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La diplomacia de los maletines

¿Estaban esos 800 mil dólares destinados al financiamiento de movimientos políticos y sociales proselitistas del chavismo en Argentina? Por ahora, solo Guido Alejandro Antonini Wilson puede responder esa pregunta. El fenómeno de la diplomacia de los maletines, conocido también como “la diplomacia del dólar”, es característico de los países con necesidad de comprar reputación internacional.

Por: Julio Burdman

17 de agosto de 2007

Una bolsa de dinero en efectivo sin declarar, encontrada en manos de un funcionario público, podría ser la punta del iceberg de un caso de corrupción administrativa. Por ejemplo, un soborno o un desvío de fondos. Pero si la escena de la bolsa encontrada incluye un aeropuerto, funcionarios extranjeros y relaciones diplomáticas polémicas, el caso tiene connotaciones internacionales. Como el del empresario y “valijero” chavista Guido Alejandro Antonini Wilson, sorprendido en el aeropuerto de Ezeiza portando un maletín con 800 mil dólares que no pudo explicar.

El fenómeno de la diplomacia de los maletines, conocido también como “la diplomacia del dólar”, es característico de los países con necesidad de comprar reputación y aceptación internacional. Durante la Guerra Fría, el problema clásico de las naciones divididas era el del reconocimiento diplomático por parte de otros estados y organismos internacionales. Países como Alemania Occidental, Corea del Sur y Taiwán, que competían por el reconocimiento con Alemania Oriental, Corea del Norte y China continental, contaban con el apoyo de sus respectivos bloques y seducían como podían a diversos países del tercer mundo en busca de más aliados.

En nuestros días, Taiwán enfrenta dificultades cada vez mayores como consecuencia de la arrolladora globalización política y comercial de China, y la diplomacia del dólar se vuelve por momentos desesperante. Tres años atrás, el ex presidente costarricense Miguel Angel Rodríguez Echavarría fue encarcelado bajo la acusación de haber recibido un “regalo” taiwanés de 400 mil dólares en su cuenta de Panamá. Costa Rica era uno de los mejores amigos de Taiwán en el mundo pero desde entonces la relación bilateral, que implicaba el no reconocimiento de China, comenzó a ser fuertemente cuestionada. Hasta que, en junio pasado, el presidente Oscar Arias decide romper relaciones con Taiwán y reconocer formalmente a Beijing.

El problema de la Venezuela de Chávez no es el reconocimiento diplomático sino la reputación. Necesita amigos. Es un país regido por un gobierno hegemónico, autoritario y militarista, lo que lo hace susceptible de aislamiento internacional. A pesar de que su Presidente fue elegido mediante el voto popular, el estado de la democracia en Venezuela podría cuestionar su pertenencia al MERCOSUR, la OEA y todo otro foro internacional con cláusula democrática, además de recibir la crítica de sus pares latinoamericanos. Todo lo cual no solamente afectaría sus oportunidades de política exterior sino, y fundamentalmente, su legitimidad interna, gobernada por las leyes de la petropolítica.

Este contexto y las ambiciones de liderazgo internacional del bolivariano, lo han llevado a proyectar, en 2007, gastos e inversión pública en el exterior por casi 50.000 millones de dólares. Muchas de las inversiones en el exterior de la administración Chávez parten de una tasa de rentabilidad garantizada de antemano, como la compra de bonos argentinos. También, dentro de esa cifra se incluyen varios anuncios inviables para la economía venezolana, como la refinería en Manabí (Ecuador) que demandaría 5 mil millones, proyectos petroleros varios en Irán por más de 8 mil o plantas de etanol en Cuba por 1,5 mil millones. Y, aunque representan números claramente inferiores, las donaciones a fuerzas políticas y sociales afines a Venezuela que contribuyen a reproducir y legitimar el poder bolivariano. La diplomacia chavista del dólar, como podemos ver, tiene diversas facetas.

¿Estaban esos 800 mil dólares destinados al financiamiento de movimientos políticos y sociales proselitistas del chavismo en Argentina? Por ahora, solo Guido Alejandro Antonini Wilson puede responder esa pregunta.

Fuente: Infolatam

Publicado en DiarioExterior.com