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Dolarización de la economia. Narciso Guaramato Parra

Desde hace tiempo se viene diciendo, que porque no seguimos el ejemplo de Ecuador y dolarizamos nuestra moneda. ¿Ud. Cree eso factible? ¿Cuáles serían las consecuencias?

Reiteradamente nos hacen esta pregunta. En las siguientes líneas intentaremos explicar en qué consiste esta medida y cuáles son sus alcances.

Dolarizar una economía consiste en utilizar el dólar estadounidense como único medio de pago autorizado (todas las transacciones doméstica se realizan utilizando el dólar), es decir, todo el sistema de precios se convierte mediante decreto al dólar, desapareciendo de esta forma la moneda local. En general esta medida se toma en casos de hiperinflación o de alta inflación, ya que desde el punto de vista teórico, la economía doméstica debe converger a los valores que se registren en Estados Unidos, de un dígito.

La consecuencia directa de la dolarización es la pérdida del Banco Central del control de la masa monetaria, ya no puede emitir dinero, por lo que se elimina la posibilidad de financiar los déficits públicos, fuente primaria de los procesos inflacionarios.

A nosotros no nos agrada esta medida porque cuando una economía se dolariza no solo se heredan los aspectos positivos sino también los negativos de la política económica de los Estados Unidos,

Estos factores negativos, los podemos agrupar en tres bloques: 1) el respaldo del dólar; 2) Situación económica de los Estados Unidos y 3) pérdida de la soberanía.

En primer lugar hay que preguntarse ¿que respalda el dólar estadounidense? Desde el año 1971, durante el gobierno de Nixon, cuando se abandona el patrón oro, el dólar es respaldado por un concepto esotérico: “La capacidad productiva del país”. Es decir, no tiene respaldo real, simplemente depende de la fe y confianza que tiene el mundo para seguir utilizándolo como principal medio de pago en el comercio exterior (dinero fiduciario), Se pierde esta confianza y el dólar no vale nada.

En segundo lugar la situación macroeconómica de los Estados Unidos no es la más deseable. La deuda pública que incluye al Gobierno, hipotecas, empresas y la población estadounidense, asciende a 59,4 billones de dólares, según los últimos datos de la Reserva Federal de Saint Louis, referentes al último trimestre del presente año. USA es un país con una enorme deuda pública, que es motivo de preocupación para los conocedores del tema, aunque no para las autoridades económicas, ya que simplemente emiten más dinero, para eso tienen la capacidad de hacerlo.

Igualmente el saldo en cuenta corriente de la balanza de pagos (exportaciones – Importaciones) USA, ha sido negativo en los últimos años, indicando la delicada situación con respecto al mercado externo. Igualmente mientras tengan la capacidad de emitir más dólares no es tema que les preocupe. Al dolarizar nos atamos al comportamiento macroeconómico de los Estados Unidos para bien o para mal y no siempre nuestros intereses coinciden con los intereses de USA

Finalmente tenemos el caso de la pérdida de la capacidad de realizar política monetaria local. Hay momentos en que hace falta aplicar medidas coyunturales o anticíclicas, modificando la oferta monetaria para activar o enfriar la economía según sea el caso

los beneficios que se puedan alcanzar con la dolarización también se pueden logar mediante una política fiscal seria y responsable y con un Instituto emisor fuerte y autónomo, en fin, cumpliendo con el mandato constitucional que prohíbe al Banco Central de Venezuela financiar los déficits públicos.

NARCISO GUARAMATO PARRA
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@GUARAMATOPARRA