Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Medidas para la “emergencia” de un agonizante proyecto socialista

De inicio ha de puntualizarse, que cualquier Modelo socio-económico que se pretenda instaurar en aras de propiciar la riqueza nacional debe sustentarse en una economía política (estudio y análisis del comportamiento real de la economía) como requisito previo a la formulación de políticas económicas (empleo de estrategias y herramientas relacionadas con materia fiscal, cambiaria, monetaria, entre otras).

 

cumpleanos

A tenor de ello, en el trascurso de la historia mundial se han instrumentado distintos modelos tales como el “Austriaco”, el “Keynesiano”, el “Marxismo-Comunismo”, la “Economía social de mercado” (Alemania), la “Economía socialista de mercado” (China Y Rusia), el “Capitalismo popular” (EEUU) y más recientemente el de “Impresión de dinero inorgánico”.

 

Venezuela, ha transitado desde el “Estado-Providencia” (hasta finales del 70), al “Rentista-Consensual” (en declive desde los 80) y al “Socialismo del Siglo XXI” (actualmente agonizante) con una marcada orientación estatista-socialista(el Estado interviene directamente en el área económica) que profundizó un capitalismo de Estado (los medios de producción en su poder) hasta procurar (sin éxito) la instauración de un Modelo Socialista de Producción sustentado en la emisión desequilibrada de dinero inorgánico para estimular el crecimiento a la luz del consumo (Misiones) (http://www.eluniversal.com/opinion/130315/empatia-y-misiones ) en prelación sobre la inversión; en complicidad con continuas devaluaciones de carácter fiscal a efectos de apuntalar (por ahora) un gasto público superior a USA 1,6 billones (dícese que más de un 20% se desvió hacia cuentas personales) de corte populista-electoral como vía para intentar perpetuarse en el poder.

 

La construcción constitucional en Venezuela de una sociedad socialista (rechazada en el Referendo de 2007), es dogmáticamente distinta a un gobierno socialista donde el aparato productivo nacional no transita necesariamente hacia una propiedad social de los factores y medios de producción, a la luz de una economía centralmente planificada y altamente regulada que niega la asignación de recursos determinada por las fuerzas del mercado y por la ley del beneficio.

 

Vale señalar, que durante el lapso 1989-1992 ventidos (22) países revirtieron el enfoque socialista del Estado evolucionando hacia democracias estables (Polonia, Hungría y República Checa) y otros hacia democracias deficientes como Ucrania y Rusia; hasta estructurar en 2015 un contexto mundial donde de los 193 países reconocidos por la ONU apenas 11 (5,7% del total) son considerados socialistas-comunistas: Libia (África), Corea del Norte, China, Vietnam, Nepal, Siria, Lao (Asia), Cuba, Venezuela, Bolivia (América) , Belarús (Europa) y de Rusia ubicada en dos continentes: Europa y Asia; siendo que la Federación de Rusia (en similitud con el caso venezolano) se está orientando hacia una autocracia con pretensión de monarquía absoluta en función a la centralización del poder, el fortalecimiento del Estado, un partido único al servicio del poder y a un combate permanente de la oligarquía (que asumen como “gobierno de unos pocos” con sujetos y empresarios que actúan en conjunto para la defensa de sus intereses).

 

En la obra: Camino de Servidumbre publicada ¡en 1944! (F. Hayek), se expone con suma claridad la incompatibilidad de la planificación económica con la libertad individual destacando que los Gobiernos que toman el camino de la planificación centralizada como utópica estrategia para alcanzar la justicia social y la redistribución de la riqueza terminan ampliando el tamaño del Estado hasta propiciar, en cómplice armonía con el estatismo, un totalitarismo que destruye la libertad al tiempo de generar un ambiente de pobreza, corrupción, inflación, escasez, desabastecimiento, desinversión, perdida de infraestructura, sectarismo , amiguismo, desolación y rabia; en simultaneidad con un enanismo del aparato productivo nacional al desatender el axioma según el cual el único motor para impulsar la economía es el consumo inducido por un marco laboral eficiente en un escenario de continuo progreso.

 

Es de acotar, que durante la vigencia del denominado socialismo del siglo XXI no se concibió un modo de producción para desarrollar las fuerzas productivas, ante la ausencia de una racional economía política (El Universal), a pesar que en los albores de la agonía económica en 2005 el Presidente de la Republica un 19/08/2005 anunció un relanzamiento del “Plan Siembra Petróleo”; con repetido eco en 2013 al momento de asumir unas medidas económicas (¿?) cuando, al igual que en este 2016, se indicó que dichas medidas vendrían armonizadas con “políticas de estímulo a la producción y a fortalecer las actividades productivas que tienen capacidad de exportar” (Unión Radio), y que en lo medular se fundamentaron en A: Depreciación del bolívar, que se encontraba sobrevaluado en más de un 80% con respecto al USA dólar, B: Sostener un elevado gasto público de tipo clientelar-electoral, C: Financiar el déficit fiscal y D: Sostener el ritmo creciente de las importaciones que durante 2003-2012 crecieron en un 175% (Periodico El Libertario). De igual modo en Enero 2013, el Gobierno expresó “tener la suficiente capacidad para generar todas las divisas que se requieren para el funcionamiento de la economía y una fortaleza de ingreso de monedas en dólares” y el ¡¡08/02/2013 devaluaron!! .

 

Nuevamente el 17/02/2016 anunciaron “medidas económicas” o mejor dicho de “emergencia”, ahora con la intención de retardar el irreversible fallecimiento del proyecto socialista, al no enfrentar las causas de la enfermedad ya que en esencia se redujeron a mencionar un ajuste fiscal en pro de compensar la caída de los ingresos (unos USA 35.000 millones) limitándose a un ajuste del 6.085% en el precio de la gasolina y a una devaluación (¡otra vez!) del 58,7% al establecer un esquema cambiario con dos tasas: la inferior de Bs10/$ y la superior “marginal indefinida” con un piso de Bs 200/$ sujeta a la dinámica del mercado con ¡divisas que no existen!, y que tampoco vendrán habida cuenta de 14 años con un rígido y corruptor control de cambio a la par de la presencia de una sensible incertidumbre en razón de la ausencia de un clima de seguridad jurídica y personal.

 

En fin, las “medidas de emergencia” se enfocaron en el anuncio (¡otra vez!) de repotenciar los desgastados motores que en 16 años no han funcionado y ahora los dividen en 14 (¡!) para “convertirlos en el centro del esfuerzo económico y político del gobierno y del país” (¿?); soslayando, con su cinismo de oficio, que según el Índice de Calidad Institucional 2015 (Fundación Libertad y Progreso/Argentina) referido a los países socialistas de América, Venezuela fue el de peor desempeño “superando” a Cuba, Haití, Ecuador, Bolivia y Argentina; al tiempo de ocupar a nivel mundial el ¡ puesto 184 entre 193 países!.


Economista Jesús Alexis González
jagp611@gmail.com @jesusalexisgon
29/02/16