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El “Espíritu Empresarial”

Publicado Diario El universal 28/10/07

Por: Emeterio Gómez

Este artículo es un anexo al curso que sobre Ética y Responsabilidad Social de la Empresa recién dictamos en la Universidad de Oriente. Gracias a la Cámara de Comercio de Cumaná por la invitación a dar una charla y al posgrado de UDO por aceptar trabajar sábado y domingo; uno se envicia con el trabajo y los talleres. Gracias finalmente a Cándida e Ignacio por albergarnos en su hermosa familia.

Pongo Espíritu Empresarial entre comillas, para jugar un poco con las palabras, para hurgar en ese mundo infinito y profundo oculto tras ellas, tras el velo de lo lingüístico. Porque –en su acepción más común– Espíritu Empresarial quiere decir “capacidad emprendedora”, vocación creativa e innovadora que lleva a algunos hombres a descubrir las ingentes posibilidades que para crear valor la realidad ofrece. ¡¡Por mucho que a Marx se le haya ocurrido la peregrina idea de que el trabajo es la fuente exclusiva del valor; es decir, que la creatividad, la pura reactividad, no genera valor!!

Es esta acepción generalizada de la expresión lingüística Espíritu Empresarial, la que queremos dejar de lado. Porque ella pone el énfasis, todo el énfasis, en la palabra Empresarial ¡¡y yo quiero ponerlo mas bien en el Espíritu!! Oculto tras la magia de las palabras, el verdadero nombre de este artículo es El Espíritu del Empresario: un esfuerzo por llegarle al alma de la gente que es capaz de producir bienes y servicios en forma masiva, que es imprescindible cuando de generar valor se trata, pero a quienes la Civilización Occidental –igual que a los no empresarios– condenó a no poder asomarse siquiera a la profundidad infinita y sagrada de su Espíritu. ¡¡Esa que las palabras y los conceptos nos impiden ver!!

Lo que queremos es llamar la atención, no sobre un concepto, “aquello que es común al alma de todos los empresarios”, sino sobre el alma individual de cada uno de ellos. ¡¡Y no la atención de los demás, sino la de ellos!! ¿Cómo es que estos seres dedicados a crear riqueza se ven a sí mismos? Porque a ellos debe ocurrirles lo mismo que a nosotros, los no empresarios; a ellos, por mucho dinero que tengan, por más que disfruten la vida ¡¡y por más poder que detenten!! seguro que les pasó lo mismo que a nosotros, seguro que en los últimos 2500 años –y gracias a Platón– los han educado y el espíritu se les ha formado ¡¡a partir de conceptos!! No a partir de los sentimientos, las emociones y el Amor al Prójimo, sino a partir del pensamiento, los razonamientos y las deducciones. No a partir de la existencia específica y del espíritu de cada quien, sino de las ideas generales y abstractas ¡¡que, por definición, no pueden captar para nada el Espíritu!! A partir, por ejemplo, no de la vivencia existencial de cada hijo o amigo, sino del concepto general “yo tengo mis hijos” o “yo tengo mis amigos”.

Pero, lo más importante: seguro que el Ser de cada uno de estos emprendedores y generadores de riqueza –igual que el de todos los demás– se ha conformado, no a partir de la meditación sobre su propio espíritu, del descubrir dia a dia cuánto podemos profundizar en la infinitud de nuestras almas y, sobre todo, no a partir de cuánto podemos desarrollarlas y enriquecerlas, sino a partir de conceptos abstractos, vacíos y formalotes: “soy un ser humano”, un hombre o una mujer, padre o madre, economista o ingeniero, médico o albañil, cardiólogo o recogelatas, tío o carnicero, gordo o terco, amable o enfermero, ¡¡filósofo o teólogo!!

emeteriog@cantv.net