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Histéresis. José Ramón Acosta

La gente suele decirme que escribo muy didáctico. Voy a ver si es cierto, vamos a explicar que significa Histéresis.

Cómo imaginaran yo ni sabía que esa palabra existía, hasta qué el Economista Leonardo Vera la pronunció en una conferencia de la Escuela de Economía de la UCV. Según Wikipedia: “La histéresis es la tendencia de un material a conservar una de sus propiedades, en ausencia del estímulo que la ha generado. Podemos encontrar diferentes manifestaciones de este fenómeno”. Esta, como suele ocurrir con las definiciones, no aclara nada sino que más bien confunde. La histéresis es la propiedad de los cuerpos, y por extensión de los fenómenos sociales, de hacer los cambios irreversibles, de persistir en la nueva condición, aunque la causa del cambio no se halle ya presente.

Wikipedia explica: “En economía también se usa el término para designar en el caso del desempleo, aquellos casos en donde al aumentar el desempleo existe una dificultad en lograr que éste vuelva a bajar. En economía, y relacionado con el desempleo, se denomina histéresis, al proceso que consiste en la acumulación de la tasa de paro de un período determinado, como paro habitual para el período siguiente. Dificulta la estimación del desempleo cíclico”. Es decir una vez que se produce el desempleo, la gente se acostumbra a vivir sin trabajar y luego, aunque las causas del desempleo hayan desaparecido, la gente persiste en el ocio.

Ahora bien ¿por qué se usa el caso del mercado laboral cómo ejemplo de histéresis en economía? ¿Es este el único caso en el que una vez que se da el cambio las variables persisten en el nuevo nivel? Pues resulta que no, no es cierto que el marcado laboral sea tan rígido y ciertamente no es el único caso, de hecho yo voy a proponer mi propio ejemplo de histéresis económica: “la teoría de la industria naciente”. Un caso en el qué sí es cierto que una vez que se alcanza el estado de las variables es muy difícil, por no decir imposible, revertir la situación.

Juan Ramón Rallo dice: “Imaginemos un país pobre que empieza a industrializarse; dado que en un principio la acumulación de capital y la productividad de estas industrias serán reducidas, las empresas nacientes serán incapaces de competir con unas compañías extranjeras que cuentan con mayores recursos. Por ello, la industria extranjera barrerá a la nacional antes de que llegue a la madurez y esté en condiciones de competir. Los defensores de esta teoría sostienen que conviene establecer aranceles proteccionistas hasta que las industrias nacientes nacionales se desarrollen, acumulen capital y puedan dirigirse a los mercados internacionales en condiciones de mayor igualdad”, y una vez que la industria haya alcanzado un cierto nivel de madurez y haya recorrido la curva de aprendizaje, se pueden levantar los controles y estimular la competencia.

Pero el problema es que existe una cierta histéresis en forma de clientela que se forma alrededor de la industria protegida que dificultará la restitución de las condiciones de libertad económica y será imposible además establecer el “momento de madurez mínima” dado que la industria protegida, que es el verdadero nombre la industria naciente, genera costos dispersos y beneficios concentrados.

Cómo siempre los conceptos en economía son como el bikini, es importante lo que muestra pero más importante es lo que no muestra, así la histéresis, que es un concepto de la física, se usa para justificar más intervención, nunca para mostrar que la intervención es nociva.

Bueno si logré explicar qué es la histéresis, y que se usa este concepto para privilegiar la intervención de los mercados, entonces es cierto lo que dicen, que escribo de una manera muy didáctica.

JOSÉ RAMÓN ACOSTA | EL MUNDO