La recuperación de PDVSA. Orlando Ochoa

"Todas las civilizaciones, hasta el presente, se han basado en la propiedad privada de los medios de producción. Civilización y propiedad privada fueron siempre de la mano" - Ludwig Von Mises

La recuperación de PDVSA. Orlando Ochoa

PDVSA enfrenta grandes dificultades para mantener sus operaciones medulares de exploración, producción, refinación y comercialización bajo una severa restricción financiera, causada por su accionista, el Gobierno de Hugo Chávez. Es una empresa estatal afectada por problemas “endógenos” de limitada capacidad gerencial y de cuadros técnicos capaces, ahora como un apéndice a un proyecto político que ha usado todos los recursos disponibles sin ningún tipo de escrúpulos ni reglas de sana administración y mucho menos de evitar la politización de sus actividades nacionales e internacionales. En términos operacionales como financieros, PDVSA no está en capacidad de elevar la producción ni de dar mantenimiento adecuado a sus instalaciones. Por el contrario, la empresa intenta combatir el declive de la producción en yacimientos maduros y en los más nuevos, sobreexplotados.

En algún momento futuro debemos replantearnos la relación entre Pdvsa y su fiscalizador-accionista para bien del desarrollo futuro. Este quizás sea el tema más importante y complejo de la agenda económica del país, cuando la inestabilidad económica fraguada por la revolución chavista y sus nefastas consecuencias sociales obliguen a cambiar de rumbo a Venezuela. Además de fomentar el uso óptimo en el tiempo de las reservas petroleras y  la industrialización de los hidrocarburos abriendo nuevos espacios a la inversión, los aportes fiscales y de dividendos de la estatal petrolera pueden y deben ser usados dentro de la unidad del Tesoro Nacional, no más fondos externos, en un plan de emergencia de estabilidad económica – precios, tipo de cambio y tasas de interés – a su vez dentro de una estrategia de desarrollo económico y social exitosa.

Un sector petrolero fuerte, una política cambiaría adecuada y un sólido balance fiscal, son  las condiciones esenciales para darle efectividad a la política monetaria en reducir la inflación. En  un plazo de 2-3 años, una política económica coordinada con la política petrolera y de expansión de PDVSA, pueden reducir la inflación a un dígito, aumentar el salario real y elevar el crecimiento de la producción nacional. Después de 30 años de intentos fallidos, puede ser la  más importante contribución de la Industria Petrolera a la democracia y la paz social de Venezuela.

EL UNIVERSAL.

Twitter: @orlandoochoa
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