Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Economía y Libertad, por Victor Maldonado

Fernando Salas Falcón es un intelectual venezolano insustituible. Ayn Rand diría de él que es uno de “esos que reconocen la situación, revisan sus premisas, descubren sus activos ocultos y comienzan a reedificar”.

De eso se trata la actividad intelectual, de no dejarse llevar, de ir contra la corriente si es necesario, y de legar a los demás, a los que vienen después, el esfuerzo consistente de aclarar, de disipar la niebla, de prefigurar lo que a veces no se puede apreciar apropiadamente, y de regalarnos una visión del mundo más útil, realista y constructiva. Es un pensador liberal venezolano. Y lo ha sido a pesar de las modas, las persecuciones ideológicas y la contaminación marxista que ha asolado universidades y otros centros de pensamiento. Le pedimos que nos regalara un decálogo de afirmaciones importantes, tal vez porque ahora como nunca antes, necesitamos claridad y consistencia.

  1. El hombre tiene el derecho a que su vida sea respetada por otros hombres y también el derecho de procurarse los medios de subsistencia necesarios para conservar su vida. En eso consiste la dignidad del ser humano.
  2. El hombre solo será digno si es propietario, sin cortapisas, del fruto de su trabajo, y cuando sea el caso, de los medios empleados para producirlos.
  3. El hombre tiene derecho a ser libre. Y no es libre quien no es dueño del producto de sus esfuerzos. No es libre el hombre que depende de otros, o de la sociedad, o del estado, para sobrevivir. Un ser dependiente difícilmente es libre.
  4. Mercado abierto y estado limitado en sus poderes y en sus atribuciones, son las características básicas de una sociedad de hombres libres. El estatismo es aplastante y depredador. No hay forma de hacer transacciones dignas y estables con la fuerza.
  5. Una economía eficiente maneja el problema de la escasez, permite tomar decisiones apropiadas y tiene como resultado un aumento constante y real de la riqueza social por la que las mayorías van alcanzando un mejor nivel de vida. Sus premisas son el libre mercado, la garantía de la propiedad plural y la plena vigencia del estado de derecho. Modelos mixtos no son viables.
  6. Los Estados no estabilizan la economía. Las desestabilizan y luego culpan al mercado. El gasto público, el déficit presupuestario y la colección de proyectos públicos inútiles son la evidencia de que los gobiernos deberían abstenerse y/o limitarse en la economía. No hay alternativa sana a la promoción del esfuerzo privado, la preparación técnica, la frugalidad, la austeridad, la productividad y el ahorro. Cualquier otra promesa es un fraude.
  7. La pérdida de la libertad económica (aun cuando se produzca lenta y progresivamente e independientemente del fin que se persigue) lleva a la pérdida de la libertad política y del resto de las libertades del hombre, al autoritarismo, a la estatización de toda la vida de la gente común, a la dictadura no del proletariado, sino de una élite partidista todopoderosa, omnisapiente y muy minoritaria.
  8. Hay que aprender a pensar la economía con sensatez, serenidad y buen juicio. Los pragmatismos y los pragmáticos someten a las sociedades a la vivencia difícil de un arroz con mango que provocan males tan brutales como el desempleo y la pobreza.
  9. El pragmatismo venezolano, la aparición de injertos de morrocoy con gallo, solo se pueden contrarrestar con una visión de lo que han sido los sistemas de pensamiento económico y de cómo ellos afectan nuestra acción productiva y nuestras vidas. La ignorancia económica de los ciudadanos es el abono para que demagogos, populistas y cultores de su propio poder hagan estragos.
  10. Todo proteccionismo mercantilista es el resultado de una asociación entre inmorales que se aprovechan de su poder y de su posición. Además de ser un pensamiento obsoleto es la excusa para hacer una economía de los peores y de los cobardes, que no se atreven a la competencia, ni resisten la innovación.

Fernando Salas Falcón acaba de recopilar sus mejores textos “Sobre la libertad y la Economía” en una edición de CEDICE-Libertad. Vale la pena leerlo, tenerlo y mantenerlo cerca. Los hombres son definidos por lo que tienen adentro, por su vida interior, sus propósitos, valores, tesitura moral e ideales. Eso es lo que los hace inmortales e importantes. Darle sentido al debate de las ideas, aportar conocimiento, fortalecer puntos de y vivir sin miedo las consecuencias son las características de un buen intelectual. No es la fama sino la profundidad, el calado y la pedagogía que sus escritos llevan implícitos. Fernando es uno de esos imprescindibles.

Por Victor Maldonado | Fuente: Finanzas Digital

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