Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Del Sacrificio del Oro. Ramón Rey

De acuerdo a la agencia de noticias internacional Reuters, fuentes oficiales del Gobierno nacional confirmaron que el Banco Central de Venezuela se encuentra negociando operaciones de canje o “swap” de parte de sus reservas internacionales en oro por un monto cercano a USD 1.500 millones. Dicha operación consistiría en un contrato de canje de 1,4 millones de onzas troy de oro en un período de cuatro años, y se espera que esta sea concretada para “mediados o finales de abril”, explicó la fuente del Ministerio de Finanzas.

Para entender las implicaciones de tal operación, es preciso comprender qué es un swap de commodities, en este caso oro, y el contexto económico nacional, e internacional, en el cual se realiza el acuerdo. La operación en cuestión consiste en un intercambio del mineral por un monto en efectivo acordado en base al precio de la mercancía en mercados internacionales, asumiendo el compromiso de que tras un período de tiempo fijado, la operación sea revertida. Así, en el caso al que corresponde este escrito, una vez finalizado el período de cuatro años acordado en la operación, el BCV recibiría de vuelta las 1,4 millones de onzas de oro, a la vez que desembolsaría USD 1.500 millones al ente financiero con quien se habrá de realizar la operación (Se conoce que en las negociaciones se encuentran involucrados los bancos de inversión Bank of America y Credit Suisse).

Consideraciones y contrastes entre los beneficios y costos percibidos en el trato entre el BCV y la entidad financiera que lo acepte se encuentran condicionados a cómo Venezuela utilice las reservas liquidas, y a qué precio se cotizará el oro al momento de finalizar el período acordado. Para nuestro país, la apremiante necesidad de divisas, que en este momento obedecen a mantener en lo posible el gasto público e importaciones, sería postergada hasta esa ocasión, pues si bien es cierto que la operación permite un mayor margen de acción, y que las tasas de interés asociadas a este tipo de financiamiento suelen ser bajas, pareciera ser evidente que las divisas obtenidas serán destinadas a financiar gasto público corriente dada la premura a juicio de quienes controlan las instituciones estatales de garantizar el abastecimiento de bienes de consumo básico. De esta forma, al menos que ocurra un evento internacional que haga repuntar la cotización de hidrocarburos, probablemente se consideren operaciones de este tipo, o similares, en el futuro para cumplir con los compromisos actuales, generando así un círculo vicioso en las finanzas públicas.[1]

En cuanto al contexto internacional en el cual se hace la operación de canje, el Gobierno venezolano se ve perjudicado dadas las optimistas expectativas del desempeño económico estadounidense y fortalecimiento del dólar, señales que han hecho que el precio del oro en mercados internacionales se encuentre en tendencia hacia la baja (Observar gráfico 1). El menoscabo obedece a que el BCV tendrá que revertir la operación a un precio mayor al de mercado internacional del momento, relación que beneficia a la entidad de inversión, siendo este el principal incentivo para participar en el trato. Por supuesto, lo mencionado obedece a que la tendencia a la baja del preciado metal continúe por los próximos años.

Como se mencionó anteriormente, la necesidad de divisas que motiva a la operación de canje obedece principalmente al elevado gasto público generado por las crecientes competencias del Estado, y a la caída de precios petroleros. Sin embargo, es relevante acotar que antes de mermar el ingreso por exportación de hidrocarburos, ya el Gobierno venezolano presentaba problemas de impago correspondientes a sus compromisos obtenidos con el sector privado nacional, pues los recursos petroleros y tributarios registrados en las últimas administraciones públicas han sido focalizados al financiamiento de políticas públicas con un alto componente de improvisación, lo cual ha comprometido su efectividad, y sostenibilidad. Se entiende así que la escasez de divisas corresponde a la pobre administración de recursos públicos, y que esta solo se ha visto profundizada por la crisis petrolera, generando una necesidad de financiamiento constante hasta hacernos con otro período de bonanza petrolera, o introducir un alto componente de racionalidad fiscal a las cuentas estatales, su estimación y ejecución.

Gráfico 1.- Cotización del oro en el mercado internacional. Semanal (1998-2015)

Fuente: Deutsche Bundesbank

RAMÓN REY | OBSERVATORIO GASTO PÚBLICO CEDICE

@Ramon_Rey_

[1] Si bien las operaciones de swap o canje de oro son herramientas a disposición del BCV, la repatriación de gran parte del oro correspondiente a las reservas internacionales en el año 2011, representan una limitante importante en la capacidad de realizar este tipo de contratos con entidades financieras. Esto se debe a que para negociar a un precio de mercado favorable al BCV, se requiere que el oro negociado se encuentre en territorio distinto al nacional con el fin de permitir la verificación de las reglas y especificaciones establecidas por The London Market Association, estándar preferido en transacciones internacionales.