Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Familismo Amoral. Víctor Maldonado C.

¿Cómo llegó ese hombre a ese cargo? ¿Quién lo puso? La indagación siempre termina en las mismas redes de relaciones personales, de recomendaciones que no se pueden rechazar. Llegan allí por los caminos verdes, sin importar que la trayectoria haya sido la de un “bate quebrado” o simplemente el resultado de una confusión entre el ser y el aparentar. Ocurre incluso en organizaciones que tienen unidades sofisticadas para la gestión del talento. No importa, el “derecho de pernada” siempre puede ser ejercido por el jefe, quien siempre preferirá la lealtad a la capacidad.
Para ser honestos, no es una tara exclusivamente vernácula. La edad de oro de Atenas sucumbió a la belleza irredimible de Alcibíades, a quien fue entregado el poder en razón de su linaje, de su experticia en el manejo de las cuadrigas, de su fatal beldad, y por supuesto, de una inextinguible ambición. Con esos atributos no podía sino derrocar esa ilusión de ciudad democrática con objetivos que iban más allá de los meramente individuales que muy bien describió Pericles en el famoso discurso fúnebre que recogió Tucidides en su Historia de la Guerra del Peloponeso. Es fácil confundirse. Hay personajes que cuidan especialmente la propaganda que se hace de ellos, y los demás, los que los rodean, están también especialmente empeñados en no llevar la contraria a la opinión mayoritaria. Prima esa lealtad mafiosa que muy bien describieron Gruzon y Zubillaga para el caso venezolano.

El querido amigo Mikel de Viana S.J. trabajó muy bien un concepto propuesto por un famoso sociólogo norteamericano, Edward C. Banfield, quien publicó en 1958 un libro que se convirtió en un clásico de la ciencia política: “The moral bases of a backward society”. En este texto el autor presentó los resultados de su investigación sobre los principios y valores que rigen en sociedades atrasadas y propuso un modelo conceptual que posteriormente Mikel de Viana adjetivaría convenientemente al proponer el “familismo amoral criollo”.
¿Qué es el familismo amoral criollo? Es poner encima de cualquier consideración racional-institucional la necesidad de privilegiar la relación con las personas que forman el círculo primario de pertenencia, subordinando a la convivencia interpersonal cualquier criterio de productividad; Y en segundo lugar, el asumir como regla preferencial de actuación la que impone “la maximización de las ventajas materiales o de prestigio social inmediatas (“inmediatas” está usado en el sentido de “a corto plazo”) para sí mismos y para su círculos inmediatos de pertenencia, suponiendo que todos los demás actores hacen exactamente lo mismo”. Los que viven dentro de este ethos no son capaces de discernir apropiadamente entre espacios, tiempos y contextos, y asumen como dogma utilizable para cualquier propósito las versiones determinadas por los grupos en los que coexiste.
Es así como se facilitan la ocurrencia de falacias como el Argumentum ad crumenam, esa propensión a creer que el dinero o el éxito son un criterio adecuado para evaluar la verdad, es decir, que los que tienen dinero es más probable que tengan la verdad. O el uso forzado del Argumentum ad verecundiam (la Apelación a la autoridad) que utiliza la admiración o la fama de una persona famosa para tratar de ganar apoyo a una proposición que puede ser asociada a ella. Y que resulta fatal cuando se trata de citar a una autoridad en un campo específico como apoyo a una teoría o idea perteneciente a un campo diferente. ¿Cómo se traduce este error? Cuando le encomendamos una misión a una persona que admiramos porque ha sido exitosa en otros campos. “Él es un hombre exitoso…” sin preguntarnos en qué lo ha sido, y cuáles han sido las condiciones en las que ha podido lograr ese éxito. En el marco del “familismo amoral criollo” la exigencia de esos detalles son incluso ofensivos, porque detrás de esa calificación siempre hay una relación interpersonal que se considera valiosa y que por lo tanto se defiende con pasión.
¿Podemos librarnos de los peligros de la confusión entre espacios, tiempos y contextos? No es fácil, pero no es imposible. Requiere del fortalecimiento de las instituciones, de la instauración de reglas que se pretenden cumplir, de la división del poder y de los recursos, pero sobre todo exige que caigamos en cuenta que los conflictos de interés aparecen allí donde nos hace ruido el subordinar lo razonable en el altar de las complicidades. Ser modernos implica trazar límites entre lo que nosotros queremos hacer y lo que debemos hacer para lograr metas colectivas. Dicho en cristiano: Nuestros panas no siempre son los más capaces, y no todo lo que brilla es oro.
Víctor Maldonado C
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Publicado en http://blogs.noticierodigital.com/maldonado: General | Septiembre 24th, 2012 Sin Comentarios »

Por: Víctor Maldonado C.

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