Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Esquizofrenia ciudadana. Andrés Volpe
In a time of universal deceit
telling the truth is a revolutionary act.
George Orwell.

Contener y reprimir a la realidad es el trabajo de toda dictadura. Este sistema de organización del poder se aferra profundamente a la decepción y al engaño. El principal objetivo de toda dictadura siempre será el de superponer una realidad artificial sobre la realidad objetiva, aquella que todo individuo experimenta a través de sus funciones cognoscitivas.

Es decir, se debe mentir y engañar al ciudadano mediante noticias, artículos, declaraciones oficiales, propagada y demás formas de discurso para contrarrestar la información que éste adquiere en su vida diaria mediante los procesos de observación y demás formas de experimentar la realidad; quizás el hambre logre un ejemplo mucho más claro o las horas perdidas en interminables colas, quizás incluso la pérdida del poder adquisitivo de cada venezolano o la imposibilidad de salir del país demuestran lo que es la realidad objetiva y cómo el gobierno siempre busca cuestionar su cualidad de hecho cierto.

Lo que debe lograr la dictadura entonces es la incapacidad de poder juzgar estas situaciones como verdaderas. Es decir, una dictadura exitosa debe lograr una esquizofrenia ciudadana.

Ahora bien, combatir la realidad objetiva es un objetivo imposible a largo plazo, pero podríamos conceder que quizás a corto plazo se pueda contener a la realidad objetiva mediante ideologías o por pura fuerza bruta. Tomemos el caso de Venezuela: el socialismo y sus ideales han sido utilizados como barreras ante la realidad del mediocre desempeño económico. Lo mismo ha ocurrido con la fuerza bruta: la Guardia Nacional Bolivariana ha sido transformada en el brazo armado del gobierno contra los ciudadanos que protestan, ya que no aceptan la mentira oficial. La dictadura ha logrado contener a la realidad objetiva ya que la dictadura sigue en pie y actuando impunemente bajo el engaño.

No obstante, aquí el punto de importancia demostrado por Ayn Rand: “Se puede evitar la realidad, pero no se pueden evitar las consecuencias de evitar la realidad”. Este argumento es apreciable con solo ir a un Farmatodo o, como escribía Rubens Yanes el 9 de julio en El Universal, en la imponente presencia del Mum Bolita en el pasillo de los desodorantes.

Sin embargo, para volver al tono propio de este artículo, prosigamos con la siguiente reflexión. La consecuencia última de evitar la realidad objetiva es la muerte. Simple.

Desde un punto de vista individual se puede ilustrar por medio del hambre, ya que el hambre es una advertencia del cuerpo frente a un hecho cierto: la necesidad de comer. Frente a la necesidad de comer no hay mentira o engaño que pueda revocar la verdad intrínseca contenida allí, ya que de no comer sigue la muerte y entonces no hay socialismo que contradiga.

Desde el punto de vista político se puede ilustrar también mediante la muerte del gobierno. Ahora bien, sin intenciones de caer en magnicidio, porque esa sangre espesa nadie la digiere, se trata de la muerte política o, en otras palabras, la muerte de la revolución. Allí está la Unión Soviética como ejemplo primordial quizás también junto a la Alemania nazi.

Por ende, para hablar en términos bolivarianos, no hay forma más noble y heroica que la devoción a la verdad en tiempos de dictadura. La verdad solo se obtiene cuando se asume completamente la responsabilidad de pensar y cuestionar para así no caer en la ficción gubernamental.

ANDRÉS VOLPE | EL UNIVERSAL
@andresvolpe