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La corrupción trae ingobernabilidad. Eddo Polesel

Las graves aseveraciones de la Contralora Encargada de la Nación, reportadas en la Revistas Zeta nro.1959 en cuanto a que: “En el sector público está concentrada la mayor corrupción administrativa en el empleo de los fondos públicos”; denuncias que son secundadas por el pronunciamiento de la Conferencia Episcopal a conclusión de 102 Conferencia Anual en cuanto a que “La corrupción es el peor enemigo de la sociedad, de la economía y de la justicia”; denuncias, que la Contralora, que ha tenido el valor también de reconocer que “Todas las oficinas públicas se han convertido prácticamente en una especie de taquilla de cobro bajo la consigna de que la eficiencia se paga” y agrega la funcionaria que: “Los dos casos de mayor impacto de este gobierno son la violencia criminal y la corrupción administrativa que impera sin ningún control que detrás de cada pobre, de cada asesinato y de cada servicios públicos, esta la corrupción.

Por su parte la Conferencia Episcopal sentencia “La pretensión de imponer un modelo político totalitario y un sistema educativo ideologizado centralizado y la criminalización de las protestas están creando una atmósfera social asfixiante que empuja a algunos a abandonar el país y a muchos les hace perder la esperanza de lograr un cambio real de las condiciones socio-política”. En cuanto al dialogo precisan: “No es posible pretender una paz que suponga la renuncia a los Derechos Humanos”

Estas afirmaciones nos lleva a formularnos algunas preguntas, entre las cuales ¿Porque los Poderes Públicos no actúan? ¿Es, o no es, verdad que como ciudadanos estamos indefensos victimas de circunstancias que no pareciera encontrar -en esta aciagas horas- solución por la vía transaccional? Por otra parte, connotados analistas políticos y sociólogos han definido que la Venezuela de hoy está dividida en dos grupos; uno el minoritario, que es el que se sostiene con la represión, la trampa electoral y el mayor dispendio de la historia patria de recursos, que sobrevive por el apoyo externo de quienes se han adueñado del poder; el otro, el mayoritario, que se mantiene en una posición ambivalente tanto por parte de la fragmentada oposición política así como también las organizaciones sociales más representativas, que se ha traducido en una forma de apadrinamiento de situaciones vergonzosas contrapuestas, lo cual responde tanto a la primera pregunta como a la segunda que se ha traducido en un vacío de poder que no ofrece salida a esta grave situación de ingobernabilidad, lo cual tampoco quiere decir que esto continúe al infinito; pero, lo que sí es seguro, que de no producirse cambios de fondo, de seguir por el mismo camino, el agravamiento puede tener irremediables consecuencias para los que quedamos así como por lo que tratan de sobrevivir en medio de muchas peripecias.

En cuanto a lo denunciado por la Contralora, resulta obvio que ese descontrol se debe a que los Poderes Públicos, como tampoco la Contraloría de la Nación, no ejercen las funciones que contempla la Constitución y la leyes, lo cual se debe a la injerencia nefasta del régimen a través del Poder Ejecutivo lo que obliga, bajo estas circunstancias, a las organizaciones políticas tanto de la oposición democrática como de la organización sociales más representativa, a plantear en forma perentoria que se termine ese espurreo control porque es la ruptura del Orden Constitucional y es la principal causa de este desorden que no será reordenando dentro de este mismo modelo ideológico ni, muchos menos, por quienes lo han causado.

Frente a esta situación ¿Porque la fuerza democrática no emplazan a los Poderes del Estado, a que no se hagan cómplices de este desastre, y actúen para destapar la olla podrida que se ha venido formando en estos quince años; que se sentencie, especialmente sobre las tantas denuncias que han caído en el olvido y por los hechos que se han ventilados que son, entre otros: ¿Por qué se somete el país a este drama mientras se continua con la viciosa practica de ingresar al Banco Central solo el 48 por ciento del ingreso petrolero y el restante 52 por ciento va a Fonden, acerca del cual no hay rendición de cuenta, como tampoco se sabe donde están los fondos disponibles y quienes están autorizado a disponer de ello? Por otra parte¿Por qué no se aclara donde están los recursos de Fonden, ya que existe la preocupación de que se encuentren en paraísos fiscales ¿Por qué frente a la crisis se continúa entregando petróleo a Cuba por encima de su consumo? Mientras eso ocurre No hay dólares para los alimentos. No hay para las medicinas. No hay, para los hospitales públicos que están en un estado de abandono vergonzoso. No hay, para los insumos necesarios para la producción nacional y el mantenimiento en general, todo ello mantiene en vilo al país.

En cuanto a “esos otros intereses” a los cuales aluden los prelados de la Conferencia Episcopal -nos permitimos insistir- también en que las organizaciones de la sociedad civil más representativas, están llamadas a tomar cartas en el asunto para exigir en, primer término, que los recursos del país se inviertan para resolver las graves deficiencias causadas por un proyecto ideológico guiado por ideas trasnochadas porque, la historia nos enseña que, en la modernidad, los principales conflictos que se tradujeron en tragedias humanas, han surgido por los incumplimientos de los gobernantes que han administrado incorrectamente los recursos que se le han confiado para propiciar una existencia digna a sus gobernados; acerca de lo cual hay que recordar la alerta de la Conferencia Episcopal a las consecuencias que deriven cuando “El pueblo se vea sometido a larga colas para obtener el mínimo sustento o a padecer la falta de los servicios públicos fundamentales como el agua, la luz y quienes deban resolver esos problemas den preferencia a otros intereses… lo que en fin llevara a los afectados a asumir actitudes violentas”. Y finalmente los prelados advierten a las autoridades “a no atacar a las protestas sino las causas que las provocan”.

Posición moral y ética que debe ser también -asumida- por quienes pretenden definirse como democráticos por convicción. A los otros cuidado: LA CORRUPCIÓN TRAE INGOBERNABILIDAD Y ESTA ANARQUÍA. Los demócratas sigamos los ejemplos positivos, las sanas orientaciones y reaccionemos a tiempo con el convencimiento que, el bien común que buscamos, todavía está aquí; busquemos con persistencia haciendo lo apropiado para el bien de todos.

EDDO POLESEL | EDDOPOLESEL WORDPRESS