Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Lo que hemos perdido… Carolina Jaimes Branger

La inseguridad ha hecho su parte, pues pocos son los que se atreven a ayudar a otros

Mi abuela siempre decía que lo que más la impactaba cada vez que iba a Nueva York era que la gente se veía nerviosa y apurada. No se saludaban, no se disculpaban si se tropezaban, no tenían palabras amables para los turistas…

Traigo esta memoria a colación porque acabo de estar en Nueva York. No solo me impresionó la celeridad de los trabajos para arreglar los desastres del huracán Sandy -ya poco perceptibles a pesar del poco tiempo que ha pasado-sino por la amabilidad de los neoyorquinos, en todas partes y en todo momento. Todos saludan, sonríen, agradecen… Todos están prestos a ayudar, a ser útiles… Como éramos los venezolanos en la época en que mi abuela visitaba Nueva York, y por lo que le resultaba ajena la conducta de ellos.

¡Cuánto hemos cambiado! La descripción que hacía mi abuela de los neoyorquinos parece que fuera la de los venezolanos de hoy en día. En toda Venezuela. Quizás en Caracas sea más obvio el cambio, simplemente porque hay más gente. Pero de resto, en todo el país una ola de malposición y agresividad se ha apoderado de todos los habitantes. La inseguridad ha hecho su parte, pues pocos son los que se atreven a ayudar a otros, pensando que si alguien pide ayuda es porque se trata de una trampa. Hace un par de meses una joven embarazada con un pequeño en brazos pedía auxilio en Chacao cerca de la Av. Libertador, porque aparentemente al taxista que la llevaba le había dado algo. Yo pasé el mensaje por Twitter y busqué a un policía de Chacao… pero no me acerqué ni me atreví a actuar.

Hace poco un amigo que me dio las gracias por un favor que le hice y cuando le dije “el cariño no se agradece”, me dijo: “sí te lo agradezco. Sé que lo hiciste con cariño, pero no quiero perder la costumbre de dar las gracias, pedir las cosas por favor, pedir permiso, disculpas… menos con mis amigos, con la gente que quiero… Si dejamos de hacerlo, perdemos las normas más elementales de convivencia”.

Es verdad… No perdamos una de nuestras encantadoras virtudes que era nuestra forma de ser amable, desinteresada. No caigamos en la trampa de quienes quieren sembrarnos odio y hacernos creer que somos un país dividido. El odio tiene consecuencias terribles, solo hay que mirar la historia. Los venezolanos no somos así y podemos recuperar una de nuestras grandezas… si queremos… Ojalá querramos.

@cjaimesb