Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
El gran perdón. Carlos H. Blohm

Los jóvenes son los que ahora determinan la agenda a través de su acción no violenta e innovadora. Esta acción de marchar por no tener futuro tiene en vilo al país y gradualmente al mundo que va despertando. Les impresiona o asusta el coraje y el máximo sacrificio de muchos ante la represión. Sin embargo, lo más impresionante es la forma en que lo han hecho.

En esta Cuaresma, se nos habla de pedir perdón. Son 40 días de reflexión en lo que hayamos podido hacer mal y cómo mejorar. Es oportuno entonces darle un homenaje importante a los muchachos quienes al no agredir violentamente están perdonando de antemano a sus agresores, porque saben que sin ese perdón no hay convivencia futura posible. La historia demuestra que el futuro de un país para que sea democrático necesita una reconciliación y la no violencia aumenta su probabilidad. Es el gran perdón de la juventud revolucionaria venezolana a las viejas ideas reaccionarias importadas.

Fue el 12 de marzo de 1930, hace 84 años, cuando Gandhi comenzó su marcha de la sal por 23 días y casi 400 km con 78 seguidores. Al final, eran decenas de miles y se rompió el monopolio estatal de la sal. Hubo 60 mil arrestos, inclusive Gandhi, y mucha gente murió en demostraciones posteriores. Esta protesta no violenta llevó 17 años después a la independencia de Indía.

Volvamos al futuro añorado por nuestros muchachos. Les preocupa que continúe nuestro estancamiento desde los años setenta. No hay duda que ha sido por mal manejo y exceso de Estado. Las sociedades avanzan gracias a dos inventos recientes: Estado de Derecho y economía de mercado. Ambos necesitan respeto a la libertad y a los derechos del prójimo.

Nuestros líderes políticos demócratas han sido sabios en reconocerlos. Por su futuro y el nuestro, rezo porque lo sigan haciendo. La esperanza que el gran perdón ha despertado, convencerá gradualmente a mucha más gente que busca la oportunidad de trabajar juntos para crear un mejor futuro.

CARLOS H. BLOHM ― EL UNIVERSAL
@carlosblohm