros lugares donde las condiciones sean mejores, pues además de creadores de riqueza, son humanos y también desean calidad de vida como todos. Sin embargo entienden que su labor además de generar riqueza es demostrar que a través valores como  trabajo duro, la búsqueda de la excelencia y el esfuerzo personal las personas pueden obtener beneficios  que se traducen en ganancias para todos.

Por ello, gracias, a esas personas que día a día despiertan con ganas de poder hacerle un poco más llevadera la vida al venezolano, de generar empleos y productos de calidad en la adversidad, sin los pocos empresarios que hoy quedan echándole ganas a este país, sin duda alguna estuviéramos mucho peor de lo que actualmente nos encontramos. Luego de superar este trance histórico, la lección  debe quedar aprendida, los empresarios deben dedicarse a lo que saben: producir, que las condiciones de libertad económica y seguridad jurídica nos permitan ser a cada uno de los venezolanos, lo más productivo que nos permitan nuestras capacidades.

Adolfo Chacón / Abogado / Coordinador CEDICEJoven
@_AdolfoChacón