Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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Los Poderes del Psuv. Luis Alfonso Herrera

Entre el 22 y el 28 de diciembre de 2014 quienes ejercen el poder político en Venezuela ratificaron ante los venezolanos y los pueblos libres del mundo sus convicciones tiránicas y su proceder inconstitucional, anti-democrático y contrario a las libertades individuales, al designar, en medio del feriado navideño, a quienes ocuparán, sin cumplir las mínimas condiciones para ello, los cargos de Fiscal General, Contralor General, Defensor del Pueblo, Rectores del CNE y Magistrados del TSJ.

Si bien para muchos el aspecto jurídico del problema es secundario, urge insistir en que la vigente Constitución NO permite que la mayoría política en la Asamblea Nacional nombre mediante una mayoría simple anti-democrática (la mitad de los presentes en la sesión respectiva) a los ocupantes de los máximos cargos del Poder Ciudadano ni a los Magistrados del TSJ, y que NO permite que la Sala Constitucional, que carece de legitimidad democrática (es un tribunal, no un Parlamento), designe mediante una sentencia a los ocupantes de los máximos cargos del CNE, pues la declaratoria de inconstitucionalidad por omisión no puede ser usada por esa Sala para usurpar funciones propias de la Asamblea Nacional (ni lo podía hacer en 2003, ni lo podía hacer en 2014).

Por otro lado, la falta de acuerdo político con las minorías parlamentarias (en el caso venezolano actual, casi con la mitad de los diputados) no puede ser excusa para avalar el proceder despótico del partido de Gobierno. Justamente las Constituciones democráticas exigen mayorías calificadas (2 terceras partes, 3 quintas partes, etc.) para obligar a que se realicen negociaciones políticas entre el oficialismo y la oposición, y así los que resulten designados en los altos cargos cuenten con el aval de las diferentes tendencias políticas que hacen vida en el Poder Legislativo de un país.

Dicho aval, desde luego, no puede derivar de la militancia o simpatía de quienes sean designados con el partido de gobierno o partidos de oposición, pues ello es garantía directa de que no cumplirán con sus funciones y de que no operará el sistema de pesos y contrapesos que es la división de Poderes. Aquél tiene que derivar del cumplimiento de los requisitos morales y profesionales que la Constitución exige, y más allá, de la comprobada condición de independencia e imparcialidad de los ciudadanos designados respecto del Gobierno, los partidos políticos y demás grupos de poder dentro como fuera del Estado. Por ello la oposición hizo lo correcto al no votar por políticos como los que fueron designados por el PSUV en estos cargos.

Por lo anterior urge que los venezolanos tomemos conciencia plena de la gravedad de lo ocurrido en entre el 22 y el 28 de diciembre. Sin más, se trata de un golpe a la democracia, a la Constitución y al reclamo ciudadano y popular de cambios en la conducción de los asuntos del país. Con los actores políticos militantes y simpatizantes del PSUV que han sido designados en los altos cargos del Poder Ciudadano, CNE y TSJ, los problemas de inseguridad, escasez, corrupción, falla en servicios, inflación, violaciones a las libertades individuales, represión, militarismo, centralismo, etc., se agravarán en los próximos meses, pues el Gobierno nacional y la mayoría anti-democrática de la Asamblea Nacional actuarán sin contrapesos, sin límites, como monarcas.

Ante ello, además de respaldar la ejemplar y democrática actuación de los diputados de oposición y de la Mesa de la Unidad Democrática ante el proceder tiránico del oficialismo, al salvar su voto y retirarse de una de las sesiones en muestra de repudio al fraude constitucional cometido por el PSUV, toca más que nunca fortalecer la unidad democrática y movilizar a la ciudadanía para lograr la mayoría calificada en la AN las elecciones parlamentarias (no será sencillo, pero es la meta política fundamental), proceder a la designación de verdaderos Poderes independientes e iniciar con ello el camino de la recuperación de la libertad y la democracia en Venezuela.

LUIS ALFONZO HERRERA | NOTITARDE
TRINCHERA LINCHERA LIBERAL
@LuisAHerreraO