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Fijación de un aporte por parte de las empresas frenará el apoyo al deporte

Rafael Alfonzo, presidente del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico, asegura que la contribución que deberán hacer las empresas eleva la carga impositiva para los productores de bienes y servicios.

Jesús Hurtado, jhurtado@cadena-capriles.com

Pese a ser la primera norma legal sancionada por consenso en la actual Asamblea Nacional, la creación del nuevo Fondo Nacional del Deporte previsto en la Ley Orgánica homónima sigue desatando polémicas, pues se cree que el impuesto implícito que se cobrará distorsionará aún más el ya complicado panorama empresarial por la entrada en vigencia de la Ley de Costos y Precios Justos.

Aun cuando prefirió no hacer un pronunciamiento formal hasta tanto no tener clara la base impositiva (ingreso bruto o neto), el especialista en la materia Leonardo Palacios señala que pechar sobre las ganancias es una medida regresiva.
“Habrá empresas que aún sin rentabilidad alguna se verán obligadas al pago de esta contribución, violándose así el principio de progresividad y consulta a la capacidad contributiva”, señala Palacios en un reciente análisis de la ley aprobada este martes 2 de agosto.

La apreciación del economista se vuelve más oportuna cuando se toma en cuenta que para el próximo año, cuando las empresas deban hacer la primera contribución de 1% de sus ganancias netas para el deporte (0,5% para el Fondo y 0,5% a proyectos propios), estará ya vigente la nueva Ley de Costos y Precios Justos, normativa que según varios voceros del sector privado, tiene entre sus objetivos finales regular la ganancia empresarial.

Esta situación afectará de manera particular a los prestadores de servicios o productores de bienes sujetos a regulación, quienes no tendrán la oportunidad de reflejar este pago como un ingrediente de la matriz de costo.

Más carga, menos recaudación

En esta misma línea, Rafael Alfonzo, presidente del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico, asegura que la contribución que deberán hacer las empresas eleva la carga impositiva para los productores de bienes y servicios, quienes ya deben pagar tributos parafiscales de incidencia considerable en sus ingresos, como el impuesto para Ciencia y Tecnología, Fondo Antidroga, paro forzoso y ahorro habitacional, además de otros tributos nacionales como el IVA, Impuesto sobre la Renta, aduanas, aranceles de importación, etc.

“El procedimiento revela la utilización de la Asamblea Nacional como instrumento para imponer impuestos y contribuciones parafiscales, sin que previamente se hubiese efectuado la negociación y concertación entre los agentes sociales afectados por esa norma, especialmente, los empresarios”, señaló Alfonzo a través de un comunicado.

Otros analistas incluso ven a futuro una posible caída de los ingresos fiscales de la nación, tomando en cuenta que muchas empresas verán mermada su utilidad, lo que podría incidir en una reducción de su capacidad productiva para futuros ejercicios fiscales y, por ende, su contribución a las arcas nacionales por tributos ordinarios.

Deterioro a la vista

Para el presidente de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, (Lvbp), José Grasso Vecchio, la nueva norma presagia malos tiempos para el deporte criollo.

“La entrega de 0,5% al Fondo del Deporte limitará el patrocinio y veremos un deterioro progresivo de la actividad deportiva”, dijo Grasso en entrevista concedida a el circuito Unión Radio.

Entre otras consecuencias, el vocero de la Lvbp señaló las limitaciones para importar jugadores para disciplinas como el béisbol y el fútbol.

A su vez, el dirigente deportivo Oswaldo “Papelón” Borges vislumbra peligros mayores con la promulgación del reglamento de la ley, toda vez que al ser elaborado exclusivamente por el Instituto Nacional de Deportes (IND), podría incluir reglas coercitivas para que las empresas apoyen determinados proyectos deportivos o se delineen determinados parámetros para el patrocinio.

Hablan las empresas

“Lo que vemos peligroso de este impuesto es que va reduciendo los recursos destinados a fortalecer actividades deportivas”, señaló una fuente cercana a la industria automotriz, para quien la posibilidad de responsabilizar a una determinada empresa de un proyecto específico, podría ser una solución efectiva.

Cabe recordar que el sector automotor y solo por mencionar la mayor productora de autos del país (General Motors) apoya a tres de las disciplinas con mayor expansión (béisbol, fútbol y básquet), al patrocinar a los equipos Navegantes del Magallanes, Caracas Fútbol Club y Trotamundos de Carabobo; sin contar con los apoyos a ligas menores.

“Vamos a ver qué nos permite hacer y hasta dónde podemos llegar”, dijo la fuente, al tiempo de señalar que como ley de la República, la de deporte crea una imposición de obligatorio cumplimiento.

Para otras compañías, la posibilidad de reducir sus contribuciones al deporte no es una opción. Es el caso de Avon de Venezuela, la más importante empresa de compra por catálogo del mercado, que anualmente realiza una caminata pro fondos para la lucha contra el cáncer de mama.

“La idea es seguir con esta carrera, pues se trata de un lineamiento comparativo a escala mundial”, destacó Alicia Mocci, gerente de Responsabilidad Social de la compañía, quien recordó que la empresa sufraga todos los gastos de la carrera anual y los fondos son entregados en su totalidad a instituciones que atienden a pacientes con esta afección.


Publicado en El Mundo