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El Marx de Peter Sloterdijk

Sloterdijk no se ha paseado por el Sinsentido Radical de la teoría marxista del Valor-trabajo

No recuerdo si ya recomendé en esta columna un libro, Temperamentos Filosóficos, de Peter Sloterdijk, Edit. Siruela. Su resumen de Wittgenstein es fascinante: “La convicción de que el ser humano es algo que debe ser superado estaba ya presente en… la Viena de antes de la Gran Guerra” (págs. 123-124). O su bonhomía para con Sartre, que casi me reconcilia con éste, a pesar precisamente de su incapacidad para captar las aberraciones de Marx: “Sartre comprendió al ser humano como una quimera desasosegada que cuanto más se explica a sí misma, más se sumerge en el absurdo. Para él, ser persona es aceptarse como una nada activa, ¡¡como una inmensidad viva sin fondo!!” (pág. 128). O este poderoso párrafo sobre Hegel: “el nombre de Hegel está más bien indicado para… la metafísica… de la que intenta desprenderse el pensamiento existencial, no apoyándose por más tiempo en lo objetivo ¡¡sino dejando libre la abismalidad de su subjetividad!!” (pág. 100; todas las admiraciones son mías).

Esas ideas poderosas y las de casi todo el libro hay que asumirlas y desarrollarlas porque apuntan a una comprensión novedosa de Lo Humano: la que emana de la quiebra radical de la Filosofía Occidental, la que nos aproxima cada vez más a la Noción de Dios. Ideas que nos ponen abruptamente ante la tragedia infinita de Lo Humano, ante el Sinsentido radical de nuestras vidas.

Pero decíamos antes que hay que asumir a Sloterdijk en “casi todo el libro”, porque todo él es fascinante… ¡¡menos las siete paginitas que le dedica a Marx!! Porque en ellas, a nuestro autor le pasó lo mismo que a la mayoría de los intelectuales: ¡¡que no han leído El Capital de Marx!! y en consecuencia no pueden opinar sobre dicha obra; que es, de lejos, pero muy de lejos, lo esencial de Marx; aquello sin lo cual, todo comentario sobre él se torna una habladera de tonterías: la teoría del Valor-Trabajo, que funda la Teoría de la Plusvalía, la de la Explotación “del hombre por el hombre”, la de la Lucha de Clases y esta a la Dictadura del Proletariado; que nos conducirá a su vez a la felicidad sublime del Comunismo. Todo ello inmaculadamente falso, porque Marx no entendió para nada la naturaleza del Capitalismo. Porque no intuyó que Smith y Ricardo -los economistas a los que él pretendía corregir y mejorar- estaban equivocados en su tesis de que el Valor de las mercancías depende de la cantidad de trabajo que estas requieren. Porque el Valor de un Bien -en el Capitalismo o en el Comunismo- nada tiene que ver con el Trabajo, sino con la Escasez Relativa.

Pero lo más lamentable no es que Sloterdijk hable de Marx sin haber leído El Capital; lo grave es que intente juzgar al Capitalismo de hoy con las ideas de Marx; o que piense que en el futuro el marxismo pueda ser reivindicado en el análisis del Capitalismo: “Comprender las inspiraciones de Marx significa más bien aventurarse en la historia de terror de los conceptos que, como poder convertido en Estado, como espíritu convertido en técnica y como dinero que lo conecta todo ¡¡chupan más que nunca la vida de los individuos!! Sin duda, la teórica fama futura de Marx se vinculará a sus logros como exorcista del trabajo muerto” (es decir, como exorcista del capital). “El núcleo de su crítica de la economía política es nigromancia: como héroe que desciende al reino de los muertos para lidiar con sombras de valores, Marx sigue siendo actual también en el presente de una manera inquietante” (págs. 108-109). Sin duda: Sloterdijk no se ha paseado por el Sinsentido Radical de la teoría marxista del Valor-trabajo.

http://emeteriogómez.wordpress.com

El Universal

Domingo 20 de noviembre de 2011