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El control de precios. José Ramón Acosta

La principal promesa del entonces candidato a la presidencia fue el establecer un control de precios de emergencia en 22 productos de la canasta básica. Una vez que resultó elegido, el ahora presidente electo, ha manifestado que cumplirá su palabra. Aquí en Venezuela, el entonces vicepresidente-presidente encargado-candidato presidencial, prometió que aumentaría las asignaciones máximas de dólares que el gobierno le vende a los venezolanos -llamados cupos- y una vez que resultó electo, disminuyó estos cupos.En política si uno promete algo y lo votan, esto significa que la gente está de acuerdo con la propuesta, de modo que el pueblo panameño está de acuerdo con los controles de precios. Bueno, yo les voy a decir qué va a resultar de estos controles de precios, no porque sea adivino, brujo o pitoniso, ni siquiera porque soy economista, sino porque soy venezolano. Cualquier venezolano les puede decir, queridos hermanos panameños, que los controles de precios no sirven para controlar la inflación y que son altamente eficientes en generar escasez.

¿Por qué es esto? En primer lugar porque inflación y variaciones de precios son dos cosas muy distintas. La inflación es un fenómeno macroeconómico que consiste en el exceso de liquidez en la economía, normalmente producto del déficit fiscal.

En Panamá esto no es posible porque no existe Banco Central. De modo que por definición no puede haber inflación interna. Lo que existe son variaciones de precios, porque no todas las variaciones de precios son inflacionarias pero toda inflación se expresa en variaciones de precios. En Panamá lo que ocurre es que la economía está creciendo a tasas excepcionalmente altas del 8.5% anual y esto produce aumentos de precios, una cosa que los economistas llaman “recalentamiento”. ¿Por qué tienen que subir los precios cuando aumenta el producto? Bueno, muy simple: porque en general las empresas tienen costos crecientes, es decir, producir dos es más caro que producir uno aunque en promedio sea igual o menor. Es por esto que los economistas suelen graficar la curva de la oferta con pendiente positiva, de hecho lo que se dibuja es un segmento de la curva de costos marginales, que suelen ser crecientes. Entonces lo que ocurre en Panamá es que son víctimas de su propio éxito. Como resultado del crecimiento acelerado del producto, los precios han subido. Luego, en una economía de mercado esto genera los incentivos para que nuevos actores entren en la economía a ofrecer más productos, lo que ajustará los precios. Pero regular los precios elimina estos incentivos. De modo que no se resuelve el problema.

Pero, ¿por qué los controles de precios producen escasez? Porque los controles de precios generan los incentivos para demandar más, cosa que era lo que se deseaba con la medida, ya que reducen el precio. Pero también eliminan los incentivos para producir más, a este precio controlado, la demanda sube y la oferta cae, ¿por qué cae? Porque producir más es más caro y a este nuevo menor precio debo producir también menos que es más barato. De modo que esta diferencia entre la mayor demanda y la menor oferta es lo que se llama escasez.

Entonces si los precios han aumentado y no es conveniente establecer controles, ¿qué podemos hacer? Bueno, una medida más coherente en el caso panameño sería establecer subsidios directos atados a desempeño, tipo becas escolares. U ofrecer almuerzo en las escuelas, que no es tan directo. Porque, además, la medida del control de precios traslada el costo a los empresarios, es decir, la sociedad tiene un conjunto de ciudadanos que no puede consumir los alimentos a estos nuevos precios más altos y la solución del gobierno es que los empresarios reduzcan los precios. En cambio un subsidio, redistribuiría los ingresos desde los que pagan impuestos, hacia los que no pueden consumir los alimentos. Sin penalizar a los empresarios. Es decir, socializa el problema. Yo otorgaría becas a estudiantes de primaria en efectivo y crearía premios para los que culminen los estudios, cosa que entiendo que representa un problema en el Istmo. O como dije antes crearía un programa de comedores escolares. Las madres al saber que sus niños recibirán almuerzo en las escuelas disminuirán el ausentismo escolar.

JOSÉ RAMÓN ACOSTA | PRENSA.COM