Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Gómez y Uslar. Maxim Ross

Confieso, para que esta polémica comience por el principio, que hace tiempo defiendo la idea de que el gran problema venezolano fue y es que nos quedamos en la era mercantilista y, ahora, por si fuera poco estamos de regreso al feudalismo, a la fisiocracia para llegar al socialismo del siglo 19. Nunca pudimos arribar a eso que llaman Capitalismo. Salvaje, moderno o solidario, como diría Emeterio. También creo conveniente decir que, para que esta polémica quede en su lugar, de lo que se trata es de marcarle un nuevo rumbo a Venezuela, que lo que digamos no nos encierre en formalidades académicas y verbales y tenga el sentido de problematizar a nuestra elite dirigente, empresarios, políticos, trabajadores, profesionales sobre el tremendo reto que tenemos por delante.

Lo de la siembra del petróleo

Volvamos a lo de la “siembra del petróleo” que es lo del debate. ¡Qué maravilla! ¡Las vetas que se abren para discutir este crucial tema para Venezuela! Desde identificar si la frase de Uslar fue una “pistolada”, o si lo que hicimos con ella lo fue, hasta indagar temas como ese  de la sobrevaluación del bolívar  o, más allá, a quién le pertenece el recurso, qué hacer con la Renta petrolera y, peor todavía, hasta dónde en estos tiempos de hoy, se le puede considerar Renta como hace tiempo discutimos Gómez y yo 2.

Primero que nada, tengo que aceptar que llevo todas las de perder si me enfrento a Emeterio en el terreno de la lógica o el del Libre Albedrío, no porque yo no haya aprendido algo de eso, querido amigo, sino porque a pesar de lo valioso del asunto no me quiero y bajar rápidamente a los problemas de esta tierra venezolana  que ya ha sufrido demasiado entre “pistoladas” y errores como bien has dicho y comparto.

Creo, con todo, que la intención de Uslar fue y sigue siendo válida, no tanto porque no “haya denunciado el proteccionismo”, como dices, o por lo de las “herramientas”, sino por su valor en sí misma, porque, que yo sepa nadie, nadie, nadie hizo un llamado de atención tan categórico como ese de “Sembrar el Petróleo”. Y repito mi argumento anterior: el punto focal no fue aplicar esos recursos para la agricultura y la industria, en donde tienes razón: Uslar no distinguió entre proteccionismos, a pesar de su conocida tendencia liberal. El punto focal fue, Gómez, su feroz ataque a la “danza de millones”, al gran festín del despilfarro y el reparto a todo dar. Como el mismo lo describió en el famoso artículo de 1936: “Cuando se considera con algún detenimiento el panorama económico y financiero de Venezuela se hace angustiosa la noción de la gran parte de economía destructiva que hay en la producción de nuestra riqueza, es decir, de aquella que consume sin preocuparse de mantener ni de reconstituir las cantidades existentes de materia y energía. En otras palabras la economía destructiva es aquella que sacrifica el futuro al presente, la que llevando las cosas a los términos del fabulista se asemeja a la cigarra y no a la hormiga”.¿Tú no crees Emeterio, que ese tema está más que vigente hoy día?

Y allí sí que coincidimos, “mi pana”, como dirían tus hijos y los míos, porque estoy plenamente de acuerdo en que la frase de Uslar, sin ponerle apellido, la condición sine qua non para que no cayera en el proteccionismo en el que fue a parar, era la calidad competitiva que tenía que tener la economía que se fundara con los recursos del petróleo, es decir una economía capitalista, con todos sus atributos. Lo que fue una frase feliz, ese llamado de atención a no despilfarrar el recurso, terminó en el afianzamiento de una economía que, por donde lo veas, es siempre subsidiaria del petróleo. Eso sí es una “pistolada” en la coincido contigo, pero donde no me vas a “ganar la pelea” es en no reconocerle a Uslar el convertirse, casi exclusivamente, en la conciencia vigilante de una sociedad que iba al desastre y sigue por el mismo camino. Pongámoslo, Gómez, en su justo lugar.

De la sobrevaluación del bolívar

Antes de que Sócrates decida morirse o no, aunque sabe que se va a morir, igual, la moneda de un país que acumula reservas internacionales inexorablemente tiende a sobrevaluarse. Eso es verdad, pero reconóceme, para que me anotes “un puntico”, que puede ser contrarrestada, como lo hicieron los holandeses y otros, pero nosotros no. Lo has dicho: hay maneras de evitarla y aquí lo intentamos, claro, a la venezolana, como alguien diría: “es que no somos suecos o noruegos”. En efecto la aplanadora política, sin objeciones del resto de la sociedad, acabó con la posibilidad de corregir ese curso. Con esa “pistolada” si estoy de acuerdo.

En los pocos momentos que logramos ahorrar una parte o esterilizarla para ponerle orden al ingreso petrolero, al día siguiente se la “tragaron” quienes nos gobernaron  con el mismo cuento de siempre, el interés del pueblo. La pregunta es: ¿Cómo hacemos para generarle un poder tal a la sociedad civil venezolana para que ponga sus derechos a la par del Estado que se queda con los recursos y consigue tal grado de hegemonía económica, política y social? ¿Cómo hacemos, Emeterio?

No sé si te parece, Emeterio, mi buen amigo, que dejemos esto aquí, no vayamos a cometer el error de Uslar y ponernos a inventar consignas y, en unos años, unos herederos tuyos o míos, digan: “mira la pistolada que nos dejaron Emeterio y Maxim”. Pensemos bien ¿Qué hacer? O, mejor quizás, pongamos varias ideas a consideración de quienes nos vayan a acompañar cuando discutamos el tema “De la siembra del petróleo a la Economía Capitalista” el 18 de junio  en Cedice a ver si vamos creando un consenso de lo que hay que hacer.

1. Atrasos cambiarios que no acompañan la tasa de inflación
2. Ver Hecho en Venezuela. Maxim Ross 1990 o Tareas Pendientes de la Venezuela. Gómez y Ross 1990

MAXIM ROSS ― EL UNIVERSAL
maximross@cantv.net