Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
La memoria de los libertadores sirve para quitar las libertades

Es el gobernante bueno que regala lo ajeno y que tanto gusta en los países

GUSTAVO MÉNDEZ
EL UNIVERSAL

De visita en el país para promocionar su más reciente obra ¿Por qué crecen los países?, el académico argentino José Hamilton destacó que el “patrimonialismo” -que explica la concentración económica y política en una sola mano- como una de las razones que afectan el desarrollo social y económico de los países hispanoparlantes.

En una conferencia realizada este jueves en el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice) , Hamilton destacó que este fenómeno se alimenta de mitos como el de los libertadores latinoamericanos, casta militar “que luchó por la libertad y murió pobre”. Pero acotó que en la mayor parte de la veces se apela a ellos para coartar las libertades públicas.

Sin llegar a las generalizaciones, destacó que el desarrollo ha sido más proclive en las sociedades protestantes, donde el trabajo y el progreso es parte de la realización espiritual. Asimismo destacó que el desarrollo por igual descansa en sólidas instituciones democráticas que garantizan los derechos sociales, humanos y económicos de los ciudadanos.

Destacó que en la región ha prevalecido el síndrome de la víctima. “La mendicidad como un derecho de violencia aceptada, donde se admite que el pobre puede robar. Esto anula la responsabilidad y por ende la capacidad individual”.

En cuanto al devenir histórico de los países hispanoparlantes, Hamilton destaca que de alguna manera se replican las características de la Colonia, sólo que ahora el Estado es quien explota los recursos, y los maneja a su antojo. “Es el gobernante bueno que regala lo ajeno y que tanto gusta en nuestros países”.

A su juicio, el populismo, un fenómeno recurrente en estas latitudes, es “la versión moderna del caudillismo. Es el agente que encarna la verdad, que representa al pueblo. Se basa en una retórica que ataca al mercado, pero crea una cohorte de empresarios, capitalismo de amigos, que se benefician del Estado. Viola el orden jurídico y busca una sociedad monocolor”, arguyó.

A su juicio, si los problemas que generan el atraso son culturales y educativos, es ahí, entonces, donde hay que hacer las reformas. En ese sentido, destacó el papel de los intelectuales para coadyuvar en esos cambios.

Señaló que es necesario repensar la condición del individuo ante el Estado, pues la tendencia imperante en Latinoamérica ha sido la contraria.

Por último, destacó el proceso de desarrollo de ideas y de aprendizaje para el cambio.

Diario El Universal 01/06/07