Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Claudicación ante Cuba. María T. Romero

Ahora sí es verdad que no tenemos a quién recurrir ni nacional ni internacionalmente

MARÍA TERESA ROMERO | EL UNIVERSAL

miércoles 30 de enero de 2013

La llave que el régimen castrista cubano logró formar con Hugo Chávez, no sólo le ha permitido sobrevivir económicamente, sino también dominar a Venezuela y transformarse en un actor principal en América Latina. Las recién finalizadas I Reunión de la Celac-UE y la II Cumbre de la Celac en Chile, confirmaron ese poder regional, lo legitimaron, con la venía de todos los latinoamericanos y europeos, de derecha a izquierda.

Las democracias claudicaron sin decir ni pío ante la longeva y sanguinaria dictadura comunista. Todo un vergonzoso éxito que el propio secretario general de la OEA, el sepulturero de la Carta Democrática Interamericana, justificó con la tesis del necesario mantenimiento de un clima de tolerancia y pluralismo en el hemisferio.

Durante esas citas ninguno de los asistentes recordó que la carta fundacional de la Celac establece como prioridad la preservación de la democracia representativa, de sus instituciones y valores, la vigencia del Estado de Derecho y de los derechos humanos. Tal vez la brillante alfombra roja por la que vieron entrar a un flamante Raúl Castro, les cegó el entendimiento y el espíritu para el bien común. Tanto, que en la I reunión Celac-UE los europeos terminaron aceptando una declaración final que, en cuanto al respeto y garantías jurídicas para los inversionistas extranjeros, no les satisfizo del todo y una posición en contra del embargo económico a Cuba sin mencionar la represión y encarcelamiento a la disidencia cubana, lo que pone en jaque su tradicional diplomacia hacia el castrismo. Aunque yo creo que la ceguera proviene más bien del más ramplón interés crematístico.

En este mapa político regional de sometimiento o repliegue ante el nuevo poderío cubano, las fuerzas democráticas latinoamericanas quedan indefensas, en particular las que deben enfrentar a gobiernos dictatoriales de nuevo cuño. El caso de la oposición venezolana es el más dramático. Ahora sí es verdad que no tenemos a quién recurrir ni nacional ni internacionalmente.

matero1955@gmail.com