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Las reformas ¿servirán? Luis Pazos

Las llamadas reformas estructurales, que comprenden la laboral, la fiscal y la energética, tuvieron diversos desenlaces que hacen que cada una de ellas se traduzca en beneficios, perjuicios o no funcione.
La reforma estructural laboral, implementada por el PAN y el PRI, se quedó corta.

Es una reforma mediocre. Aunque por un lado implicó avances no redujo costos para la creación de empleos, aumentaron las multas y los requisitos para cumplir con las leyes. Es una reforma que en poco o en nada incentivará el empleo, por lo que es necesario volverle a echar mano para lograr un entorno laboral más flexible y menos costoso para el 99% de las empresas, que son micro, pequeñas y medianas.

La reforma fiscal, abalada por el PRI y el PRD, fue solo un aumento de impuestos que desplazó a la reforma fiscal que originalmente pensábamos saldría del Congreso. Una verdadera reforma fiscal debe bajar tasas y generalizarlas para hacer más competitiva a la economía mexicana. Se aumentaron tasas en tal forma que el ISR para la clase media ya es mayor que en los Estados Unidos.

En lo que a impuestos se refiere, reduce competitividad a la economía mexicana en relación con otros países y aumenta los costos de los empleos formales. Si queremos que el sistema fiscal promueva la inversión, el crecimiento y no solo sirva para allegar más recursos al gobierno, se le debe meter mano en tal forma que bajen las tasas, cueste menos pagar impuestos y se amplíen las bases gravables.

La reforma energética implementada por el PAN y el PRI sí cumplió las expectativas para cambiar estructuralmente el sector petrolero y eléctrico en México. Rompe con viejos monopolios, fuente de corrupción e ineficiencia y abre las posibilidades, con base en los cambios constitucionales, a la generación de más empleo y progreso en esos sectores.

Aunque todavía faltan las leyes secundarias, crea expectativas positivas con efectos a mediano plazo. La reforma energética es la más trascendente e importante realizada hasta ahora por el actual gobierno, pero falta por mejorar sustancialmente el entorno legal en materia laboral y fiscal, si queremos que México alcance niveles de crecimiento parecidos a los de Perú, Chile o China.

LUIS PAZOS
@luispazos1
lpazos@prodigy.net.mx