Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
“La deuda es manejable pero no razonable” José Ramón Acosta

El profesor universitario y economista José Ramón Acosta señaló que el año que viene “va a ser peor” económicamente que el 2013. Asimismo, indicó que “sólo si se elimina el control de cambios, si el gobierno da señales de respeto a la propiedad privada y si se abre la industria petrolera a la inversión privada nacional” retornarían los “grandes capitales” al país.

Apuntó que “la pérdida de poder adquisitivo de la moneda se debe al exceso de dinero emitido por el Banco Central de Venezuela“.

A continuación la entrevista realizada por el periodista Mario Villegas:

– ¿Hay guerra económica en Venezuela?
– Sí. Yo creo que hay una guerra económica, que por lo demás no es nueva.

– ¿Quiénes son los contendientes y cuáles sus objetivos?
– Los contendientes de la guerra son el gobierno y los productores, comprendidos entre estos a todo aquel que produzca u oferte bienes y servicios en el país. El objetivo del gobierno es acabar con la producción y controlar el mercado, mientras los productores tienen como objetivo paradójicamente lograr la protección del estado en vez de competir entre sí.

– ¿Con la llamada política de precios justos, el bolívar tiene ahora más capacidad de compra?
– Habría que empezar por establecer qué es un precio justo. En mi opinión, el precio justo es aquel en que libre y efectivamente se dan las transacciones en el mercado. Ahora, el gobierno no cree eso y dice que el precio justo está en función de los costos, confundiendo entonces el efecto con la causa, pues los costos son un efecto de los precios y no al revés. La pérdida de poder adquisitivo de la moneda se debe al exceso de dinero emitido por el Banco Central. Esa pérdida de valor se ve reflejada en variaciones de precio, pero aquí sí los precios son un efecto y no la causa. Creo que por ignorancia el gobierno ha confundido las variaciones de precio con la inflación.

– ¿Quién ganará entre las fuerzas que pugnan por mantener el control de cambio y las que propugnan su eliminación?
– Mientras gobierne quien gobierna seguirán ganando quienes propugnan por mantener el control de cambio, aun cuando puedan ajustar la tasa.

– ¿Dolarizar la economía es una opción razonable para Venezuela?
– SÍ. Esa solución es tan buena que pararía en seco la inflación. Tú no comprarías nada a un precio distinto al internacional, con lo cual los precios en Venezuela serían los mismos del resto del mundo, cuya inflación es dos por ciento anual en promedio.

– ¿Pasada la elección del 8-D, el presidente Nicolás Maduro mantendrá o cambiará las líneas estratégicas de su política económica?
– Creo que ellos van a mantener las líneas económicas hasta que haya una caída significativa de los precios petroleros. Pero sí creo que, sin decirlo, el gobierno va a reducir el gasto público.

– ¿Ahora que son socias del gobierno, las transnacionales Samsung, Mabe, Haier, LG, Chery vienen a fortalecer el modo de producción socialista?
– No, claro que no. Esas empresas no van a dejar de ser y operar como capitalistas por tener un socio que se proclama socialista. Además, el hecho de que el gobierno deba acudir a las grandes transnacionales demuestra el fracaso del modelo socialista en Venezuela.

– ¿Cuáles son las afinidades y diferencias que usted aprecia entre las políticas económicas de Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro?
– Yo no veo ninguna diferencia, además que Maduro se proclamó el heredero de Chávez. Lo que creo es que políticamente a Maduro le va a ser más difícil endosarle los fracasos a sus ministros, cosa en la que Chávez era muy hábil.

– ¿Cómo vislumbra el panorama económico para 2014?
– Lamento ser profundamente pesimista, aunque lo que soy es profundamente realista. El año que viene va a ser peor que éste y, en el mejor de los casos, igual a éste.

– ¿Retornarán los grandes capitales de venezolanos en el exterior?
– Sólo si se elimina el control de cambios, si el gobierno da señales de respeto a la propiedad privada y si se abre la industria petrolera a la inversión privada nacional.

– ¿Se puede estimular simultáneamente el consumismo y el ahorro?
– En un modelo keynesiano ambos objetivos son contradictorios. En ese modelo la variable que condiciona el desarrollo es el ahorro. Pero cuando el objetivo de una sociedad es el bienestar de los individuos, el consumo no necesariamente es negativo.

– ¿En esta coyuntura, qué es más recomendable para las finanzas personales: consumir o ahorrar?
– Siempre que haya un escenario de inflación como el actual, lo más recomendable es consumir, incluso por adelantado, es decir mediante deuda. Ahora, si no estuviese en inflación, entonces sí es conveniente guardar algo de los ingresos para el futuro. Eso también muestra una perversión adicional de la inflación, que es que te obliga a actuar en contra del sentido común.

– ¿Es razonable y manejable la deuda pública externa?
– Es manejable pero no es razonable. Es manejable porque no es una proporción muy grande del Producto Interno Bruto, pero no es razonable que un gobierno que haya tenido los ingresos petroleros que este gobierno ha dispuesto, además se haya endeudado.