Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Libertad o nada. Carlos H. Blohm

Una mayoría creciente quiere un mejor futuro, y exige un nuevo camino.

En el manifiesto de Mérida del 2 de marzo pasado, los estudiantes describen lo que sería una Venezuela completamente nueva y diferente. Quieren un sistema de gobierno eficiente y que no destruya la nación, libertad para poder vivir de nuestro propio esfuerzo, entre otros derechos humanos. Libertad o nada es la frase que resume su meta y su perseverancia. 

La falta de libertad económica en las últimas 4 décadas nos trajo a un estancamiento prolongado casi sin igual. Los inversionistas cesaron de participar con brío en nuestra economía ya desde los años setenta. Recientemente la emisión desbocada del BCV y el gasto fiscal desmedido han traído inflación y el deterioro dramático de la moneda, capaces de generar una inflación de tres dígitos.

El fracaso de la economía es por la ineficiencia del Estado, que restringe y arruina a muchos emprendedores, y crea además desabastecimiento. Las empresas privadas son, en general, mucho más eficientes en importar, producir bienes y servicios que las empresas públicas.

Los jóvenes sienten desde la toma de RCTV la represión de la libre expresión y el irrespeto a la propiedad. La libertad que quieren los estudiantes sólo existiría en un Estado de derecho respetuoso de los derechos humanos de cada persona. Esto permitiría que las diferencias de opinión se resolvieran sin violencia o coerción y con poderes independientes.

Un logro de su acción relacionado a los derechos humanos es el importante acuerdo de la MUD sobre las condiciones para el diálogo. Además han logrado la atención del mundo. Elie Wiesel, premio Nobel de la Paz 1986 dijo: “Allí donde hay hombres y mujeres que son perseguidos por su raza, religión u opiniones políticas, ese lugar debe -en ese momento- ser el centro del universo”.

Una mayoría creciente de venezolanos de diferentes opiniones quieren un mejor futuro, y exigen un nuevo camino, por mucho que cueste y tarde. Cada vez más, la mejor meta para el país parece ser: Libertad o nada.

CARLOS H. BLOHM ― EL UNIVERSAL
@carlosblohm