Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Elogio al heroísmo

 

Coincido con José Antonio Marina cuando él afirma que “sólo hay valentía para el bien”. Todo lo demás fines son perversos, y los medios que se usan para lograrlos, ilegítimos. Por eso no se puede juzgar de la misma forma los arrestos de Santiago Clavijo y su hermano Pepe, con la cobarde actitud del gobernador Isea, cuya frustración tuvo

formato policial, gas del bueno y la provocación de un crimen, que como casi siempre ocurre, arrebató la vida a un joven venezolano, espectador tal vez sorprendido de cómo la estupidez se puede convertir, por los azares del destino, en gobierno de fuerza. No puede ser evaluada de la misma forma la resistencia civil de ciudadanos comprometidos con la búsqueda pacífica y democrática de opciones al régimen, que la violencia de Estado, emprendida brutalmente.

“Valiente es aquel a quien la dificultad o el esfuerzo no le impiden emprender algo justo o valioso, ni le hacen abandonar el propósito a mitad del camino” –sigue diciendo Marina. Pues bien, 3.040.499 ciudadanos decidieron hacer la diferencia un domingo del mes de febrero. Cada uno de ellos tendría razones para salir, y también razones para quedarse en su casa. El gobierno no dejó de amenazar, de insinuar y de demostrar que estaba dispuesto a reeditar cualquiera de los formatos de persecución que ha utilizado en los últimos 13 años. Sin embargo, al final salieron de sus casas, se dirigieron al centro de votaciones y decidieron respaldar a sus candidatos. Una forma de heroísmo que se expresa en el deber cotidiano, que no busca demostraciones fastuosas de fuerza, pero que al final convirtió cada uno de esos actos individuales en una inmensa bofetada a la autocracia.

Concluye el filósofo señalando que “Valiente es aquel que actúa pues, a pesar de la dificultad, y guiando su acción por la justicia, que es el último criterio de valentía.” Y vino el zarpazo. Cabía esperar que la exasperación concluyera en la hoguera de las amenazas realizadas. Esta vez el ya muy desprestigiado TSJ hizo de “prima donna” y resolvió rápidamente la confiscación de los cuadernos electorales de todo el país bajo la excusa de resolver una solicitud en uno de los municipios del Estado Yaracuy. La respuesta fue inmediata. Nubes de humo y ceniza resguardaron el secreto del voto, y confirmaron los arrestos de Teresa Albanes y el resto de la Comisión Electoral. Al fin y al cabo, la valentía es también mantener la palabra y hacer honor a los compromisos. También hay que decir que el Plan República hizo caso omiso de la orden impartida.

Para Don Augusto Mijares, “héroe es el que resiste cuando los otros ceden”. Y los hay por millones. Los empresarios que aquí se han quedado, los trabajadores que salen de sus casas todos los días, los jóvenes que persisten en sus estudios y los jóvenes profesionales que no caen en la tentación del extrañamiento. Todos somos parte de esa resistencia que ha hecho imposible un avance más veloz de la infamia comunista, a pesar de la inseguridad, la debacle económica y la erosión de los servicios públicos. “Héroe –continúa Mijares- es que se rebela contra la rutina y el conformismo” y que por lo tanto no da su brazo a torcer ni se resigna a tener que vivir y morir enlodado en Chavismo. Y también se cuentan por millones, los ciudadanos que se mantienen firmes, a pesar de las consecuencias de su firmeza, y que no tendrán que justificar ni siquiera una nota entonada a favor del oprobio, como que si la indiferencia fuera posible habiéndose acumulado 170 mil muertes violentas y luego de haber dilapidado la más importante fortuna por cuenta de 13 años de renta petrolera. Millones que no han querido ser los Mefistófeles del régimen, y que por lo tanto “se han conservado puros cuando otros se han prostituido”.

Una cosa es la firmeza de convicciones, y esa capacidad heroica que se trasiega en las pequeñas decisiones de lo cotidiano, y otra muy distinta ese radicalismo animal que corroe las fibras de la esperanza. El radical busca culpables y se convierte en un obstáculo para el progreso, mientras que la firmeza de convicciones aclara objetivos y elimina las dudas. Esta campaña tiene varias certezas: la necesidad de la unidad nacional; el imperativo de la inclusión sin exclusión; la relevancia de la tolerancia en la transición; la exigencia de respeto a las autoridades y poderes públicos; el apego a la letra constitucional; la reivindicación de la soberanía y el interés nacional; y el relieve que hay que ponerle al mensaje de esperanza, paz y progreso. La hora no es para el cálculo chiquito. De eso se trata el heroísmo que se nos exige a todos. Ese es el precio que tendremos que pagar.

Víctor Maldonado C

victor.maldonadoc@hushmail.com

victormaldonadoc@gmail.com

http://blogs.noticierodigital.com/maldonado

Twitter: @vjmc