Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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El Estado debe incentivar la inversión y la productividad. Leonardo Palacios
El control del suministro de divisas resulta necesario. Nadie quiere que estas se entreguen a empresas fantasmas, defraudadoras o evasoras que perjudican los intereses del país.
El Banco Central de Venezuela (BCV) el 23 de septiembre procedió a publicar en su página web una nueva aclaratoria a la Circular del 23/7/2014, la cual parece una aclaratoria a la publicada el 9/9/2014 que analizamos en nuestra columna del pasado martes (“El BCV y el Islr”).

La “Circular del 23/09/2014” especifica dos casos:

  • El primero de ellos cuando el contribuyente determina, liquida y paga una cuota impositiva positiva, es decir, cierta cantidad de impuesto debiendo y
  • El segundo, el cual destacamos a los efectos que nos ocupa y a la particular situación de la empresa, es el supuesto en el cual un contribuyente ha venido pagando anticipos de impuestos de manera continua mediante retenciones en la fuente y/o a través de declaraciones estimadas.

La sistematización del caso indicado en primer término y conforme a la “Circular del 23/9/2014” puede hacerse de la siguiente manera:

Supuesto

Contribuyente que en la casilla N° 25 de la Forma DPJ-99026 presente un monto positivo a pagar por impuesto del ejercicio, cuyo cumplimiento sea efectuado mediante la aplicación de los saldos indicados en las secciones: “Anticipos Aplicables al Impuesto del Ejercicio”, “Rebajas al Impuesto Autoliquidado”, “Créditos de Impuesto de Activos Empresariales”, “Impuesto Pagado en Exceso”; y/o, “Compensación”, de la antedicha Forma; reflejando en consecuencia en la casilla N° 49 un monto igual a Bs. 0.

Comprobación

En este supuesto, la empresa deberá presentar por ante la institución operadora cambiaria:

  • Constancia de haber determinado/declarado el Islr en cada uno de los últimos ejercicios mediante la copia de la forma DPJ-99026, con indicación expresa del n° de certificado digital de la declaración debidamente procesada.
  • Constancia de haber liquidado y pagado el Islr únicamente mediante copia de la forma DPJ-99026, con indicación expresa del n° de certificado digital de la declaración debidamente procesada.

La “Circular del 23/9/2014” realiza implícitamente una discriminación entre empresas públicas y privadas la cual la vicia desde el inicio de su publicación, agrava la situación de las empresas privadas e intensifica el error conceptual en lo que respecta a la interpretación efectuada en la “Circular del 9/9/2014” en la que el BCV procedió a fijar un criterio de hermenéutica del numeral 4.2 del acto administrativo publicado en fecha 23/7/2014 en el que se establecen los requisitos que deben exigir las instituciones operadoras a las personas jurídicas demandantes de divisas en el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (Sicad II), específicamente, en lo atinente a la presentación de las declaraciones y pago del Islr de los dos últimos ejercicios, lo cual debía entenderse “cumplido exclusivamente cuando se evidencia para ambos ejercicios la contribución en las cargas públicas del demandante de divisas según su capacidad contributiva”

El BCV tergiversa una distinción, en principio procedente, entre la determinación y liquidación (declaración) de la cuota impositiva y el pago de la misma, circunstancia que se pone en evidencia al establecer el ente emisor la documentación para demostrar uno y otro momento.

La distinción resultaría válida desde el punto de vista académico y de gestión del tributo, por ejemplo.

  • En cuanto a la naturaleza diferencial entre el hecho imponible (la obtención de la renta en un período tributario) que marca el nacimiento de la obligación de la empresa que la percibe de proceder a declarar el impuesto y el derecho de la República de exigir el cumplimiento del deber formal de declarar y liquidar el impuesto a los fines de su exigibilidad (efecto constitutivo) y el acto mediante el cual se procede a determinar la existencia o no de la obligación del impuesto (verificar si se está exento o exonerando, por ejemplo), si se trata de una renta gravable o no, la base de cálculo y el quantum de la obligación (efecto declarativo) y el pago o extinción de la obligación tributaria (vgr. mediante compensación).
  • La indicación de los sujetos responsables de proceder a la determinación, liquidación y/o pago del tributo.
  • La delimitación de la responsabilidad solidaria.
  • La imputación del pago en los supuestos de varios conceptos adeudados.
  • La verificación de los plazos de prescripción.
  • La escogencia de la Unidad Tributaria aplicable en los casos de la determinación de sanciones o la determinación de interés.

Sin embargo, la distinción es jurídicamente improcedente al efectuar el BCV una discriminación inconstitucional entre empresas demandantes de divisas que declaran y paga impuestos y aquellas que luego de efectuar la determinación/declaración le da un resultado negativo: renta neta negativa (pérdida) o decremento patrimonial jurídicamente resultan válidas.

En el último supuesto puede suceder que la determinación o declaración efectuada por una empresa resulte o refleje “en la casilla N° 49 (del formato de declaración) un monto igual a Bs. 0”, por cualquiera de la siguientes razones o causas procedentes:

  • Habiendo pagado anticipos (declaración estimada) o soportado detracciones anticipadas (retenciones).
  • Empleado créditos propios o adquiridos de terceros no prescritos, líquidos y exigibles por concepto varios para compensar y extinguir su cuota tributaria (cuya determinación les arroja un incremento patrimonial y/o enriquecimiento neto disponible).
  • Las pérdidas provenientes de la enajenación de acciones, liquidación o reducción de capital.
  • Experimentar pérdidas resultantes del ajuste de los activos o pasivos denominados en moneda extranjera o cláusulas de reajustabilidad por efectos cambiarios.

El país requiere productividad. El ciudadano exige acceso sin trabas a bienes y servicios. Las empresas deben colaborar con mayor producción. Los trabajadores desean incrementar sus ingresos y beneficios.

A tal fin el Estado debe incentivar la inversión, la productividad y la expansión de la actividad económica, lo cual, además, le permite mayores ingresos pues aumenta la base de imposición.

El control del suministro de divisas resulta necesario. Nadie quiere que se entreguen divisas a empresas fantasmas, defraudadoras, evasoras que con simulación o engaño perjudican los intereses del Estado pero debe eliminarse actos discriminatorios e irracionales.

Se puede lograr sin afectar el aparato productivo y la capacidad contributiva de las empresas.

LEONARDO PALACIOS MÁRQUEZ | EL MUNDO
@NEGROPALACIOS