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Estrategia empresarial para mejorar el entorno

Compañías socialmente responsables tienen trabajadores más fieles, Leno Ferreira del Instituto Ethos dictó talleres sobre RSE. Una empresa que desea mantenerse en el tiempo debe comprender que ejecuta su rol en un medio interdependiente. Los programas de apoyo social a la comunidad y al ambiente que una compañía pueda efectuar, redundarán en empleados más eficientes y comprometidos.

Leno Ferreira Silva, gerente de Comunicaciones del Instituto Ethos de Brasil, explicó que “las empresas no serán sustentables, si la sociedad no lo es”, por esto recomienda la implementación de los principios de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en las compañías. La RSE es “la relación que la empresa establece con todos sus públicos, a corto y largo plazo”, según el Manual de apoyo para periodistas, presentado en el Taller Conceptos Básicos e Indicadores de Responsabilidad Social Empresarial para Periodistas organizado por el Centro de Etica y Ciudadanía Corporativa de Cedice.

Para Ferreira Silva las empresas no pueden ver a los individuos sólo como consumidores, deben observarlos como ciudadanos “que quieren vivir con dignidad, con dinero suficiente para cubrir sus necesidades básicas, tener casa, comer, criar a sus hijos y preservar el medio ambiente”. Las actividades de responsabilidad social incluyen cualquier acción que incorpore beneficios para los trabajadores y la comunidad, sin embargo, Ferrerira Silva acota que cumplir con las obligaciones que la Ley imponga no significa que una empresa sea socialmente responsable.

Una corporación que comulga con la RSE debe elaborar estrategias que “busquen impactar positivamente a todos los actores”, acciones que deben poder ser verificadas por entes externos como medios de comunicación u organismos especializados en certificación, indicó Ferreira. Los actores varían de acuerdo a la organización que se maneje y el contexto en el que actúe, pero pueden ser tanto internos (trabajadores y familiares, accionistas) como externos (organizaciones sin fines de lucro, entre otros). “Las prácticas socialmente responsables disminuyen las contingencias de las empresas”, mencionó Ferreira Silva, debido a que la compañías tienen más control de los riesgos de su entorno. Además, agregan valor a la imagen institucional y de marcas y disminuyen los conflictos entre patronos y trabajadores, porque las comunidades tienden a confiar más en las compañías que trabajan en pro de la colectividad.

Evaluación Estratégica

Las compañías pueden evaluar los elementos de responsabilidad social en su planificación estratégica, de igual forma como prevé las inversiones en equipo o las ventas. Ferreira Silva indica que para que las metas sean accesibles también es necesario que cada año se valide si se logró el objetivo de cada proyecto de acción social. Además, a través de la revisión de por lo menos los “siete principios básicos” que promulga Ethos, una corporación puede medir la efectividad de sus actividades.

Valores, transparencia y gobernabilidad; público interno, medio ambiente, proveedores, consumidores o clientes, comunidad, Gobierno y sociedad, son los indicadores que deben evaluarse. La Guía de la revista brasilera Exame indica que también se debe considerar la cantidad de personas que se benefician con los proyectos, la innovación de las distintas propuestas, la regularidad de las actividades, sus posibilidades de multiplicación en el mediano y largo plazo, la preocupación empresarial por las demandas de las poblaciones, entre otras, para evaluar si una empresa es responsable socialmente y en qué medida. Otras pautas a tomar en cuenta podrían ser el aval de los resultados, la articulación de actividades entre el Gobierno, las entidades y otras empresas, así como el impacto de los proyectos en las políticas públicas.

Un Mundo más Armónico

El gerente de Comunicaciones de Ethos cree firmemente que la Responsabilidad Social Empresarial “no son palabras, son acciones”, por eso en Brasil las empresas comprometidas con la RSE han adoptado los Ocho Objetivos del Milenio acordados por 191 países en la Cumbre del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas, como metas. Erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer, y reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años, están presentes en la elaboración de sus planes estratégicos. También mejorar la salud materna, combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Tomado de El Universal el 28/09/05