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Entrevista a Hernando de Soto, economista

Publicado Diario El Unuversal 30/09/07

“Los líderes deben comprender que hay un capitalismo diferente”

Hernando De Soto asegura que el capitalismo bien planteado ayuda a elevar el nivel de vida de la población (Cortesía)
“El capitalismo es la única forma de lograr prosperidad y salir de la pobreza, pero colapsa sin libertad de acceso e igualdad”

Por: ROBERTO GIUSTI

Hernando De Soto asegura que el capitalismo bien planteado ayuda a elevar el nivel de vida de la población (Cortesía)

EL UNIVERSAL

Ya desde la publicación de “El otro sendero” Hernando De Soto entusiasmó a quienes, creyendo en el capitalismo, reconocían sus taras pero no encontraban respuestas a su fracaso en América Latina. Trece años después y en inglés vino El misterio del capital, recibido por la crítica especializada en Estados Unidos e Inglaterra, como una obra revolucionaria, capaz de sacar del fondo mismo de la pobreza las claves de una verdadera revolución en el marco de una economía de mercado. Este año la Fundación Mata publica la primera edición en castellano, a ser presentada oficialmente el miércoles 3 de octubre en el foro internacional Hacia un país de propietarios, organizado por el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (Cedice) y el Instituto Libertad y Democracia (ILD).

-Usted señala en Los misterios del capital que el capitalismo queda como la única forma viable de organizar racionalmente una economía moderna y señala a continuación que en este momento de la Historia ninguna nación responsable cuenta con otra opción. ¿Cómo observa la experiencia venezolana, que pretende imponer un modelo en sentido contrario al señalado por usted?

-En el libro digo que, efectivamente, luego de la caída del muro de Berlín y hasta que no se descubra otra cosa, solamente existe el sistema capitalista porque es el único que ha tenido éxito y le ha dado prosperidad a los pueblos que lo han seguido en la forma correcta. Y agrego que la forma tradicional de implementarlo en países como los nuestros (América Latina, África, Asia, Medio Oriente) ha sido insatisfactoria.

-Al punto, advierte usted, que esos capitalismos mal aplicados pueden conducir al fascismo.

-El capitalismo (empresa privada competitiva, libertad de transacciones, derecho de propiedad) es el mejor sistema, siempre y cuando, dice el libro, todos tengan acceso a esos instrumentos. Lo ocurrido en nuestros países es que la mayor parte de la gente no lo ha tenido, de manera que el capitalismo, si bien es la única manera de lograr prosperidad, colapsa bajo sus propias contradicciones sin libertad de acceso e igualdad de oportunidades para todo el mundo. Esa es la diferencia con Estados Unidos, los países europeos y algunas naciones asiáticas.

-Yo le preguntaba por el caso venezolano.

-En el caso Venezuela, observado a distancia, ocurre lo mismo que en muchos otros países, donde sólo unos pocos pueden acceder a compañías de responsabilidad limitada, emitir acciones, conseguir capital, dar sus bienes como garantía o utilizar el derecho sin ser aplastado por el sistema. Por la carencia de ese acceso muchos países han experimentado una regresión hacia sistemas fracasados. Eso ha ocurrido en Perú e incluso en México.

En el caso específico venezolano el proceso político ha llevado a ensayar un modelo de corrección preocupante porque en lugar de modificar el capitalismo para que sea accesible a todo el mundo, parece que están tratando de tirárselo abajo. Y eso sí que no funciona. Es como si estuviéramos hablando de volar y alguien dijera que quiere hacerlo, pero no en avión. Sin avión no funciona, el avión es el capitalismo (derecho de todos a la propiedad) y ese no parece el rumbo tomado por la economía venezolana. Por eso resulta preocupante.

-¿A dónde nos puede conducir esa equivocación?

-El hecho de que haya un líder interesado en el bienestar de su pueblo y con una actitud hostil frente a aquellos que han sido, sin querer discriminar, beneficiarios del sistema anterior, puede acabar bien. Observe usted lo que ocurre en China, donde, al margen de cualquier consideración sobre la democracia, un comunista Teng Siao Ping y una élite también comunista, lograron atraer hacia la costa oriental la economía de mercado. Mire a los países de Europa, embarcados por dirigentes (ex) comunistas en un proceso capitalista que ha elevado su nivel de vida varias veces.

El reto acá es que quienes detentan el poder por medios legítimos entiendan que existe un capitalismo diferente al anterior, al cual rechaza mucha gente en América Latina porque estaba reservado a unos pocos. Que sepan cómo es posible hacerle ajustes al sistema para democratizarlo.

-Mientras Teng Siao Ping decía que “ser rico es glorioso”, Hugo Chávez Frías sentencia que “ser rico es malo”. Así, mientras usted propone democratizar la propiedad en su libro, Hugo Chávez se propone limitarla a través de un régimen de capitalismo de Estado.

-No sé si Teng Siao Ping y los dirigentes polacos tenían una posición radical anteriormente. Por eso resultan preocupantes declaraciones como ésa. Es inevitable que siempre haya ricos y pobres. Pero el reto está en dar las evidencias de que se pueden lograr los objetivos de popularizar la riqueza por sistemas de economía de mercado. Hay en el mundo ese tipo de ejemplos. No son muchos, pero no bajan de cuarenta. Mientras que, por otra parte, no hay ningún ejemplo de un país que, negado a la economía de mercado, haya conseguido la prosperidad. Si Venezuela lo logra, sería la primera nación, no capitalista, que llega a alcanzar el éxito con ese modelo. En países que gozan del beneficio del petróleo como Arabia Saudí y no han introducido partes de la economía de mercado, los niveles de vida han bajado a lo que eran hace 10 o 15 años. No hay otro sistema. De repente,Venezuela lo inventa, pero en este momento no existen antecedentes.

-Usted ha creado un modelo teórico que se ha aplicado con éxito en algunos países. ¿Se lo recomendaría a Chávez?, ¿sería conveniente que leyera su libro?

-No creo que el presidente Chávez necesite leer el libro. Podríamos conversar unas cuantas horas, cosa que ya he tenido oportunidad de hacer. Sólo que fue muy al principio de su régimen, cuando había otras preocupaciones de por medio. Lo que me gustó de esa reunión fue que sentí una genuina preocupación por la situación de los más pobres. El objetivo es señalar otros caminos distintos a los tradicionales. No se trata de titular, darles a los pobres la tierra que ocupan u otras que hoy en día no ocupan, sino asegurarse de que cada activo puesto a su disposición entre al sistema capitalista.

-Aquí pasa lo contrario. Se dota de tierra a los campesinos pero no se les otorga la titularidad como propietarios sino como pisatarios.

-La fuerza de quienes eran pobres en Estados Unidos y Europa es que la tierra que se les daba, o la que ya tenían y sobre la cual recibieron derechos, se puede convertir en líquida. Lo que da la riqueza no es el activo físico en sí, sino su representación, que permite utilizarse para conseguir crédito o convertirse en capital. Es un recurso que no necesariamente queda como un pedazo de tierra. En Estados Unidos, 98% de la gente que vivía en la tierra, la convirtió en otra cosa: en un tractor, en una fábrica, en un automóvil, en información tecnológica, en computadoras.

La base del éxito es que el título sobre la tierra permita su conversión en otro tipo de activos, que se vuelva fungible. Cuando a los campesinos se les da sólo un derecho de pisar la tierra, sin convertirla en medio de producción, se les condena a quedarse pobres, lo cual los llevará a venderla o a alquilarla. En otros casos comenzarán a morirse, la propiedad se dividirá entre los hijos y quienes saben cultivar no podrán ampliar la tierra, mientras quienes no saben sembrarla o simplemente no quieren hacerlo, serán condenados a llevar una vida y a ejercer un oficio distinto al que deseaban. Siempre hay un deseo de ser propietario. Lo necesario es ilustrar para convencer de que esa distribución de riqueza permita a los nuevos propietarios incrementar su riqueza y eso sólo se puede lograr con una propiedad fungible.

-Sólo que en Venezuela, con la propuesta de reforma constitucional hecha por el presidente Chávez, la propiedad queda sometida al arbitrio del Estado al eliminarse la facultad de “disponer” de los bienes, garantizándose únicamente el uso y disfrute.

-Estamos totalmente de acuerdo en que eso no basta, ni nunca ha bastado. Ni en la China comunista ni en Europa. Ahora, debe distinguirse en lo que ha ocurrido en el pasado y lo que puede ocurrir en el futuro. Lo importante es recalcar que no se trata de volver al pasado porque el régimen anterior era insuficiente. Para desconcentrar la riqueza es necesario ver cómo, a futuro, este nuevo esfuerzo de popularización de los medios de producción funciona a favor de todos haciendo que los activos sean fungibles.

La revolución capitalista es difícil de armar, pero se trata de mirar hacia adelante. Nunca hacia el pasado y en ese momento un diálogo podría ser posible.

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