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Desesperación y violencia

La agresión aumenta en la práctica oficial encubierta, a través de grupos y colectivos

Es cada vez más claro que Hugo Chávez, sus funcionarios y seguidores abusarán, más aún que en el pasado, de la violencia durante la campaña electoral. Ella ha sido su arma predilecta (y hasta cierto punto efectiva) para atemorizar, paralizar y dominar a los venezolanos, tanto a quienes le adversan como a quienes aún les creen o se muestran indecisos.

En la medida que las encuestas sigan revelando que la mayoría de la población no votará por la continuación chavista, pese a los aún altos niveles de popularidad del presidente enfermo; en la medida que la unión y fuerza opositora avance en la conquista del país, y que la opinión pública nacional y mundial se centre más en la actuación de los líderes democráticos que en la de los “revolucionarios”, Chávez y su gobierno profundizarán la estrategia violenta. Una maniobra de factura esencialmente cubana, que se manifiesta en varios niveles políticos a la vez y adquiere diversas formas, desde las más abiertas hasta las más subrepticias.

La violencia se viene incrementando en forma notoria en el discurso oficial y, por supuesto, en el del alto mando militar que no deja de amenazar con caos y guerra civil de no ser reelegido su Comandante. Ahora, hasta el PSUV y exguerrilleros del gobierno -como el presidente de la AN, Soto Rojas; el vicepresidente Elías Jaua y el ministro de Energía, Rodríguez Araque- reivindican públicamente “el derecho a la lucha armada”.

Pero también la agresión aumenta en la práctica oficial encubierta, a través de los grupos y colectivos pro chavistas, y ya los estudiantes, grupos opositores y precandidatos a las primarias de la MUD empiezan a ser atacados brutalmente en las calles del país.

La desesperación chavista arrecia el abuso de la peor arma de su sinrazón: la violencia verbal y física. Hay que encararla, denunciarla y contenerla con firmeza pero de la forma más inteligente y democrática, sin caer en provocaciones innecesarias que le sirvan al gobierno en su falso y manido papel de víctima.

Matero1955@hotmail.com

El Universal

Miércoles 23 de noviembre de 2011