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Crisis cambiaria y Sicad. Orlando Ochoa P.

Consecuencias: caída en la producción y empleo, inflación y escasez generalizada de bienes.

El régimen de control de cambio, Cadivi, fue establecido en forma temporal en 2003. Sin embargo, las ventajas derivadas del control político sobre el flujo de divisas de Venezuela y el mantener bolívares represados en la economía para financiar el déficit fiscal, hizo que se prolongara su uso. Todos los regímenes de control de cambio con el transcurso del tiempo, al acentuarse la diferencia de cotización entre el mercado oficial y el no oficial, generan distorsiones económicas adversas, además de una enorme red de corrupción. El gobierno de Hugo Chávez tomó recursos de Pdvsa y del BCV, de todas las maneras posibles, para el gasto público y electoral, por lo cual se restringieron las divisas disponibles para entregar vía Cadivi y el nivel de reservas internacionales se mantuvo deliberadamente bajo. Al elevar rápidamente la liquidez monetaria por el financiamiento monetario del déficit del gobierno y de Pdvsa, se indujo una ampliación en la brecha cambiaria y un alza acelerada de los precios, con escasez generalizada de bienes de consumo e insumos. Se trata de una verdadera crisis cambiaria e inflacionaria.

El Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad) no es una solución, sólo pretende aliviar una parte de la enorme demanda represada de divisas, subastando limitados montos de divisas y bonos de la deuda pública en dólares, a una tasa de cambio, que si nos guiamos por la brecha entre oferta y demanda, debe fluctuar entre 2 y 3 veces la tasa oficial. ¿Cómo puede un importador fijar precios para sus productos si al fallarle Cadivi debe estimar costos de importación en base al cambio más alto y volátil del proceso de subasta? Tampoco tiene asegurado que se le asigne el monto requerido, ni puede planificar la fijación de precios al consumidor, pues la subasta es un proceso incierto. Ningún gobierno ni banco central que desee un ritmo de actividad económica normal, sin altas presiones inflacionarias, usa las subastas para entrega de divisas. El socialismo chavista usó las distorsiones de precios y tipo de cambio para elevar el gasto público; y acumuló deudas en gobierno y Pdvsa por más de $230.000 millones. La consecuencia de su falta de escrúpulos lo pagan ahora los venezolanos: Caída en producción y empleo, inflación acelerada y escasez generalizada de bienes.

ORLANDO OCHOA P. ― EL UNIVERSAL
@orlandoochoa
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