Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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La obligación internacional. María Teresa Romero

Tendrán que apoyarnos en la lucha por la escogencia de una directiva del CNE imparcial.

¿Qué va a hacer el cómodo “progresismo”, europeo y mundial para seguir justificando el régimen chavista ahora que queda en duda la forma como gana elecciones?, ¿cómo van a seguir las acomodaticias democracias del continente americano apoyando por acción u omisión al chavismo ahora que éste decidió -sin liderazgo, políticamente al desnudo y sin plata que repartir- mantenerse en el poder radicalizando su verbo y sus acciones, empleando a fondo la represión política, el abuso institucional y violando todos los derechos humanos de los venezolanos?

Los sucesos ocurridos en nuestro país este abril, tan críticos como los de aquel abril del 2002, no sólo ponen en jaque a la oposición venezolana que a partir de lo sucedido no podrá dejar de lado la lucha por un poder electoral realmente independiente, que garantice elecciones justas y equitativas, sino también a los gobiernos democráticos del hemisferio. Éstos ya no podrán seguir excusándose frente al caso venezolano. Menos aún si, como parece, el ilegítimo gobierno de Maduro profundiza la línea radical como forma de contrarrestar el evidente ascendente popular de la oposición y del liderazgo de Henrique Capriles.

Cierto, la mayoría de los gobiernos del hemisferio reconocieron la victoria pírrica de Nicolás Maduro, pero a la vez respaldaron el reconteo del 100% de las boletas. Hasta los amigos del Mercosur lo avalaron. No les quedaba otra. El fraude fue burdo, visible.

Ahora, que dieron ese paso, les toca seguir el tema electoral, empezando por tomar posición frente a la más reciente actitud de las rectoras del CNE, quienes argumentan que los resultados del 14-A “son irreversibles” y que el conteo manual de papeletas “no existe”. Posteriormente, les guste o no, van a tener que apoyarnos en la difícil lucha por la escogencia de una nueva directiva del CNE imparcial y por el logro de condiciones electorales democráticas y justas. Si no lo hacen, serán corresponsables de la desaparición de elecciones en el país, al menos con la participación opositora. 

MARÍA TERESA ROMERO ― EL UNIVERSAL
Matero1955@hotmail.compositora