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Enron “Loophole”

El Universal 01/07/08

Por: José Toro Hardy

El factor “incertidumbre” en petróleo tiene hoy tres nombres: Irán, Nigeria y Venezuela

La economía mundial parece depender de una pregunta: ¿Hacia dónde van los precios del petróleo? Algunos consideran que subirán considerablemente. Otros opinan todo lo contrario. Veamos:

El acelerado crecimiento de la economía mundial entre el 2003 y el 2006 explica el aumento de los precios del petróleo en esos años. Algunos predicen que los precios podrían alcanzar los 200 dólares por barril. Pero a partir de tercer trimestre del 2007, EEUU se encamina hacia una recesión. Wall Street ha caído, el dólar se ha devaluado y la demanda petrolera se ha desacelerado. China e India, cuyas exportaciones se destinan fundamentalmente al gigante norteamericano, comienzan a temer las consecuencias de la crisis, al igual que Europa, cuya competitividad se ve afectada por la revaluación del euro.

En sana lógica, el precio del petróleo debería estar bajando. Pero, no ha sido así. En menos de un año su precio se ha duplicado. ¿Qué está pasando?

Pues bien, para protegerse de la devaluación del dólar, importantes inversionistas se han acogido a las recomendaciones de algunos bancos de inversión tales como Goldman Sachs y Morgan Stanley: especular con petróleo a futuro. La situación ha llegado a tal extremo que aunque sólo se producen 86 millones de barriles diarios en el mundo, en el mercado a futuro se tranzan 150 millones de barriles por día. Como el mercado no diferencia entre un barril comprado por un consumidor y uno comprado por un especulador, el resultado es un aumento incontrolado del precio.

¿Cómo se ha podido llegar a esta situación? La respuesta está en una circunstancia conocida como el “Enron Loophole”. Veamos: En el año 2000 se aprobó en EEUU una ley para modernizar el mercado de “commodities” a futuro. El senador Phil Gramm introdujo en esa ley una disposición que favoreció a Enron pero que eximió de regulaciones a las transacciones que en materia de energía se realizaban en plataformas electrónicas, eliminando así mecanismos de control vigentes desde 1922. Se permitió a los especuladores adquirir posiciones ilimitadas en compras de petróleo a futuro, donde la única limitación era la transparencia de las operaciones. Vía electrónica las compras a futuro llevaron el precio del petróleo a un ni-vel de 140 dólares por barril, en un mercado donde la oferta y la demanda real están muy ajustadas.

Pero ahora el Congreso de EEUU intentará tapar el famoso “loophole” mediante otras leyes. Si éstas se aprueban, el mercado podrá constatar si el precio alcanzado por el petróleo obedece a las leyes de la oferta y la demanda o si se trata solamente de la demanda y oferta de los especuladores. Bush se opone, pero pide en cambio que se autorice perforar en la plataforma continental y en Alaska.

Es necesario agregar otras consideraciones. Hasta el año 2000 la Oficina de Estudios Geológicos de EEUU (US Geological Survey) estimaba que las reservas recuperables de petróleo “convencional” en el mundo alcanzaban a 3.3 trillones de barriles. Eso vaticinaba un futuro de escasez.

Pero ahora, gracias a los avances tecnológicos estimulados por los precios del petróleo, se están logrando crecientes porcentajes de recuperación en yacimientos que se consideraban agotados por razones de costo, aunque todavía tenían mucho petróleo. Según el Cambridge Energy Research tales tecnologías permiten hoy en día estimar que las reservas recuperables de petróleo “convencional” superan los 4,8 trillones de barriles. Además, ahora entraron en el juego las gigantescas reservas “no convencionales” en las arenas bituminosas de Canadá y la Faja Petrolífera del Orinoco.

Según Daniel Yergin, autor de The Prize -obra ganadora del Premio Pulitzer- estos avances de la tecnología están cambiando el panorama de escasez que se había previsto. Las consideraciones anteriores permitirían predecir una caída en los precios del petróleo que podrían llevarlos a una cifra del orden de 90 dólares o menos. Pero antes de que ello ocurra, la OPEP vaticina precios bastante mayores para el verano.

Otros autores como Arjun Murti, insisten en que los precios todavía aumentarán considerablemente, por encima de los 150 dólares el barril. No sabe por cuánto tiempo, pero concluye que tal aumento dañará gravemente la demanda, con lo cual los precios caerán después por debajo de 75 dólares.

Queda sin embargo por considerar el factor incertidumbre y su efecto sobre los precios. Ese factor tiene hoy en día tres nombres: Irán, Nigeria y Venezuela.

josetoro@movistar.net.ve