En Cedice, creemos que las soluciones del futuro nacen cuando los empresarios se encuentran con la tecnología. Con este boletín, queremos compartir contigo posibles soluciones a los problemas cotidianos (y no tan cotidianos). Esperamos que sirva como fuente de inspiración. ¡No dudes en compartirlo!

 

 

 

En unas décadas, las piezas de autos que comprabamos, las podremos hacer todas con…

Nuestra amada impresora. Desde que aparecieron en el mercado a finales de los años 2000, las impresoras 3D modificaron la forma en la que producimos y consumimos. Lo que antiguamente requería de grandes máquinas para producir, ahora es producible en este pequeño aparato, cada vez más sofisticado y capaz.

La producción de autopartes con impresoras 3D es ya un hecho, pues la empresa Cummin ya empezó a producir su primera autoparte con impresoras 3D y el modelo Rolls Royce Phantom de BMW tiene más de 10.000 piezas impresas.

Venezuela podría aprovechar estas tecnologías a nivel empresarial para recuperar parte de su capacidad productiva en tiempo record. Muchas fábricas de producción de piezas están paralizadas y las piezas para autos son actualmente escasas. Las impresoras 3D pueden ser una alternativa, pero solo con la iniciativa privada se podrá producir cada vez más y mejores productos.

 

Si queremos mantener nuestras plantaciones por generaciones…

No podemos desperdiciar el agua. En Venezuela, el sector agrícola se ha visto mermado por culpa de las expropiaciones de haciendas y fincas que superan los 10 millones de hectáreas entre 2003 y 2014, de acuerdo las declaraciones del presidente del INTI para el momento, William Gudiño. La restitución de las tierras y una ley de garantías de la propiedad privada pueden mejorar el problema, pero las haciendas tomarán un tiempo en recuperarse.

Una vez restablecido el derecho de propiedad, las nuevas tecnologías disponiblespodrían ayudar a mejorar nuestra productividad al largo plazo y a recuperar la producción nacional en el corto. Existen drones para vigilar el crecimiento de los cultivos; sistemas de riego telemático, que mide las condiciones del suelo y el ambiente para saber exactamente cuándo y cuánta agua necesitan las plantaciones; nuevos tractores y sembradoras equipados con GPS, que permite un uso más eficiente de la máquina y menos consumo de combustible.

Venezuela podría, a través de las nuevas tecnologías, recuperar su capacidad agrícola en tiempo récord y producir más para la creciente población venezolana.

 

No es cuestión de sembrar el petróleo, sino de …

Insertar a los ciudadanos en el sector. El monopolio del sector hidrocarburos por parte del Estado venezolano han causado graves problemas a la economía y a la industria. Si vemos los datos de Asdrúbal Baptista en sus “bases cuantitativas”, las bajas de producción más bruscas concuerdan con las nacionalizacionalizaciones y los aumentos de producción con las aperturas de la industria.

Existe, por lo tanto, una relación positiva entre la privatización del sector y la productividad del mismo. Lo cierto es que una empresa como PDVSA, con un sector cautivo por monopolio estatal, no se ve obligada a desarrollar sus capacidades pues no hay competencia que la fuerce a ello. Es por eso que José Ignacio Hernández con apoyo de CEDICE Libertad creó “Privatizar el petróleo”, una reflexión sobre la importancia de una reforma de la Ley de Hidrocarburos para que el petróleo se vuelva realmente ciudadano.

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