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El Gobierno socialista que frena las humanidades. El Nacional

El Plan de la Nación 2007-2013 asume, desde el primer párrafo, el carácter humanista que debería regir al Estado. Sin embargo, tanto las restricciones de Cadivi para realizar estudios en el exterior como otras acciones en materia educativa revelan que en el socialismo hay discriminaciones

L as líneas generales del Plan de la Nación 2007-2013 señalan como primera directriz: “La refundación de la nación venezolana, la cual hunde sus raíces en la fusión de los valores y principios de lo más avanzado de las corrientes humanistas del socialismo y de la herencia histórica del pensamiento de Simón Bolívar”.

Léanse otra vez los términos incluidos en este párrafo: valores, principios, corrientes humanistas, herencia histórica.

El postulado queda claro. Antes de hablar de ciencia, tecnología y desarrollo (temas que tratará en las siguientes páginas), el documento que da los lineamientos al Gobierno sobre el rumbo del país hace énfasis en la necesidad de transformar al ser humano y de formarlo éticamente. Tarea imposible sin el fortalecimiento de las humanidades y las ciencias sociales.

¿Están las humanidades ausentes del Plan de la Nación? El decano de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, Vincenzo Piero Lo Monaco, afirma que no es así. “En el Plan de la Nación se dice claramente que el ciudadano debe estar formado por valores humanos. La pregunta obvia es ¿qué disciplinas son las encargadas de crear esos valores? Sin duda que no son las ciencias básicas o físico-matemáticas. La formación ciudadana y la formación social es un campo propio de las humanidades y las ciencias sociales y por tanto, en ese sentido, es esencial y fundamental para el desarrollo del ser humano. Sin este plano de constitución del ciudadano como tal, los otros planos, del desarrollo científico y tecnológico, carecen de base”.

Los propios postulados del Plan de la Nación le dan la razón al decano. La primera política propuesta es “transformar la sociedad material y espiritualmente”, ¿es posible hacerlo sin las humanidades? Asimismo, se destaca como estrategia “una sociedad pluralista” ¿Puede ser pluralista una sociedad en la que se limita un área del saber? Evidentemente no.

Sin embargo, el Ministerio de Educación Universitaria no parece haberlo entendido así. La resolución 3147 del 17 de abril de 2012, emitida por ese despacho, establece 7 áreas de conocimiento prioritarias de formación para el país.

Sólo los estudiantes que apliquen a las áreas seleccionadas tendrán acceso a divisas para actividades académicas en el exterior otorgadas por Cadivi. Las humanidades están prácticamente excluidas de la lista.

De acuerdo con esta resolución, sólo los cursantes de 168 carreras tendrán acceso a los dólares. De éstas, sólo 8 son humanísticas y 25 de ciencias sociales. Hay otras 35 en el área de Ciencias de la Educación, sin embargo, las subespecialidades a las que pueden optar los educadores son casi todas en materias científicas como
Educación mención Física, Química y Matemáticas. Apenas hay 5 especialidades para docentes interesados en el área humanística.

“Fomentar el hábito de la lectura” es un objetivo concreto de la tercera directriz del Plan de la Nación, pero los licenciados en Letras no tienen opciones de irse a estudiar al exterior con dólares Cadivi.

“Fortalecer la práctica de la información veraz y oportuna por parte de los medios de comunicación masivos” es otro de los objetivos del plan que no se ve reflejado en la resolución: los periodistas tampoco pueden obtener divisas.

Menos espacios. La exclusión de las humanidades no sólo está presente en esta nueva normativa Cadivi, puede verse en otras áreas: por ejemplo, en las becas de Fundayacucho. Las dos últimas convocatorias publicadas en la página web de esta fundación fueron para dos institutos: el Centro de Estudios Superiores de Materias Primas de Francia y la Universidad Federal Santa María de Brasil. Para cursar en la institución francesa se eligieron egresados en el área minera, mientras que para la casa de estudios brasileña las áreas elegidas fueron Ciencias del Agro y el Mar, Ciencias de la Tierra, Ciencias Biológicas, Ingeniería y Ciencias Básicas.

Dentro de las ciencias sociales únicamente se ofrecían becas para tres carreras: Economía, Geografía y Meteorología.

Otras cifras pueden reflejar la tendencia del Gobierno a olvidar el sector humanístico. La Universidad Bolivariana, fundada en 2003 por decreto presidencial, cuenta con 16 carreras en las diversas sedes del país, pero sólo 2 son humanísticas: Comunicación Social y Educación.

La Universidad de la Fuerza Armada, fundada como instituto universitario politécnico en 1974 y convertida en universidad por decreto del presidente Hugo Chávez en 1999, tiene 18 carreras y una sola humanística: Educación Integral. Eso contrasta con lo que sucede en otras casas de estudio. Por ejemplo, la UCV ofrece 63 cursos de posgrado en el área humanística entre especializaciones, maestrías y doctorados. La UCAB tiene 25.

El decano de Humanidades de la Universidad Católica Andrés Bello, Miguel del Valle, destaca: “No existe país sin talento humano, sin valores humanos, sin identidad y conocimiento sobre sí mismo, sin pensamiento propio, sin cultivo de las letras y las artes, sin convivencia en comunicación libre. Cualquier bienestar económico sin el anclaje en esos componentes no pasa de ser una ilusión efímera”.

Interés por las artes. A pesar de la decisión ministerial, los estudiantes venezolanos tienen un marcado interés por las humanidades y ciencias sociales. Los datos del despacho de Educación Universitaria son claros. El año pasado fueron admitidos en la Educación Superior vía Sistema Nacional de Ingreso 128.949 estudiantes. Un total de 48% de los cupos se asignó a carreras vinculadas con ciencias básicas y tecnología, 28% a ciencias sociales y humanidades, 16% a ciencias de la educación y del deporte y 8% a ciencias de la salud. Es decir, humanidades y ciencias sociales son la segunda área con más alumnos en el país.

El decano Piero Lo Monaco señala que la Facultad de Humanidades tiene 12.500 estudiantes de pregrado y, junto con Medicina, es la más grande de la Universidad Central de Venezuela. La última prueba interna para las áreas humanísticas y de ciencias sociales la presentaron 20.000 aspirantes. La Facultad de Humanidades de la Universidad de los Andes tiene una matrícula activa de 5.811 estudiantes y cada año se inscriben en las pruebas de admisión 2.500 estudiantes para aspirar a uno de los 700 cupos.

En la UCAB cursan carreras humanísticas 4.567 estudiantes (32% del total de alumnos de esa universidad). Del Valle expresa que estos números muestran que, efectivamente, las humanidades siguen teniendo gran atractivo para la juventud. Para la Universidad Metropolitana no hay distinción entre ciencias y humanidades, tanto que existe una Facultad de Ciencias y Artes. Todos los estudiantes que ingresan en esta casa de estudios cursan exactamente las mismas materias el primer año. Matemáticos escritores, ingenieros filósofos, biólogos pintores son muestra de que arte y ciencia tienen líneas no tan definidas.

¿Plan orquestado?. Piero Lo Monaco asegura que todos los Estados democráticos tienen clara conciencia de que el impulso a las humanidades es fundamental para la creación del individuo como ser social.

“No podemos hablar de sociedad si excluimos a las humanidades; el desarrollo científico, que nos lleva al desarrollo tecnológico, está más vinculado a las condiciones de vida, pero lo que constituye el

concepto de hombre como individuo y de persona como ser social es estudiado y apuntalado por las humanidades”, indica.

Para el decano de Humanidades de la Universidad de los Andes, Luis Alfredo Angulo, “las humanidades proporcionan ideas, conceptos, lenguaje, apoyo, destrezas básicas para la cultura, la capacidad de abstracción y la conciencia histórica, es una mirada para entender críticamente el entorno. Las humanidades no tienen un papel decorativo con respecto a la sociedad, dan oportunidad de ver juzgar y decidir”.

El presidente de la Academia Venezolana de la Lengua, Francisco Javier Pérez, considera también que no es posible que un país se desarrolle sin humanidades: “Gracias a esa disciplina hacemos una lectura social-cultural del país, es garrafal pensar que una nación va a crecer sin incentivos a las artes y a las humanidades”.

Pérez señala que el desinterés del Estado no sólo se refleja en la discriminación en los dólares Cadivi. “No sé si es algo orquestado, pero se han ido cerrando espacios a la cultura, se viene sintiendo de muchas formas la falta de incentivos al área, por ejemplo, para la importación de libros.

Ese surtido al que estábamos habituados se ha reducido a su mínima expresión y lo poco que tenemos es gracias al esfuerzo de algunos libreros pero a unos precios inasequibles.

Las bibliotecas, que eran tradicionalmente receptoras de las novedades, no tienen nuevas adquisiciones. El panorama es oscuro. Por eso también dentro de Venezuela es más difícil el acceso al conocimiento. Estamos quedando atrás, marginados”.

Piero Lo Monaco también menciona la dificultad de obtener divisas para la actualización bibliográfica de las bibliotecas universitarias. Es un techo para quienes cursan estudios de pregrado y posgrado dentro del país.

Angulo retrata la discriminación con un ejemplo concreto: el año pasado, como decano de la Facultad de Humanidades de la ULA, expuso a la Oficina de Planificación del Sector Universitario la necesidad de 300 pupitres, pues muchos estudiantes reciben clases parados o en el piso. La OPSU envió 350 pupitres a esa casa de estudios andina, pero su facultad no recibió ninguno de ellos.

Borradas por el ministerio. Buena parte de las carreras humanísticas no aparecen en la lista de beneficiarias del dólar Cadivi. Psicología, Historia, Bibliotecología o Filosofía ni siquiera están mencionadas.

De hecho, los estudiantes de Psicología de seis universidades públicas y privadas fueron los primeros en pronunciarse sobre la medida con un comunicado en el que señalan: “La privación de divisas para la formación de los estudiantes y profesionales de la Psicología en el exterior nos priva también de la oportunidad de desarrollar nuevos y mejores conocimientos, los cuales son clave para la intervención y el rol que debe cumplir el psicólogo en nuestra sociedad, para el beneficio de la colectividad”.

Entre las carreras sociales no se nombran Estudios Internacionales, Sociología ni Estudios Políticos. Otras tienen limitantes: los comunicadores sociales sólo podrán irse a estudiar al exterior si quieren cursar la mención audiovisual, no impreso. Como Letras sólo se reconoce Idiomas Modernos, no Literatura. En Artes, están incluidos estudios en teatro, danza y música, pero no en artes plásticas. En Derecho, sólo quienes aspiren a Ciencias Policiales y Criminalísticas pueden ir a universidades extranjeras, pero ninguna otra área. En Economía sólo quienes quieran cursar la especialidad de Economía Social.

Angulo lamenta que el despacho educativo no haya consultado al sector. “Se trata de una decisión con implicación para la formación en pregrado y posgrado que va a afectar a estudiantes y a profesionales docentes”.

Miguel del Valle indica que “la exclusión selectiva de la asignación de dólares para estudios en el extranjero por parte de Cadivi constituye una inequívoca discriminación que encubre un histórico desprecio por la cultura”.

Despreciar las humanidades es despreciar al ser humano, dice. Para el Gobierno ­agrega Del Valle­ la cultura ofende y el pensamiento crítico está proscrito. “En el fondo, el tan cacareado `nuevo hombre’ no es sino una nueva y burda versión de la vocación negadora del hombre común a todos los regímenes totalitarios”.

El Tecnológico de Monterrey ofrece una Maestría en Estudios Humanísticos. Su justificación refleja el gran valor que se le da al área en el mundo: “Nuestra incipiente democracia requiere formar sujetos sociales comprometidos con una visión analítica que parta de los fundamentos filosóficos y adopten metodologías interpretativas que les permita analizar con claridad el discurso propio y el de los otros. La aportación de los profesionales con una formación humanista formal contribuye, indudablemente, a todo lo anterior”.

El núcleo de decanos de Humanidades y Educación, con representantes en 13 universidades públicas y privadas, se reunirá para discutir sobre las incidencias y consecuencias de esta resolución que limita la oportunidad de cursar estudios en el exterior. El Consejo Universitario de la Universidad de los Andes también acordó enviar un comunicado al presidente de Cadivi, Manuel Barroso. Pérez asegura que los humanistas no son pasivos: “Cree el Gobierno que es el sector más fácil de eliminar, que va a ser un sector sumiso, pero está propiciando una reacción. Una reacción intelectual”.

MIREYA TABUAS
MTABUAS@EL-NACIONAL.COM

EL NACIONAL – Domingo 27 de Mayo de 2012 Siete Días/1