Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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La corrupción se ha estatizado. Eddo Polesel

La corrupción quedo oficializada con la carta denunciada y publicada por el ex ministro Giordani en junio pasado y a partir de ese momento se ha abierto una vorágine de informaciones de tráficos de influencias a niveles gubernamentales no solo entre Venezuela y Argentina sino también con otros gobiernos amigos del régimen, con lo cual podemos decir que la corrupción se ha venido estatizando; lo evidencia el diario El Universal -en página completa- en su publicación del 27 de julio pasado que reporta los diez caso: 1) El “arrozgate” -sobrecios en importaciones de arroz-. 2) En las importaciones de pollo. 3) Con el maletín de Antonini. 4) Con las coimas bilaterales Venezuela-Argentina. 5) De Fideicomisos perdidos: 6) La hipoteca del aluminio. 7) En contratos con sobreprecio (Astilleros). 8) Triangulaciones petroleras. 9) Reventa de bonos de la deuda soberana de la República Argentina.10) Por incumplimientos de contratos. Falta agregar, entre otras más: A) Las triangulaciones de empresas públicas con Cuba para importar medicina y equipos. B) Los centenares de contenedores de alimentos que se han dejado podrir y de medicinas vencidas. C) Lo que se ha producido con el sonado secuestro de tres toneladas de cocaína secuestras en Paris, transportada con un avión que salió de Maiquetía. D) De los juicios inconclusos por tráfico de droga desde los puertos venezolanos hacia Europa. E) De los numerosos casos de corrupción pendientes en los tribunales de la República sin emitir sentencia definitiva.

Frente a este deslave, insistimos, que no podemos caer en el error, sino de un deliberado propósito de quebrar la moral y la ética ciudadana y sustituirla por un sistema de gobierno que utiliza la corrupción como la vía más expedita para destruir la estructuras jurídicas porque son un obstáculo a sus objetivos demagógicos de mantenerse en el poder en la persistente búsqueda de sus dos objetivos, lograr: a) Destruir físicamente los adversarios políticos. b) Favorecer, con el enriquecimiento ilícito tanto a las elites que dominan el Poder así como a sus cómplices, los cuales, serán eliminados en la medida que se harán peligrosos, cortándoles desde lo alto del Poder los contactos y el funcionario que se vuelve incomodo será, simplemente separado de su posición y el intermediario sometido a juicio que no será sancionado porque tiene cómplices en el reparto de las coimas. Cabe reseñar que este sistema perverso nos es un invento del régimen castro-chavista sino que es copia de los regímenes comunista y nazifascita, que nacieron y murieron en el siglo pasado, por su afán de acabar con lo existente y crear una nueva sociedad de ciudadanos, despojados de sus libertades cívicas, manteniendo la pobreza y creando más pobres, todos subyugados por su dependencia de las dadivadas del régimen imperante.

Desestatizar la corrupción, que es junto la inseguridad personal el flagelo de estos tiempos y combatirla, con medidas apropiadas, será la titánica labor que se deberá realizar si queremos salir de ese atolladero, lo cual no podrá venir de quienes han sido sus fautores o sus cómplices, sino a consecuencia de una reacción positiva de quienes deseamos y aspiramos a vivir dentro en un sistema democrático perfectible. No debemos inventar, como tampoco incurrir en un sobresalto con una Constituyente, sino aplicar el procedimiento que contempla el CAPITULO II° de la Constitución el cual establece el procedimiento para una Reforma que debe ser utilizado para volver a una Constitución de la República de Venezuela desarrollando integralmente lo que contempla la vigente en el CAPITULO I°; sin embargo, para que la Reforma no sea un nuevo accidente ello pasa para lograr la conformación de una Asamblea Nacional que sea realmente representativa de las fuerzas políticas y sociales de la sociedad venezolana para lo cual, a su vez, hay que lograr -en primer término- unas autoridades electorales que no sean segadas como lo fueron para la aprobación de la Constitución Bolivariana y que se mantienen como lo son las actuales. Y finalmente ello pasa por lograr: Primero una revisión a fondo del Registro Electoral para depurarlo de vivos y de muertos. Segundo con un sistema electoral transparente que contemple el conteo manual de los votos escrutados. Tercero restructuración de las circunscripciones electorales que corrija el abominable sesgo ventajista actual con el cual, con menos voto el régimen obtuvo un mayor número de diputados pero no suficiente, para renovar a los Poderes Públicos, lo cual es una demostración de su limitaciones y de la falta de voluntad de llegar a acuerdo con la oposición que le resta legitimidad en su desempeño.

El titánico desafío que tenemos los venezolanos es rescatar la aplicación irrestricta de lo que consagra el articulo uno del TITULO I° de la Constitución que reza: “La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y su valor de libertad, igualdad justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador. Son derechos irrenunciable de la Nación la independencia, la solidaridad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional”. De lo que se trata es de recuperar la libertad y la independencia como Nación, con en base a los fundamentos morales y materiales de los fundadores de la Patria a fin de rescatar la soberanía, volver a ser inmune de la codicia de potencias o de intereses extraños, recuperar la autodeterminación para decidir nuestro futuro y sanar las heridas infringidas a la integridad moral y material de la República de Venezuela. Esta es la obra que las organizaciones sociales de mayor representación no deben dejar solo a las organizaciones políticas sino que están obligadas a actuar en forma institucional, abierta y consistente, para el rescate de esos valores, manteniendo su autonomía en la defensa de los principios tutelares de la nacionalidad lo cual es el comportamiento ético tanto de las organizaciones políticas y cívicas, así como de los ciudadanos que aspiran a vivir en libertad y no continuar siendo sujetos pasivos y víctimas de un régimen anti-democrático.

EDDO POLESEL
eddopolesel.wordpress.com