Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
La lección Germana. Jesús Armas

Ludwig Erhard

A principios de la década de los 20, Alemania experimentaría uno de los momentos más graves de su historia. La República germana, humillada y derrotada en la primera guerra mundial, se vería obligada a pagar unas sumas exacerbadas de dinero a las naciones vencedoras. Frente a esto, los gobernantes tomaron la errada decisión, de omitir las reglas que hacían que la impresión de la moneda estuviera atada a las reservas en oro y a partir de este momento aumentaron de manera dramática la masa monetaria.

Las consecuencias de lo anterior no se hicieron esperar, llegó la hiperinflación, cuya gravedad se puede describir en la tasa cambiaría entre el dólar y en marco durante 1923: En enero 1 dólar representaba 7.792 marcos, la relación pasó a 400.000 en julio, 160 millones en septiembre y 4,2 billones en noviembre. Alemania había tocado fondo de manera vertiginosa, abriendo camino para los cantos de sirena que terminaron desembocando en el ascenso de Hitler al poder.

En 1945 Alemania, nuevamente salía de una guerra en condiciones mucho peores a las que tenía dos décadas atrás. Hambre, miseria, escasez, desempleo y controles de precio por doquier. Sin embargo, en 1948 el ministro de economía de Ludwig Erhard, tomó medidas drásticas, eliminando los controles, dejando al mercado fluir de manera libre y asumiendo una disciplina fiscal intensa, logrando en pocos días que los anaqueles estuvieran llenos de nuevo de productos. Esto marcaría las reglas para el futuro económico de la nación.

Hoy Alemania es la tercera economía en el mundo, la primera de Europa. Aceptaron y entendieron como controlar la inflación, además de que asimilaron los valores de la libertad que les permiten a los individuos prosperar a través de la iniciativa privada.

A pesar de esta lección, la cual debería estar aprendida por el mundo entero, nuestro país transita un camino sumamente preocupante. Nuestro BCV imprime papel de manera descontrolada y a su vez el ministerio de economía entre otras instituciones, imponen cientos de barreras y controles a la iniciativa privada (CADIVI, ley de costos y precios justos, etc.). Cometen los mismos errores que arrastraron a cientos de economías a la quiebra.

La inflación es el impuesto más cruel que puede existir, es ese segmento de nuestro pueblo que esta más necesitado el que paga sus consecuencias, porque la gran realidad es que no son los enchufados los que sufren de las grandes colas y de los anaqueles vacíos. Lo que vivimos en este momento en el país, es la gran resaca después de la irresponsable borrachera que se generó para poder financiar las campañas rojas del 7 de octubre y 14 de abril.

El gobierno entra en una encrucijada, por un lado está aceptar la receta liberal, que nos aconsejaría Milton Friedman o Ludwig Erhard, ruta segura hacia el progreso. Por el otro llevarnos al precipicio por el cual llevaron Stalin o Castro a su pueblo. Entendemos que la tendencia autoritaria de los enchufados les hará difícil seguir el sendero democrático, sin embargo Nicolás puede escoger hoy si será Mao o Xiaoping.