El libre comercio y la soberanía del consumidor

El libre comercio y la soberanía del consumidor

Este es el ensayo ganador del Tercer Lugar del Concurso de Ensayos “El Libre Comercio y la Soberanía del Consumidor”, escrito por Moises Veliz.

Reflexiones sobre la importancia de la  libertad económica para Venezuela

La intención de estas líneas es dar unas ideas generales para describir las ventajas que derivan del respeto de la libertad personal en un sentido negativo, emergiendo el orden espontáneo junto al mercado que conjugado a la función empresarial fomentan la cooperación, innovación y prosperidad de los países; en contra posición a sistemas que asfixian la libre de decisión de compra y escogencia subjetiva de los individuos en la adquisición de bienes y servicios, la cual denominaremos Soberanía de Consumidor, donde como política de Estado ilimitado se incorporan mecanismos de fijación de precios, se incorporan más controles, unos tras otros y cada vez más rigurosos, al punto que es reemplazada la economía de mercado libre por un sistema de economía dirigida, un socialismo, como diría Ludwing von Misses, de corte alemán o nazista[1].

  1. La Libertad Económica de Venezuela.

Según el informe del 2018 del instituto Fraser, Venezuela se ubica en el último puesto con menor libertad económica entre los 162 países de estudio[2]. En un año donde el país vive una de las mayores crisis humanitarias de este siglo, donde el hambre, la escasez de medicina y la hiperinflación son noticias cotidianas que alarman y conmueven, es imperante el análisis y reflexión de la situación económica actual y replantear las herramientas, al menos reconocerlas, para una pronta y optimista salida. La decadencia de las libertades políticas y económicas en Venezuela no es fruto de la casualidad, e incluso desde la misma década de los 90s se encontraba en notable decadencia, como es señalado en el reporte anual de Economic Freedoom Dataset (2015).

Según la encuesta Envoci, se ha casi duplicado la pobreza en Venezuela, del 48% al 87%, quienes no les alcanza dinero para comprar alimentos, el 64% de venezolanos asegura haber perdido al menos 11 kilos de peso, el 20% declara no desayunar y el 61% de los encuestados se acuestan sin cenar, y el 70% afirma no consumir comida balanceada. “El 80% de los hogares presentan inseguridad alimentaria… las fuentes de hierro y micronutrientes se han reducido” según Marianella Herrera, médico con postgrados en nutrición de la Universidad de Simón Bolívar[3], sentencias consonantes con el reporte del 2015 de la Federación Nacional de Ganaderos, donde el 42% de los venezolanos redujeron la ingesta de carne de Res en relación al 2012 siendo la más baja en 55 años. La encuestadora Datanálisis reporta un desabastecimiento de los alimentos básicos en supermercados del 80% y del 40% en los hogares. La canasta básica familiar se ubica en 84.415,82 BsS, aproximadamente 46,8 salarios mínimos (Centro de Documentación y Análisis para trabajadores CENDAS, octubre 2018). Continúanos con las cifras macroeconómicas alarmantes aunque un tanto abstractas, la inflación del 2018 se estima de 1.000.000% según FMI, quienes suscriben “la situación es similar a la Alemania de 1923 o de Zimbabwe en 2008”, además añaden que Venezuela es uno de los pocos países en el mundo de la historia reciente que han experimentado una contracción del PIB del 50% en menos de 5 años[4],  con una caída abrupta de la renta per cápita de 18.000 USD a inferior de 10.000 USD en menos de 10 años, con un déficit fiscal ascendente del 21% del PIB, con un nivel de deuda externa del 87% para el 2017 y una tasa del desempleo cercana al tercio de la población.

Estos números y cifras esconden personas que experimentan un detraimiento de su propia dignidad y  felicidad. Las investigaciones de Deirdre Mc Closkey, Johan Norberg, entre otros, sugieren que el PIB per cápita, el desempleo y un conjunto de otros indicadores, como los señalados en lo anterior, influyen en los niveles de satisfacción de los ciudadanos, prácticamente con una relación directa. Por su parte, Rode, Knoll y Pitlik (2013) concluyen que la calidad de instituciones económicas y políticas, la calidad de las instituciones democráticas, tiene un efecto directo en los niveles de satisfacción, en contraste a regímenes autoritarios.

Gráfica 01. Libertades Políticas y Económicas de Venezuela en el tiempo.
Fuente: Gwartney, James, Robert Lawson, and Joshua Hall (2015a). Economic Freedom Dataset, published in Economic Freedom of the World: 2015 Annual Report. Fraser Institute. En Gwartney, Lawson y Hall (2016).

La gráfica anterior demuestra que las libertades personales y económicas son inseparables, así lo entendía el nobel de economía Milton Friedman, declarando contundentemente, al “remover la organización económica del control de la autoridad política, el mercado elimina esta fuente de poder coactivo”[5]. Refiriéndose al concepto clásico de libertad sin coacción inspirada de Locke:

La libertad es ser libre de restricciones y de la violencia de los demás, lo que no puede hacer donde no hay ley… la libertad de disponer y ordenar como le parezca de su persona, acciones, posesiones y toda propiedad, dentro del marco de esas leyes bajo los cuales él se encuentra y no a ser sometido a la voluntad arbitraria de otro, pudiendo seguir libremente su propia voluntad”[6].

La libertad desde el punto de vista negativo implica que soy libre en la medida que ningún hombre me impida llegar al fin[7]. El Estado de facto monopoliza el uso legítimo de la violencia[8]. En regímenes donde el poder está concentrado y sin límites, actúan impidiendo el desarrollo pleno de la persecución del ideal de cada individuo. Hayek describe un parlamento soberano y omnipotente, que no está confinado a dictar reglas generales, significa que tenemos un gobierno arbitrario[9]. Esto sin duda alguna, es lo que ocurre en nuestro país, un ejemplo sublime es la instauración de la Asamblea Nacional Constituyente y su papel anti-democrático como receptor del “poder plenipotenciario” e “ilimitado del pueblo” anulando por completo el carácter de la contención jurídica. Tintes autoritarios que se denotaban desde la misma Constitución propuesta por Hugo Chavez[10]. El Estado autoritario venezolano se atribuye para sí la intervención en asuntos económicos, definiendo (o intentando definir) los gustos e incluso las preferencias de las personas, dónde comprar, qué comer, qué consumir, censurando la venta de rubros llamados de “primera necesidad” criticando al “especulador”, violando y atentando contra la propiedad privada, etc. Imponiendo mayores controles con sentencias del Tribunal Supremo de Justicia con leyes habilitantes para actuar en consecuencia de una “emergencia económica”[11].

La reducción de las libertades políticas y civiles han permeado las libertades económicas, la posibilidad de los individuos de ser autónomos en sus decisiones de intercambios comerciales debido al aparato burocrático que monopoliza la moneda, las divisas, elimina la propiedad privada y establece controles de precio, interviniendo notablemente en la economía con violencia. Tal como es expuesto en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en especial en los artículos 300, 301, 302, éste último lo citaremos:

El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico. El Estado promoverá la manufactura nacional de materias primas provenientes de la explotación de los recursos naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar tecnologías, generar empleo y crecimiento económico, y crear riqueza y bienestar para el pueblo.

La idea de planificación colectivista y centralizada de las actividades económicas aterra, en parte por la dificultad del Calculo Económico y a la consecuencia de la pobreza, el camino a la “servidumbre político y espiritual”[12]. Sin embargo, la buena noticia es que hay solución, como hemos mencionado, Friedman consideraba que el mismo mercado puede actuar como un contra peso del poder coactivo estatal. En lo consiguiente, describiremos brevemente la imposibilidad del cálculo económico y del socialismo, hablaremos de la teoría hayekiana del orden espontaneo, describiremos el mercado que apoyado en la responsabilidad y libertad individual permite una economía de libre emprendimiento que permite el crecimiento, la cooperación, prosperidad y la preservación de la paz misma.

  1. Imposibilidad del Cálculo Económico y del Socialismo.

Todos los seres humanos tenemos gustos y preferencias distintos, gustos subjetivos que derivan de nuestra compleja diferenciación entre otros, cada individuo es único e irrepetible[13], iguales en naturaleza y ante la ley pero con distinción vinculada a una vida privada de dignidad, basada en la misma condición humana. Desde luego, esto resulta en acciones, decisiones, gustos y preferencias que toman los individuos, convertidos en un enorme flujo de información que además pueden variar cada día, cada momento, cada hora, quizás cada minuto. Recolectar TODA la información resulta imposible, el conocimiento se encuentra disperso, se encuentra en cambio dinámico y con posibilidad de cambiar ante la posibilidad de una futura información que aún no ha sido creada.

La planificación económica centralizada entendida como un planificador o grupo mínimo de planificadores centralizados que toman la dirección de la totalidad del sistema económico[14], el gobernante pretende sustituir los planes individuales por un plan general. En suma pretensión ególatra cree poder recolectar la información imprescindible para el cálculo económico que, por su basto volumen, no puede ser  retenida ni mucho menos supuesta, tampoco puede ser transmitida y llevada al gobernante. La “data” para partir el cálculo económico no está y no pueden estar “dados” para una mente individual.  “Los fragmentos dispersos de un conocimiento incompleto y frecuente contradictorio que todos los individuos poseen por separado[15].

La imposibilidad del cálculo económico y el error del socialismo en no entender las acciones humanas conllevan al uso de la fuerza y la coacción, distorsiona y corrompe la posibilidad de generar información nueva, impide el ejercicio de la acción humana y de la función empresarial[16]. Desembocan en regímenes autoritarios que anulan la libertad del individuo.

Sin embargo, el mismo Hayek consideraba que la recopilación de información e intentar suponer una información futura puede planificarse (intentar suponerse) no en única autoridad, pero si dividida en la pluralidad de individuos. Es en el mercado y la función empresarial, que permite que un grupo de personas puedan satisfacer una demanda de los consumidores y realizar ajustes retroalimentándose de la información, creando nuevos bienes y servicios, o mejorando la calidad de los ya existentes. No es casualidad que los países con mayor libertad económica del mundo se sitúen en los puestos de países más ricos del mundo. Mientras, los países con economías más restringidas se sitúan en países más empobrecidos[17].

  1. El Orden Espontáneo.

Cuando hablamos de orden espontáneo y de otras acciones plurales, son consecuencias no intencionadas de acciones intencionadas. Los seres humanos tienen finalidades, fines y realizan proyectos, pero estos órdenes no tienen un fin en sí mismo por ende no son controlables. Es limitada la posibilidad de planificación de la mente humana de unos individuos sobre otros. Así lo explica Hayek en “El Orden Sensorial”, “Derecho, Legislación y Libertad y “La Fatal Arrogancia”, quien alejado de la economía nombra desde un punto de vista epistemológico y antropológico la teoría social: Orden Espontáneo, en palabras análogas de Carl Menger, los mismos individuos son la fuente de ese orden. En sociedades abiertas, los seres humanos en interacción y libertad generan estructuras ordenadas que ellos mismos no controlan ni diseñan. La cantidad de información que estos diversos órdenes acumulan es imposible que la mente humana los interprete. Hayek consideraba que la selección adaptativa de normas abstractas permitieron la adhesión compleja de reglas de convivencia como el principio de no agresión  y de respeto a la propiedad privada. La tradición y la obediencia a ciertas normas de conductas es el resultado de un flujo acumulativo de información normalmente por imitación, de ensayo-error. El hombre civilizado pudo avanzar no porque sabía lo que debía hacer, sino por lo que sabía lo que no debía hacer. Por razones imprevistas y quizás accidentales, algunos grupos adaptaron determinadas prácticas sociales que resultaron mejores que otras, otros grupos se apresuraron en adaptarse e imitar, otros simplemente desaparecieron. “Este proceso evolutivo cultural produce un orden espontáneo. Así surgen y evolucionan la moral y la cultura”[18]. Esto puede explicar la compleja aparición de acciones humanas no planificadas, casi simultáneas a lo largo del rincón del mundo, como la ley, el lenguaje y el mercado[19], es decir, la aparición de las instituciones sociales. Es en efecto, el mercado como uno de los mayores frutos de la mente humana[20].

Las personas guiadas por los cambios de precio toman decisiones que van mucho más allá de lo que buscan en el instante que aceptan o la decisión futura en adquirir algún bien. La moneda es por excelencia el mejor medio de intercambio generalmente aceptado emergido espontáneamente de la sociedad[21]. Cada persona al comprar un producto libre de coacción está haciendo uso efectivo de su libertad individual, efectuando un intercambio del fruto de su esfuerzo y de su propiedad privada, un intercambio que genera valor o satisfacción personal subjetiva en ambas partes.

  1. El mercado, el precio y la función empresarial.

El mercado permite la paz entre las personas y entre los pueblos fomentando la colaboración incluso entre enemigos[22]. En efecto, la catalaxia o cataláctica es la ciencia de los intercambios[23] de las acciones humanas, los precios se establecen sin que necesariamente existan objetivos comunes ni planificados. Sin embargo estos órdenes no permanecen en constante equilibrio perfecto, las señales del mercado pueden fluctuar y de hecho fluctúan, hasta que aparece la acción empresarial (otra acción humana) para irrumpir, crear cierto nivel de desorden. El reajuste del equilibrio no necesariamente es simultáneo, tampoco es necesario que lo sea, la tendencia de los múltiples órdenes espontáneos intentan concurrir en convergencia y los desperfectos pueden deberse a problemas de información del mercado. Desde luego, al ser el resultado de acciones humanas también son imperfectas, pueden sin embargo llegar a un punto de equilibrio en un espacio de tiempo determinado, cuando el precio es fijado libremente entre los agentes comerciales.

Definiremos entonces el mercado como un proceso dinámico (variante en el tiempo) basado en la cooperación voluntaria entre individuos que en el ejercicio de su libertad realizan intercambios comerciales, la información es transmitida a través de los precios que representan las valoraciones subjetivas de los consumidores, permitiendo la paz social. El mercado es impulsado por la acción empresarial, en la libre competencia empresarial se descubre quién satisface mejor a los consumidores.

El empresario no es solamente el Bill Gates o el Henry Ford, la madre Teresa de Calcula también lo es[24]. Toda persona con una visión creativa disruptiva y revolucionaria es en esencia, un emprendedor. El empresario es capaz de crear información en su mente que antes no existía. En la transferencia de información hacia otros, los precios fluctúan y el empresario ofrece satisfacer una demanda que él supone le generará mayor utilidad, al principio los agentes económicos actúan de manera desordenada, hasta que ocurre el ajuste y la coordinación.

La libertad permite que fluya la información, en la fluctuación natural de los precios los ciudadanos deciden comprar un bien inmediato o esperar para una compra futura.  Los precios son especies de alarmas que le indican a los empresarios dónde mejor invertir los recursos, qué acción tomar. En la escasez relativa de los bienes, la acción empresarial en su perspicacia percibe la necesidad de satisfacer a un posible grupo de consumidores. Aparece un nuevo bien o servicio en el mercado, si la nueva oferta es aceptada por los consumidores finales le otorgarán valor monetario mayor o igual al precio de venta. De esta manera el empresario obtendrá ganancias y si los usuarios continúan valorando de mejor manera el producto, el indicador de precio comunicará a otros empresarios dónde es más rentable hacer negocios, estos por imitación añaden entonces más de éste bien, la oferta y demanda sin conocerse conjugan, ocurriendo el efecto de coordinación improvisada, estabilizando los precios. Hasta el momento que aparezca una nueva función empresarial. Si el bien o servicio no representa valor suficiente para para el consumidor, el negocio no será rentable y el empresario habrá perdido la inversión. Es necesario que algunos negocios sean rentables y otros lleven a la quiebra, es parte del proceso evolutivo del ensayo y error, como lo diría Schumpeter “destrucción creadora”.

La creación del computador habría “destruido” las fábricas y ventas de máquinas de escribir, por ejemplo, las fábricas y vendedores de Discos de Acetato habrán sido destruidas con la aparición del DVD. Es así que podríamos citar infinitamente casos donde unos negocios permanecen son sostenidos en el mercado, mientras otros quedan atrás o desaparecen. Los que quedan generan mayor rentabilidad tanto a los trabajadores como a los consumidores, de esta manera el poder adquisitivo real aumenta, aumentan la satisfacción personal.

En este proceso de coordinación, la innovación permite la aparición de nuevos mercados más rentables y la disposición de nuevos bienes de servicios de mejor calidad y más económicos. Los ciudadanos experimentan crecimiento de su capacidad de ahorro, en especial, los más pobres quienes podrán obtener nuevos productos de mejor calidad y a precio más asequibles. Gracias, a la acción individual de la empresarialidad[25], la característica de adaptarse a las nuevas oportunidades, en la introducción de nuevos productos o métodos de producción y de evaluar, de darse cuenta o sospechar dónde se han hecho valiosos y factibles negocios[26]. El consumidor final siendo satisfecho, la característica principal del mercado es el servicio.

En el respeto de la libertad individual el mercado genera una de las características intrínsecas de la naturaleza humana, la empresarialidad. Desde que despertamos y hasta que dormimos actuamos en relación a futura interacción con otros seres humanos, desde luego, todos somos especuladores. “El especulador recoge la más íntima esencia del empresario, siempre alerta y perspicaz para adelantarse a los acontecimientos, para averiguar cuáles serán los gustos y deseos de los consumidores mañana, para tratar de satisfacer las necesidades de millones de consumidores de mejor manera con más calidad a precios más bajos que los demás”, Jesus Huerta de Soto, catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

El ataque al empresario “especulador” es un ataque a la acción humana, el ataque al rico empresario es un ataque a la satisfacción que él le genera a su grupo de consumidores finales. Son ataques a la libertad individual.

  1. Soberanía del Consumidor.

Se conoce en una economía libre como Soberanía de Consumidor cuando los consumidores a través de la demanda generan orientación en la producción e inversiones. El consumidor es soberano en el sentido que su decisión de compra no fue coactada por un tercero[27]. La libertad personal de elegir el bien de consumo final se garantizan a la medida que existen límites efectivos del poder coactivo, en especial del Estado[28], los monopolios con privilegios estatales típicas del proteccionismo también distorsionan el mercado y crean problemas de información, aunque un grado no tan severo como las economías centralmente planificadas.

Prohibir la libertad económica sentencia otorgar más poder al Estado, o la demanda de los consumidores al manifestarse en el mercado decide para qué propósitos y cómo deben ser empleados los factores de la producción, o el Gobierno se encarga de estos asuntos, Ludwig von Misses.

El resultado entonces del carácter vertical de los regímenes dictatoriales en su pretensión de controlar la vida del individuo por la fuerza impone manipular lo que se genera de forma natural. En los sistemas políticos democráticos son respetados, deben ser respetados, los proyectos de vida individual. La democracia real debe existir en un sistema de mercado libre[29]  pues la libertad debe entenderse de modo íntegro, libertad económica, religiosa, social y política.

  1. Recuperación de la Libertad Económica en Venezuela.

“Desde el 2003 el gobierno ha querido controlar todas las operaciones de cambio bolívar con el dólar o cualquiera otra moneda. Este año también impuso controles de precios para la mayor parte de los bienes y servicios. Se perdieron las libertades económicas, y con ellas, todas las demás” Vladimir Chelminski.

“La revolución bolivariana avanza consolidando la hegemonía y el control de la orientación política, social, económica y cultural de la nación” Plan de la Patria de la República Bolivariana de Venezuela.

La intervención del estado venezolano en la economía parece inmersa en la historia del país. El tan adulado gobierno de Marcos Perez Jimenez tuvo signos de estatismo en aéreas estratégicas de la economía. Los siguientes gobiernos estatistas abrieron las puertas a mayor poder del Estado y mayor control de la economía. Es sorprendente que el país con las mayores reservas de petróleo del mundo se encuentre en una deprimente situación de pobreza generalizada. Este peligroso caminar sería consecuencia, como diría Carlos Rangel, de “un Estado desmedido, interventor de precios, producción y comercio”. El intervencionismo abrió las puertas para corrupción y pobreza, la antesala de un populismo más severo. “Recadi fue la fuente de corrupción más grande que tuvo la administración del ex presidente Lusinchi[30]. Refiriéndose al régimen de control cambiario establecido desde el febrero del 1983. El paternalismo estatal [31] En plena crisis de libertades, o considerada una crisis en esa época, en la antesala de las elecciones del 98, un ex asesor del FMI declara

El estatismo vio su mayor apogeo, lamentablemente, con la llegada del chavismo. En especial desde el 2005 cuando el presidente emprendió la tarea de la nacionalización de empresas como el petróleo, los servicios, el eléctrico y el alimentario. Permitido por el “suicidio[32] del Congreso de Venezuela, que no pudiendo retener al fenómeno de Hugo Chavez, llegase el acabose en obtener el Poder Legislativo, Electoral y Judicial, para sí. Se estiman que 505 empresas están en manos del estado[33]. Entre 2005 al 2017 se expropiaron al menos 1.359 empresas, según Observatorios de Derechos de Propiedad de CEDICE[34]. En la última década han desaparecido más de 500.000 empresas (CONSECOMERCIO), como resultado la quiebra de los empresarios, han sido perjudicados principalmente los más pobres, quienes adquieren bienes de peor calidad y a mayor precio.

Desde febrero del 2003 fue publicada la lista de controles de precio[35] considerados como de “primera necesidad”. En la necedad de no entender las acciones humanas estas prácticas desencadenaron más controles, más privaciones y obviamente, peores resultados. Para el 2004 se dictó la Ley de Protección al Consumidor y al Usuario, el presidente se le atribuía la capacidad de decretar qué bienes son de primera necesidad. Un ataque directo a la decisión personal, a la soberanía de consumidor, de marginar su deseo temporal o futuro. No existen bienes de primera necesidad, todos los bienes son relativos así como los precios y los valores también son subjetivos. El ataque sistemático contra la propiedad privada del Plan de la Patria desencadenó una destrucción de la producción, en esta terrible y aterrante pretensión de poder controlar lo incontrolable, las acciones humanas.

Como era de esperarse estas leyes y  coacciones no resolverían el problema, aparecieron nuevos controles, más restricciones a la libertad comercial, encrudeciendo la crisis. El 2011 se ampliaría el sistema de control de precios, con la Ley de Costos y de Precios Justos, estableciendo un máximo de ganancia del 30%. Recientemente la espuria Asamblea Nacional Constituyente en el año 2017 aprueba la Ley Constitucional de Precios Acordados, que intentan resolver los problemas que distorsión de mercado que crean las mismas leyes. Un círculo vicioso, tóxico y dañino para la sociedad, los consumidores pagan el precio de estas pésimas políticas, la inflación siempre es un fenómeno monetario (incremento más rápido de la cantidad de dinero que la producción)[36], en Venezuela ha llegado a niveles astronómicos de hiperinflación, los individuos no logran coordinarse mediante a los precios, la fijación arbitraria estatal impide el libre fluir de la información y en la baja producción escasean los bienes generando mayor escasez. El régimen financia el gasto público mediante la impresión de moneda inorgánica (irresponsable), añadiendo más dinero en el mercado. El control del Estado en los medios de producción elimina el capital y anula la propiedad privada a términos de negocio libre[37]. El régimen monopoliza la impresión monetaria y también la moneda de tránsito internacional. La impresión monetaria sin respaldo para financiar el gasto público, es otra carga que deben asumir todos los ciudadanos, reduciendo su capacidad de ahorro e inversión, reduciendo el interés del ejercicio empresaria de seguir fines individuales. El mercado se distorsiona se encrudecen los problemas de generación de información, la cooperación desaparece, desembocando en la barbarie.

Para mediados del 2007 y el 2010 se consolida el control de la “democratización” de una economía popular, social y comunal, “…se abandona la opción del capitalismo cuya prioridad es el mercado y se respalda el desarrollo social sustentado en lo endógeno. Esta nueva opción de acuerdo al Estado representa el desarrollo de la economía productiva, la justicia social, la inclusión, la democratización de la producción, la transformación de las relaciones de producción, entre otros[38].

El control de los medios de producción no sólo destruye la libertad individual y dirime al individuo en dependiente del poder político, es incompatible con los proyectos de vida de cada cual porque supone una visión valorativa colectiva que ha de ser impuesta por el planificador sin admitir disenso alguno. Es el espíritu que suscriben todos los autoritarismos que anulan la espontaneidad humana[39].

“La teoría económica se preocupa del mayor de todos los dramas humanos, la lucha de la humanidad por escapar de la miseria.” John M. Ferguson

Para escapar de la miseria deben fomentarse las instituciones, que como hemos visto no han sido el resultado de una mente humana planificadora pero sí el designio de innumerables acciones humanas que por imitación se adaptaron hasta conseguir la coordinación y paz cívica.

Concluimos pues, el liberalismo es la solución para la crisis en Venezuela. El liberalismo es la teoría política de la modernidad[40], que se caracteriza por una libertad íntegra. La libertad política, social, religiosa y económica. Para que las sociedades puedan respetarse mutuamente, debe respetarse el principio de no agresión.

Para ello es necesario instituciones políticas formales (e informales), fuertes, independientes y legítimas, que descansan en la sociedad civil, basadas en el respeto a la vida, a la propiedad y a la libertad. La ciudadanía venezolana tiene el reto de empoderarse de los elementos que fomentan el respeto y la responsabilidad individual. Al respetarse los proyectos de vida ajenos el espíritu empresarial emerge de forma natural para que en la convergencia de la búsqueda individual los precios libres funcionen como mecanismos de información para la cooperación, la innovación, el ahorro y el desarrollo.

La soberanía del consumidor es respetado cuando existen instituciones sólidas y contra pesos del poder bien establecidos, impidiendo que la minoría más pequeña sea pisoteada, Sin proteccionismos que otorguen privilegios a algunos sobre otros. En este sentido las empresas estatales deben pasar a manos de privados o en su defecto a libre concesión sin favoritismos.

Debe eliminarse el control de precios y eliminarse el control de la convertibilidad cambiaria. Debe reducirse el tamaño del Estado, es decir, reducir el número de ministerios y entes gubernamentales. Es necesario establecer una política de control fiscal, un superávit fiscal que permita de mejor manera la decisión adecuada de los consumidores. Reduciendo el tamaño del Estado y el gasto público, es menester una política de reducción de impuestos que atraiga la inversión. Al atraer inversión y empresas extranjeras es relevante establecer una policía que reduzca la presión jurídica del empleado y empleador. Como el resultado de otra acción humana, el trabajador debe permitirse libre acuerdo en jornada y remuneración.

Nos acercamos a la cuarta revolución industrial, las nuevas tecnologías han generado que el capital fluya de un país a otro de manera más rápida y violenta que en tiempos pasados. La economía debe abrirse al mundo, la hiperglobalización, tecnológica, industrial y comercial nos conecta, abre el camino de innumerables posibilidades de nuevas acciones humanas, el surgimiento de otro empresario en cualquier parte del mundo satisfaciendo la demanda en cualquier otro rincón del mundo.

La moneda y el control monetario de la Banca Central deben ser independientes y en mejor de los casos, manejado por la banca privada. Siempre estable, sólida y con baja inflación, de ser posible deflación. Podemos debatir, escribir y generar nuevas propuestas económicas, propias e innovadoras que surjan desde los mismos venezolanos para los venezolanos, aprovechando la tecnología moderna como el uso del BitCoin como medio de transacción económica y empleando el BlockChain en procesos de sellado único podría reducirse el número de funcionarios y con ello, reducir el aparato estatal con órganos burocráticos e innecesarios. Actualmente existe 32 ministerios, 108 viceministerios y 386 órganos adscritos. El Poder Ejecutivo puede resumirse a 32 ministerios únicamente.

Es menester sentarse a plantear y replantear soluciones prácticas y ejecutables, en la espera de la reconstrucción democrática. Es en espacios como éste, en la sociedad civil, en los intelectuales y en las élites donde se escucha el grito de libertad. En estos últimos años han aparecido nuevos movimientos, asociaciones y partidos políticos en pro de la libertad, auspiciando el pronto milagro venezolano. Cuando los ciudadanos no doblegan su voluntad a un régimen que intenta suprimirlos, el régimen autoritario puede pretender denegar al individuo pero no puede doblegar la libertad interna, la que hoy más que nunca se siente y somos más vindicándola y defendiéndolas.

VIVA VENEZUELA LIBRE.

 

[1] L, Misses.- El Socialismo, pág. 546, 2°.

[2] El instituto Fraser es un Think Thank canadiense, recoge datos desde el 2016 para establecer ranking de libertad económica en función de cinco criterios: tamaño del gobierno, sistema legal y leyes de propiedad, estabilidad monetaria, libertad de comercio internacional y regulación del crédito, las empresas y el trabajo.

[3] https://eldiariony.com/2018/02/22/1792958/

[4] https://www.clarin.com/mundo/venezuela-inflacion-000-000-2018-fmi_0_HJHmLkENQ.html

[5] Milton Friedman. Capitalims and Freedom, p. 15.

[6] John Locke, Second Treatise of Government, Hackett Publishing Company, Indianapolis, 1980, p.46

[7] Isaíh Berlin. Dos conceptos de libertad, p.3.

[8] Max Weber, The Theory of Social and Economic Organization (1964). p. 154

[9] Fríedrich Hayek, El ideal democrático y la contención del poder, p. 17.

[10] https://www.brookings.edu/es/opinions/el-legado-constitucional-de-hugo-chavez/

[11] Sentencia °952 del Tribunal Supremo de Justicia, Sala Constitucional de 21 de Noviembre de 2016:

Artículo 1°. Se prórroga por sesenta (60) días, el plazo establecido en el Decreto N° 2.452, de fecha 13 de septiembre de 2016, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 6.256 Extraordinario de la misma, mediante el cual se decretó el Estado de Excepción y Emergencia Económica en todo el Territorio Naciona…, a fin de que el Ejecutivo Nacional pueda continuar con la adopción de las medidas urgentes, contundentes, excepcionales y necesarias para asegurar a la población el disfrute pleno de sus derechos, preservar el orden interno, el acceso oportuno a bienes, servicios, alimentos, medicinas y otros productos esenciales para la vida.

[12] Fríedrich Hayek, Historia del pensamiento económico y pensamiento político, p. 13.

[13] Hanna Arendt, 2010: 53-54

[14] F. Hayek, El uso del conocimiento en la sociedad, p. 3.

[15] Íden, p. 2.

[16] Jesús Huerta de Soto. El socialismo como error.

[17] “Los países con mayor libertad económica de mundo el ingreso de los más pobres es en promedio diez veces superior al ingreso de los pobres en los países con menor libertad económica (932 dólares versus 10.556 dólares)”.  Axel Kaiser  y G. Alvarez, “El  engaño populista”, p. 103.

[18] F. Hayek. 1982, p.263.

[19] Ulrich Wiit 1994, p. 187.

[20] F. Hayek, 1980 p. 87.

[21] Carl Menger. “Principios de Economía Política”, p. 226-253.

[22] F. Hayek. “Derecho, legislación y libertad”, II p. 108-109

[23] L. Misses “La acción humana”, p. 40.

[24] Jesús Huerta de Soto, “El socialismo como error”, p. 88.

[25] Israel Kirzner, “El empresario”, p. 11.

[26] Ídem, p. 31.

[27] http://www.eumed.net/cursecon/dic/S.htm#soberan%C3%ADa_del_consumidor

[28] Axel Kaiser, El liberalismo clásico como realización del ideal igualitario, p. 394.

[29] Milton Friedman, “Capitalism and Freedom”, p. 16.

[30] Paciano Padrón, expresidente de la Comisión de Contraloría de la Cámara de Diputados.

[31] Carlos Sabino, “El sistema político venezolano: estabilidad, crisis e incertidumbre”, p. 4.

[32] Aram Aharonian, “El congreso de Venezuela se suicida y Chavez toma el control total”. 1999.

[33]https://es.panampost.com/karina-martin/2017/02/17/estado-dueno-505-empresas-expropiadas/

[34] CEDICE, Centro de Divulgación del Conocimiento para la Libertad es una sociedad civil que defiende el libre comercio, la propiedad privada y la economía de libre mercado. Según el 2013 Global Go to Think Thank, son el 1# como instituto liberal y #2 en América Latina.

[35] https://prodavinci.com/15-anos-del-actual-control-de-precios-en-venezuela-un-balance/

[36] Milton Friedman, mítica frase.

[37] Ludwing von Misses, “La acción humana”, p. 318.

[38] Añez H., Carmen; Melean, Rosana. “Empresas de producción social”, p. 19.

[39] Hanna Arendt. “Los Orígenes del autoritarismo”, p. 550.

[40] John Gray, 1994, p. 126.

2019-01-25T04:03:33+00:00

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