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La AH1N1 y el país irresponsable. Rafael Díaz Casanova

La Venezuela del siglo XXI es un país irresponsable. No cumple con sus obligaciones y oculta sus realidades. No satisface adecuadamente las necesidades y deseos de sus ciudadanos y sus dirigentes están al servicio bastardo de una parcialidad política sin importarle el resto de la nación y del mundo. Veamos un ejemplo.

Durante la semana pasada, el sábado, se anunció tímidamente que habían aparecido unos casos de la denominada fiebre AH1N1 en el estado Mérida y en el estado Falcón, con un fallecido en esta entidad. En la prensa y en la radio, el lunes, nos enteramos que los fallecidos aumentaron, en 24 horas, a 18 personas. El doctor José Félix Oleta, ministro de Sanidad de un gobierno anterior, extrapoló esa cifra y dijo que debía existir una población de ciento ochenta mil afectados distribuidos en toda la república.

Evidentemente que el régimen que nos destruye no ha hecho nada por prevenir ésta y ninguna enfermedad. Nos enteramos que al momento de redactar estas líneas, ni siquiera se ha tomado contacto con la Organización Mundial de la Salud. Así actúa esta revolución de pacotilla.

Amén del atentado contra sus ciudadanos, que es su primera responsabilidad, las autoridades nacionales no han tomado ninguna acción para restringir la potencialidad de contagio a otros países.

Desde Venezuela viajan, diariamente y por diversos medios, miles de ciudadanos que van a cualquier parte del mundo. Decenas de aviones parten de los aeropuertos nacionales con destino a muchas ciudades del mundo. Varios centenares de habitantes del país van a países vecinos por vías carreteras en vehículos de motor. Varios son los buques que parten de Venezuela cargados de petróleo, de otros bienes o simplemente de pasajeros que pueden ser portadores del temible virus. Sobre esto no hay ningún control y mucho menos medidas preventivas.

La salud del país, desde el punto de vista de atención pública, es un desastre. Los hospitales, clínicas y centros de salud de toda la nación dependen mucho más de intereses políticos que del supremo interés nacional. Los índices de Venezuela están entre los peores del mundo.

Venezuela es responsable ante la comunidad internacional de salvaguardar la salud de quienes parten de Venezuela con destinos ajenos. No se hace nada.

RAFAEL DÍAZ CASANOVA ― EL UNIVERSAL
rafael862@yahoo.com
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