Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Garzón y Naím

Publicado Diario El Universal 24/06/07

Por: Emeterio Gómez

Oyendo hablar a Baltasar Garzón, no podíamos dejar de pensar en el subtitulo de ILÍCITO, un libro de Moisés Naím. Y gracias a Conindustria y a Eduardo Gómez Sigala por haberlos traído a ambos para su Congreso Internacional 2007.

Baltazar Garzón

Pensábamos en ese subtitulo –De cómo traficantes, contrabandistas y piratas están cambiando el mundo– porque estos dos hombres son una buena muestra del coraje que hace falta para enfrentar los inmensos problemas que acechan a la humanidad, la profunda crisis que amenaza los cimientos de la Civilización. Y hemos ubicado el núcleo último de esa crisis en la concepción errónea que tenemos de la moral, en la creencia según la cual lo esencial de ella son unos presuntos valores absolutos y universales que ¡¡desde fuera de nosotros!! guiarían nuestra vida. Hemos insistido en que la clave de la moral no reside en esas estructuras éticas abstractas, sino en la concretísima valentía que los hombres de carne y hueso, los entes fácticos o existenciales, logren desarrollar. Enfrentarse al terrorismo, los criminales políticos internacionales, la droga, el tráfico de armas o de órganos, el lavado de dinero, la esclavitud y el trabajo infantil, etc. requiere tanto o más de coraje que de valores abstractos.

Oyendo a Garzón no pudimos evitar el sentirnos orgullosos del giro hacia la reflexión moral que hace 20 años le dimos a nuestra vida y a nuestro quehacer intelectual. Esa reflexión profunda que sobre la Justicia nos brindó el juez español, ese énfasis poderoso en la necesidad de fundar lo jurídico en lo ético –no en la norma legal sino en la ética–, como única forma de proporcionarle a la sociedad un piso sólido; pensamientos hermosos como que “las decisiones judiciales deben estar dotadas de alma”, “ni en sueños reciben los intolerantes la visita de la duda”, “sé que en algún confín del universo hay un impulso ético que nos guía”; la posibilidad que tenemos de cambiar el curso de la historia si ponemos todos nuestros esfuerzos a favor de la Libertad, la idea central de que “las empresas deben regular sus estructuras internas y evitar ganancias a costa del irrespeto de los derechos humanos, ¡¡así como deben rendir cuentas a la comunidad!!”; la hermosa noción de la Indignación Activa, pero sobre todo, esa firmeza suya para enfrentar a los dictadores totalitarios, nos hicieron sentir que ser humano vale la pena, que la batalla por la moral es muy dura, pero que no nos queda más remedio que darla.

Moisés Naim

Leyendo el libro de Naim y dado el lugar desde el que escribe –Director Editor de Foreign Policy– no pudimos menos que agradecer su coraje. La humanidad tiene esperanzas mientras haya gente que como este antiguo profesor del IESA tengan el valor necesario para decir cosas así: “Las fuerzas que impulsan el auge económico y político de las redes mundiales de contrabandistas son las mismas que motorizan la globalización… Las redes delictivas crecen con la movilidad internacional y con su capacidad para aprovechar las oportunidades que emanan de la separación de los mercados en Estados soberanos con fronteras… Debido a esta asimetría estamos perdiendo la batalla contra los delincuentes. En todas partes”. “En los países en vías de desarrollo y en los que están en fase de transición del comunismo, las redes delictivas a menudo constituyen los mas poderosos grupos de intereses a los que se enfrenta el gobierno. En algunos países, sus recursos y medios superan incluso a los de los gobiernos”.

emeteriog@cantv.net