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La trampa de la “trampa”. Carolina Jaimes Branger

¿Quién gana con la matriz del fraude? ¿A quiénes desmovilizan llamando a la abstención?

Definitivamente el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra (y la mujer también, ahora que hay que especificar el género del que se habla). Esta película ya yo la vi en 2005. La misma película que patrocinó el gobierno y cuyos mejores propagandistas fueron los voceros de la oposición.

Con la misma historia del fraude del revocatorio, que ganó Chávez con el mismo ventajismo de las elecciones del 7-O pasado, voces agoreras proclaman el nuevo fraude… Ya no es una mala película: ahora es una pesadilla recurrente. Puedo pronosticar qué sucederá si las cosas siguen así.

¿Quién gana con la matriz del fraude? ¿A quiénes desmovilizan llamando a la abstención? Las respuestas a esas preguntas son cajoneras… Gana el gobierno. Se desmoviliza la oposición.

No voy a elucubrar en torno al ventajismo del gobierno. Lo conocíamos de antemano y asumimos el riesgo. Ciertamente hay que denunciarlo, evidenciarlo y enfrentarlo, ¡pero no con abstención! Y es que no teníamos alternativa, como ahora proclaman ciertos oráculos de que “la solución nunca será electoral”. ¿Y cómo será?… No quiero ni pensar en las “alternativas”.

Yo, por mi parte, seguiré votando. Tengo la conciencia tranquila de que nunca he dejado de hacerlo. Quienes le pusieron en bandeja de plata al gobierno el control de todas las instituciones; quienes fueron tan desacertados de abstenerse masivamente en las elecciones para la AN de 2005 para “deslegitimar” al régimen cuando cualquiera con dos dedos de frente debería saber que la abstención no deslegitima nada en ninguna parte del mundo, no pueden pretender que las cosas se vayan a arreglar en unos días, ni en unos meses, ni siquiera en unos años. Henrique Capriles logró 6,5 millones de votos y esa sola razón debería movernos a votar en las elecciones de gobernadores que tenemos a la vuelta de la esquina. Esos votos son un capital político importantísimo… ¿los vamos a echar por la borda?

Los abstencionistas -algunos con buenas, otros con distintas intenciones- siembran y esparcen la semilla de la duda. Cada vez son más numerosas las personas que me manifiestan que no van a votar. ¿Quieren ver a Jaua de gobernador en Miranda, a Arias Cárdenas en Zulia, a Ameliach en Carabobo?… No vayan a votar. Avalarán con su tozudez la trampa de la “trampa”.

Por: Carolina Jaimes Branger

El Universal