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Emeterio Gómez: Hay que desarrollar concepto de empresa con sensibilidad moral

En el caso venezolano -apunta Gómez- lo más grave es esa circunstancia estrictamente económica, y el hecho político fundamental que es la pretensión del presidente Chávez de soñar con el socialismo del siglo 21, que no tiene sentido, es inviable e imposible de llevar a la práctica.

Entrevista a Emeterio Gómez por Rodolfo Mondolfi

Emeterio Gómez, hay que desarrollar concepto de empresa con sensibilidad moral
Se debe enfrentar capitalismo solidario con socialismo del siglo 21.

El excesivo gasto fiscal y el ingreso petrolero que se está volcando sobre la economía venezolana, está generando una cultura en la cual el consumo tiende a desplazar y dejar de lado el hecho económico fundamental, que es la producción; ya que si no se produce, por supuesto no hay consumo. Es una economía de lo que en la jerga se conoce como “jalada por la demanda”, que en el corto plazo genera una sensación de bienestar, de plenitud, de satisfacción de necesidades, pero que en el mediano y largo plazo está dejando lo fundamental, que consiste en organizar un proceso productivo que permita constituir una economía sólida, sostiene el economista Emeterio Gómez.

En el caso venezolano -apunta Gómez- lo más grave es esa circunstancia estrictamente económica, y el hecho político fundamental que es la pretensión del presidente Chávez de soñar con el socialismo del siglo 21, que no tiene sentido, es inviable e imposible de llevar a la práctica.

“El problema fundamental hoy en Venezuela, no es tanto la cuestión económica, sino la conexión entre esa situación precaria, dependiendo de un ingreso petrolero que por muy grande que sea, no puede resolver en conjunto los problemas de la economía venezolana, y por otro lado, la cuestión de la instauración de un socialismo artificial. Eso va a significar un esfuerzo descomunal por parte del gobierno para instrumentar la destrucción del modelo económico existente, que es el capitalismo. Chávez ha hecho de la destrucción del capitalismo la razón de ser de su vida, para instaurar un socialismo que nadie sabe lo que es”.

Capitalismo vs. Socialismo

El analista sostiene que el capitalismo como medio de producción, lamentablemente se ha orientado hoy de manera desbocada hacia el consumo, y eso crea problemas graves conectados con la ética. La degradación del ser humano tiene que ver con el hecho de convertirlo en un ente que sólo piensa y vive para satisfacer sus necesidades materiales, y que descuida por completo sus necesidades espirituales.

En este sentido, es necesario para poder enfrentar el socialismo del siglo 21 que propone Chávez, desarrollar una concepción de un capitalismo que se plantee el problema moral, de lo humano, como algo fundamental que el capitalismo ha descuidado. Se trata de desarrollar y lanzar una campaña con esa noción de capitalismo solidario, un capitalismo con valores morales y remozado.

¿Quién auspicia esa campaña de capitalismo solidario?

– Hasta ahora no hay un auspicio propiamente. Ha ido surgiendo esta idea por diferentes vías. En Estados Unidos, esta idea ha sido discutida, se plasma en un primer momento sobre la responsabilidad social de la empresa, es decir, la empresa capitalista preocupada por el bienestar material de la gente, pero ya está empezando a aparecer el problema directo de la moralidad, no tanto en lo social, no tanto del bienestar material que por supuesto es vital, sino también de la preocupación por el problema moral.

En su último libro titulado “La responsabilidad moral de la empresa capitalista”, Emeterio Gómez, expone esta idea con gran amplitud. – En el primer mundo eso se está planteando con mucha fuerza, pero además, afortunadamente en América Latina han surgido planteamientos sólidos por un grupo de intelectuales chilenos conformados alrededor de Marturana, un biólogo dedicado a estudiar la conexión entre la biología y problemas morales, que han desarrollado una escuela integrada por personas como Rafael Echeverría, Francisco Varela, Fernando Flores. Gente allá en Chile, desarrollando un conjunto de ideas que podrían ser una plataforma básica del capitalismo solidario con rostro humano.

En el caso concreto de Venezuela, hay mucha gente trabajando el tema. Gómez asegura que casi la totalidad de los asesores empresariales nacionales se han ido volcando hacia la cuestión espiritual.

Precisamente en la ciudad de Valencia, existe uno de los esfuerzos más grandes que se están haciendo en este sentido, desarrollado por Adolfo Jarrín, asesor de la Cámara de Industriales de esta ciudad, quien es seguidor de una escuela anglo-norteamericana que ha venido desarrollando el concepto de la empresa con sensibilidad moral. Este concepto será desarrollado conjuntamente por Emeterio Gómez y la Facultad de Economía de la Universidad de Carabobo, así como también con la Universidad Tecnológica del Centro, con sede en Guacara, donde se implementará un diplomado titulado “Etica, gerencia y desarrollo humano”, el cual se dictará simultáneamente en la Universidad El Valle de Mocoy, en Valera, Estado Trujillo.

Según Gómez, las ciudades de Valera y Valencia podrían convertirse, por su inmenso movimiento empresarial, en centros de difusión y reflexión sobre el tema del capitalismo solidario.

Costo de la vida por las nubes

En cuanto al 17 por ciento de inflación registrada el año pasado por el Banco Central, Emeterio Gómez destaca tres aspectos. Uno de ellos, tal vez el más importante, es que la inflación de Venezuela es la más alta de América Latina y una de las más altas del mundo. El gobierno se había planteado una inflación de un dígito, lo cual hace diez años era una meta muy loable y significativa. Hoy, la mayoría de los países del mundo mantienen la inflación por debajo del diez por ciento y la meta es ubicarla por debajo de cinco por ciento, mientras que en Venezuela nos planteamos la meta de ponerla por debajo de diez, y terminó en 17 por ciento. Una inflación escandalosa, comenta el analista.

El segundo elemento, igualmente importante, es que si se discrimina el nivel general de inflación en alimentos y bebidas, como lo ha hecho el Banco Central, nos encontramos que el aumento en estos rubros es de 26 por ciento, una inflación desproporcionada que le pega directamente a la gente en el bolsillo.

El tercer elemento, de alguna manera refuerza los dos anteriores, y es que ese 17 por ciento que reconoce el BCV es una cifra artificial, es decir, en Venezuela hay una inflación represada que el gobierno mide, Dios sabe cómo, en un 17 por ciento, pero en realidad es mucho mayor, porque hay tres factores que hacen que esa inflación tenga que disfrazarse con las cifras del ente emisor.

Uno de esos factores está en los controles de precios, que dondequiera que se implemente, la inflación no puede reflejar la realidad, lo cual se puede apreciar con la desaparición de productos del mercado como el azúcar, el café o la harina precocida, los cuales tienen sus precios controlados.

Por otra parte están los subsidios. Cada vez que los productores están subsidiados o que Mercal subsidia a la población, los precios no reflejan su verdadera situación debido a que están alterados por el mencionado subsidio.

Finalmente, el más importante de estos tres factores es la sobrevaluación de la moneda. El dólar debería estar al menos en 3.200 bolívares, y si se consigue en 2.150 bolívares por dólar, se está abarrotando el país de importaciones, y esto por supuesto hace que la inflación sea menor de lo que debería ser.

Culminando, Emeterio Gómez sostiene que tranquilamente el índice de inflación debe andar por el orden del 25 por ciento, mientras que el Indice de Precio al Consumidor debe estar en 40 por ciento, cifras verdaderamente dramáticas.

Publicado en El Carabobeño en Caracas, enero 7