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Chavismo y moneda débil. Orlando Ochoa P.

El interés nacional de Venezuela no cuenta cuando la política y el poder se manejan sin ningún escrúpulo.

Desde que en 2010 la Ley del Banco Central de Venezuela (BCV) sufrió su última reforma precipitada, para facilitar el financiamiento monetario del hueco financiero en Pdvsa, causado por su accionista, el gobierno de Hugo Chávez, las compuertas monetarias se han abierto más y más. Nada importó que el artículo 320 de la Constitución de la República Bolivariana, en resguardo de mantener el valor de la moneda y la estabilidad de los precios, prohibiese al BCV “convalidar políticas fiscales deficitarias”; cualquier gobernante del siglo XXI está informado que al tener una institución monetaria responsable, se defiende no solo el valor de la moneda sino el poder adquisitivo del salario real del trabajador. Si Hugo Chávez antes y Nicolás Maduro ahora tuviesen sensibilidad social genuina, apoyarían al BCV a defender la estabilidad económica.

Si observamos las cifras de la base monetaria del BCV, el llamado dinero primario, se tiene que la línea de financiamiento a las empresas públicas no financieras viene creciendo a tasas extraordinariamente elevadas. El 26 de octubre del 2012 la cifra llegaba a Bs. 123.655 millones. Al 25 de octubre de 2013, la cifra es Bs. 299.727 millones. Un incremento de 142.4% en el financiamiento con dinero inorgánico, en solo 12 meses. Este monto de dinero lo recibió el Tesoro Nacional a cambio de pagarés y otros instrumentos de deuda provistos por Pdvsa y CVG. Así el Presidente le extraía enormes recurso a Pdvsa, fuera de impuestos y regalías, y el BCV cubría el hueco financiero en forma perjudicial. La consecuencia fue que se elevó la liquidez monetaria, la migración de la moneda debilitada por el mismo gobierno hacia la moneda fuerte multiplicó varias veces la tasa de cambio del paralelo y la presión inflacionaria de 12 meses pasó de 20.3% a más de 54% (reprimida con controles, subsidios y amenazas).

¿Por qué lanzan al país a un círculo desastroso de gasto deficitario-impresión de dinero sin valor-depreciación-inflación si les preocupan los pobres? Porque perder las elecciones y dejar el Gobierno, habiendo abusado de la democracia y sus instituciones a su antojo, es mucho más importante que cualquier otra cosa. El interés nacional de Venezuela no cuenta cuando la política y el poder se manejan sin ningún escrúpulo. Luego vino el cuento de la “guerra económica”.

ORLANDO OCHOA P. ― EL UNIVERSAL
@orlandoochoa
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