Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Los valores del capitalismo. Marco Tulio Cicerón

Ante el desconocimiento de una funcionaria pública de lo que constituyen los valores del capitalismo, hemos decidido redactar algunas líneas al respecto. Por cierto que la actual Constitución vigente para nada ni a la revolución ni al socialismo Todo lo que el gobierno realice en nombre de estos procesos es de forma ilegítima e inconstitucional.

Es evidente que uno de los rasgos fundamentales del capitalismo es que no lo diseñó un profeta o un pensador, surgió poco a poco de las necesidades de la gente y de la respuesta para satisfacerlas. De acuerdo a Friedrich von Hayek, algunas tribus se dieron cuenta de que otras tribus, prosperaban y aumentaban su población, así trataron de imitar su conducta, descubriendo que eran las instituciones de la familia y la propiedad lo que hacía que unos grupos humanos prosperasen más que otros.

Luego gradualmente, se fue fortaleciendo ese gran valor del capitalismo que es la propiedad privada. En la edad media se fueron creando los gremios de artesanos y lentamente se empezó a aceptar el cobro del interés por el préstamo que estaba prohibido tanto por la ley mosaica de los judíos, como por la escolástica.

En el renacimiento, en la República de Venecia, constituida por mercaderes y navegantes se creó otra institución importante del capitalismo que fue la contabilidad por doble partida, así los hombres de negocios sabían cuáles empresas o ramas del comercio daban pérdidas y cuáles no. Y aquí nació otro valor del capitalismo, que es el evitar el derroche de recursos, y descubrir cuáles actividades son más productivas que otras. También en Venecia se originó la sociedad en nombre colectivo, que después se transformó en la sociedad anónima mediante la cual, una persona natural no necesita invertir todo su patrimonio en una sola empresa y así distribuye el riesgo. El capital en forma accionaria dio impulso a las grandes sociedades anónimas cuyas acciones y deudas se cotizaban en las bolsas, así las bolsas de Amsterdan y de Londres se convirtieron en bastiones del crecimiento económico.

Otro hito en la historia económica de la humanidad fue la revolución industrial, este fenómeno que se originó en la Inglaterra de comienzos del siglo XIX, y que fue rápidamente imitado por Francia, Alemania, Holanda y Estados Unidos, desmintió las profecías apocalípticas de hambre, y permitió el crecimiento económico y la expansión de Europa. El maquinismo permitió mejoras en la condición obrera, las clases medias crecieron y fortalecieron a las democracias en Inglaterra y Holanda. Y a principios del siglo XX apareció otra revolución industrial, con la invención del motor a pistón y los nuevos usos de la energía eléctrica. Y esa es otra característica del capitalismo triunfante, las invenciones, el telar, la navegación a vapor, el ferrocarril, la aviación, la telegrafía con cables y luego inalámbrica.

El capitalismo tiene grandes valores entendidos estos como conducta positiva. La libre empresa crea empleos y productos sin discriminación alguna. La banca moderna financia al comercio y a los proyectos productivos. Los hombres del capitalismo son los hombres como Bill Gates y Steve Jacobs que no le pidieron permiso a nadie para triunfar realizando grandes avances en el fascinante y altamente productivo mundo de la cibernética. Las empresas cuyos productos y servicios no son deseados por los consumidores desaparecen, mientras que las empresas del Estado, consumen grandes recursos de capital y trabajo, y casi siempre están en rojo.

Los que creen que los valores del capitalismo son el egoísmo y la falta de solidaridad, son realmente ignorantes y poseedores de una mala fe. Quizá, el principal valor del capitalismo es la libertad, sin libertad no hay escogencia de marcas, de diferentes productos, de contratar servicios productivos, de cambiar de empleo, de leer el periódico que a uno le agrade. Por ello, el gran capitalismo se fortalece en los países democráticos como Estados Unidos, Alemania, Francia, Canadá y otros. También el capitalismo procura un Estado de Derecho, puesto que solo un derecho objetivo que respete la libertad de los contratos, y no deje indefenso a la ciudadanía frente al poder omnímodo del gobierno, favorece a la economía y la buena marcha de los negocios.

El socialismo, en cambio, pregona unos valores pero luego impone otros que no pregona abiertamente. Así el racionamiento para proteger a las masas empobrecidas crea escasez permanente y perpetuidad en la miseria. La preponderancia del Estado sobre el individuo y los entes privados, pregonada urbi et orbi en todos los regímenes socialistas, lo que ha traído es una elevada burocracia, corrupción y desperdicio en todo sentido. En Venezuela, por ejemplo, existe un ministerio de la alimentación pero los anaqueles de los supermercados están vacíos. Se parece a la consigna orweliana de que “la paz es la guerra“

Otro valor del socialismo es la exclusión de grandes masas –por motivos ideológicos- a los beneficios a que tienen derecho del Estado; bajo este contexto surgieron las listas Tascón y Maisanta, y los que aparecen en dichas listas no tienen acceso a cargos públicos ni a los beneficios de las misiones. En Cuba estos métodos están perfeccionados y constituyen una verdadera violencia contra las libertades ciudadanas. La consigna es: “el que no obedezca que no coma”.

Otro de los valores para la fructificación de un eficiente sistema de economía de mercado es la existencia de una moneda sana. Por ello, cuando Venezuela tuvo una moneda apuntalada por reservas internacionales, y un fisco que no tenía déficit, la inflación no existía y la prosperidad y el alto empleo eran lo normal. Posteriormente, en la actualidad cuando el Estado emite moneda por encima de la capacidad de producir bienes y servicios y encima sin respaldo alguno, experimentamos una inflación sin precedentes en el país. El emitir dinero sin respaldo, al parecer es uno de los valores económicos del socialismo, el cual en nombre de un supuesto bienestar del colectivo, destruye el valor del dinero y del futuro de las próximas generaciones.

Quizá el mayor valor del socialismo, es que es un sistema altamente jerarquizado, la cúpula tiene todos los derechos y beneficios, los de abajo deben obedecer, jamás discutir, y menos confrontar. De aquí se desarrolla el llamado culto a la personalidad, tan excesivo y grotesco. Chávez en la televisión, loas a la vida de Chávez, cadenas de radio y televisión presentando las ideas y tesis del presidente de la República. “Big Brother” por doquier.

MARCO TULIO CICERÓN